Capítulo V

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La vencedora del combate se acercó a mí, tomó mi mano delicadamente y dijo en voz cansada y aún falta de respiración:

-Lady Clarke, de la casa Griffin, usted será quién me coloque la corona. - pidió con una reverencia.

A mí lado se encontraba el hombre que había explicado las reglas antes, sosteniendo una corona de ramas de laurel entrelazadas.

Sin vacilar, tomé la corona y la coloqué en la cabeza de la mujer de ojos verdes, que se encontraba de rodillas ante mí, con la espada apoyada en el piso.

- Mi pueblo, acostumbra nombrar al vencedor de un combate comandante, y la lengua antigua, llama Heda al comandante, por lo tanto, yo, Clarke de la casa de Griffin, te corono a ti, Lexa, de la casa Woods, Heda, ganadora de este combate.- pronuncié solemne.

A coro se podía escuchar el grito de "¡Heda! ¡Heda! ¡Heda! " Mientras la mujer alzaba su espada como señala de victoria.

Al volver a encontrar nuestras miradas, puede sentir una especie de hormigueo por todo el cuerpo...

Horas más tarde, los cantos en el patio donde se llevó el combate se escuchaban por el palacio, llamando la atención de todos, la cerveza y la música se movía por todo el lugar, sin embargo, yo no tenía cabeza para nada más que la mujer delante mío, que conversaba alegremente con otros guerreros, en ella se encontraban todos mis pensamientos, verdaderamente era excepcional.

Esos pensamientos eran los que ocupaban mi mente, hasta que sentí una mano en el hombro, una mano delicada y suave. Cuando giré la cabeza me encontré con un joven, mayor que yo por varios años, vestido con ropa de la casa Woods, verde y negro, pero este muchacho no se parecía en nada a Lexa, más que en el color de los ojos y el cabello, castaño y rebelde.

- Buenas noches, señorita Griffin, me presento, mi nombre es John Murphy, soy medio hermano de Lexa, un placer.- dijo con voz áspera, pero a la vez un poco delicada, muy probablemente era un Omega.

- Hola, yo soy Clarke Griffin, es un placer, John Murphy...- dije con un tono amistoso, justo antes de ver a Lexa dirigiéndose a donde nos encontrábamos, se veía bastante sería, inclusive molesta.

- Murphy, maldito Omega estúpido, ¿Qué se supone que haces aquí? Aún no has terminado tu celo y ya vienes a meter tus narices aquí, ¿que no ves que cualquier alfa puede liberar las malditas Feromonas y llevarte a su cama?, eres idiota, porque donde te metas con algún guardía, querido hermanito, te las verás conmigo.- Lexa habló firme, con la mirada fija en su hermano, utilizando su voz de Alfa, pude notar como me recorría un temblor por todo el cuerpo, haciendo a mi Omega encogerse en una esquina de mi mente, de verdad lucía imponente.

- Relájate Lexi, solo quería conocer a lady Griffin, me dijeron que estaría aquí, y yo vine a convivir, más que nada, a felicitar a mi hermanita, ganaste un duelo en clara desventaja, te admiro Lexi. - soltó como sí su hermana no le diera miedo para nada, quizá porque era mayor que ella.

- Cierra la boca Murphy, ¿dónde está Raven? Mi hermana no se está quieta nunca, seguro se fué con ese Beta de la servidumbre, Finn, ese tipo no tocará a mí hermana, ella es una Omega real, debe saber lo que le espera si lo hace. - comenzó a refunfuñar en voz baja, más para sí misma que para su hermano o para mí.

- De echo, querida hermana, ella está con su madre, recibiendo clases de bordado, yo he venido a ti, con la intención de que la señorita Clarke nos acompañe, sería más fácil, para todos, y tal vez Raven deje de quejarse.- dijo mientras me miraba suplicante.

- ¡¿Qué?! - dijo Lexa en sorpresa, mirando a su hermano como si hubiera enloquecido.

- ¿Me acompaña Lady Clarke? - preguntó el Omega de ojos bastante similares a los de su hermana.

- Sinceramente sería un honor para mí, gracias. También quisiera tomar un respiro de esta fiesta... - dije con una pequeña sonrisa, no quería dejar a la alfa sola en su victoria, pero no podía soportar más, rodeada de tanta gente.

- Bien, mi lady, sígame. - dijo el Omega ofreciendo su brazo para guiarme con su hermana.

Murphy me arrastró por los pasillos del palacio, hasta finalmente llegar al ala este del castillo, conduciéndonos hasta una habitación en la torre.

Tras tocar la puerta tres veces, se escuchó una voz femenina, indicándonos pasar, al entrar, nos encontramos en una amplia estancia, con varios bancos y mesas de costura, y en el centro de la sala, un par de mujeres, la reina y una bella joven, con el cabello castaño como el de sus hermanos, una piel bronceada y suave, pero al levantar la vista, la claramente joven Omega, tenía los ojos de la reina, esa debía ser la hija más pequeña de la familia Woods, Raven, sin embargo, no era nada parecida a su hermano, ella tenía la postura de Lexa, así como la mirada dura de la misma, pero estoy completamente segura que ella no era un alfa...

- Milagro, Murphy trajo a la señorita Griffin, la verdad dudé de ti, hermanito. - comentó la chica en tono sarcástico.

- Cuánta confianza Raven, en serio, pero bueno, madre, hermanita, les presento a Clarke Griffin, ellas son madre y Raven, a pesar de que no son mi familia real, he crecido aquí, entonces no es raro. - comentó con tono irónico.

- Un placer, princesa y mi señora. - comenté tímidamente.

- El placer es nuestro Clarke, únete a nosotros, le estaba explicando a Raven la diferencia entre un bordado de tapiz y uno de traje, ¿conoces al respecto? - preguntó la reina sin mirar a su hija, quien claramente no le importaba el asunto.

- Algo su majestad, sin embargo no me apasiona el tema, soy más habida a la pintura, sin embargo, me encanta apreciar los tapices del palacio, son majestuosos... - agregué un poco ida y sonrojada.

- Adorable, ya que ustedes dos se están entendido tan bien, yo no soy necesaria en este lugar, adiós. - trató de huir Raven, discretamente, retrocediendo de inmediato cuando notó la mirada de reproche de su madre.

-Bien, Lady Clarke, deberá disculparme, pero el rey necesita de mi, los dejaré aquí, siéntase libre de quedarse cuanto le plazca, es bien recibida. - dijo la mujer de ojos marrones y facciones delicadas, haciendo una pequeña inclinación de cabeza y saliendo, con gracia y tranquilidad, en verdad era una Omega fascinante...

Una vez que la reina se retiró, sus hijos adoptaron una posición relajada, y la joven Omega sentada delante mío, comentó:

- Bien, ya que somos únicamente Omegas aquí, puedo hacer la pregunta latente, justo ahora, Clarke, ¿Crees que Lexa es tu destinada? ¿Tiene un aroma distinto? ¿Algo? - preguntó sin dar rodeos al asunto, cosa que me hizo sonrojar irremediablemente.

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Hey, hasta aquí el capítulo, sinceramente esto tomó más tiempo del esperado, disculpen, pero bueno, Fuck This Shit, y nos vemos nen@s

RKE14B👁️‍🗨️

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