Capítulo 1

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Era una tarde de invierno en la que la lluvia había dejado el piso mojado hasta el punto de que era imposible no empaparse los pies. Los días eran muy cortos, por lo que ya estaba oscuro y solitario en el vecindario, y Kim Taehyung apresuró el paso, saltando por la acera para evitar los charcos. Su impermeable amarillo estaba adornado con gotas de hacía un rato atrás, un poco levantado en la espalda, por la mochila que cubría, en donde cargaba sus cuadernos y útiles escolares. Llevaba el paraguas cerrado en la mano, y su cabello rubio ceniza algo frizzado por la humedad del ambiente, convertido en una mota chascona casi cubriéndole los ojos.

Se paró frente a su puerta, se arregló un poco el pelo, inhaló y exhaló lentamente, y abrió.

- Taehyung, tan tarde que vienes llegando, me tenías preocupada, no contestabas el celular

El chico, cabizbajo, se quitó los zapatos, secó sus pies con papel y se puso su par de pantuflas y colgó el abrigo plástico en el perchero de la entrada de la casa. Abrazó a su madre y escondió el rostro en su hombro, y ella, angustiada, lo recibió en sus brazos.

- Mamá... Yoongi murió, hoy fue velado en la parroquia cerca a la escuela

- Dios santo, Taehyung - la mujer lo apretó más, queriendo tramitar su propio dolor, aferrándose al único calor que la casa podía ofrecerle en ese momento. - Pobre chico, le quedaba tanto por vivir, era sólo un niño, lo conocí siendo un bebé...

- Lo sé mamá, lo sé...

- ¿Qué fue lo que pasó?

- Él... estaba enfermo mamá, una enfermedad rara, se lo llevó

Siguieron abrazados un buen rato, y la madre de Taehyung lo separó de su cuerpo y sostuvo sus hombros, mirándolo a los ojos. Taehyung tenía los ojos hinchados, los párpados rosados y las mejillas rojas. Estaba destrozado. La madre lo acompañó al segundo piso, hasta su cuarto, le ayudó a quitarse los zapatos y lo recostó en la cama.

- Tienes permiso para tomarte libre de escuela mañana, TaeTae

- Gracias mamá

Besó la frente del chico, y al verlo voltearse, sintió que debía dejarlo solo, y ella también necesitaba tiempo para pensar.

~

La señora Kim partió apurada a buscar su encargo a la florería. Las flores lucían más bellas tras un día de lluvia, pensaba luego, con la corona de flores en sus manos, mientras caminaba a la casa de los Min. Nunca era fácil saber exactamente qué decir a una familia en un momento así, pero sabía que su presencia era importante, como un acto de despedida para aquel joven que en algún momento se vio tan lleno de vida.

Tocó el timbre y la señora Min salió a recibirla con una sonrisa confusa. Se ve tan fuerte y serena, fue lo que atravesó la mente de la visitante, ojalá yo pudiera estar así si un día perdiera lo que más amo.

- Amiga, realmente no tengo palabras en este momento, le ruego a Dios que encuentres consuelo en esta pérdida tan grande

La señora Min se dejó abrazar, algo confundida. Tomó la corona de flores en sus manos y miró a su amiga, pidiendo explicaciones. Pobre, está en shock, pensó la señora Kim.

- Yoongi, era tan joven... tenía aún tanto que hacer, tantos sueños por cumplir. Taehyung está destruido... no te imaginas

- Pero... Yoongi está allá adentro...

- Amiga... sé fuerte - le dio otro abrazo, y mientras miraba la puerta abierta de la casa Min, lo vio. Yoongi estaba tan vivo como siempre, aunque con cara de disfrutar poco de la vida, en pijama y con un cintillo en la cabeza para quitarse el pelo de la frente.

Last Surprise! {JinTae}Donde viven las historias. Descúbrelo ahora