19F: Oid el ruido de rotas cadenas

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Es avanzar hacia la liberación de nuestro cuerpo, nuestro territorio. Hoy nos convoca nuestra soberanía corporal, nos convoca la lucha por la protección de nuestros derechos, nos convoca el decir basta de la política sistemática de opresión hacia las mujeres. No somos un mero objeto reproductivo.

Estamos aquí por la obligación estatal de la prestación sanitaria como es el aborto. Hoy pedimos que no se trance nuestra vida por un conflicto moral que excede la esfera de lo privado: son nuestras vidas.

Hoy el empoderamiento consiste en reapropiarnos del feminismo como un movimiento latinoamericano anticolonialista.

Representantes de México y Chile

Representantes de México y Chile

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En una sociedad capitalista en manos de un gobierno muy, muy de derecha neoliberal, siempre a favor del empresario y cagandose en el trabajador, una y otra y otra vez, dejándonos cada vez más pobres con una inflación de casi el 50%, una deuda externa millonaria, una recesión nunca vista y un aumento cada cuatro meses en todos los servicios básicos, los más básicos, porque yo no puedo vivir sin luz y sin agua, tampoco tendría que ver portones cerrados y carteles de «nos fuimos», y pibes mendigando en las calles o durmiendo en las plazas, con esta crisis económica sin precedentes, de un gobierno que nos está llevando a la miseria y la Argentina cierra en el 2019, ya lo dijeron, sí, en este marco seguimos reclamando lo obvio. Seguimos luchando por nuestros derechos como ciudadanas.

Ahora, ¿qué se puede esperar con este gobierno y con estas condiciones con las que nos obligan a vivir?

Y nada.

Es ir a la plaza y tener que escuchar que no conviene presentar el proyecto de ley en año de elecciones. Porque este año se elige presidente y gobernadores. Como si la democracia fuera esto, votar cada tanto. Y como si estos dinosaurios fueran a cambiar algo con sus políticas de la prehistoria y sus alianzas con las iglesias católicas y evangélicas que desconocen y niegan los Derechos Humanos en nombre de un Dios que ni ellos respetan. Estoy asqueada del doble discurso de estos nefastos.

¿Sabés por qué lo anti-derechos no tienen argumentos?

Porque no los necesitan.

Intenté con mucha fuerza entender qué defienden y hasta me puse a buscar en base a qué violan la Constitución Nacional y los Tratados Internacionales de Derechos Humanos. Pero no hay vuelta que darle. Es obvio lo que hacen. Imponen su verdad como absoluta y nos ningunean a todas. Nos tratan de asesinas, criminales, putas, feminazis, planeras y negras de mierda. Se creen que nuestro cuerpo les pertenece y merece ser castigado. Hoy el sexo es materia de Estado. Por algo hablamos de biopolítica. Todo este discurso pedorro sobre la masculinidad y feminidad, junto a las técnicas de normalización de las identidades sexuales, no son más que agentes de control y modelización de la vida.

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