❀. Cuándo no puedes dormir... Recuerdas.

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Allí estaba él nuevamente

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Allí estaba él nuevamente...

Con su mirada perdida en los recuerdos del ayer.
Los recuerdos de los días de su infancia. Traumática y horrible.

Después de todo, fue un juguete manejado al antojo de su madre, ¿cuánto tiempo ese período le trajo amargura, lágrimas, deseos de morir e inseguridades? Posiblemente toda su infancia, claro pero hubieron momentos buenos, escasos pero al fin y al cabo esos momentos le sacaron un risa, lo hacían olvidar de sus estudios, falso cariño maternal y podía ser un niño que recién conocía el mundo.

Los sucesos que ocurrieron en un lejano pasado, esos de los cuales, las noches de insomnio se hacían frecuentes y con ella, la lluvia de la nostalgia y melancolía, la de odio y tristeza.

Maldecía aquello, lo hacían ver débil e insignificante como un humano.

Soltó un suspiro apenas audible mientras el cielo nocturno que gracias al insomnio disfrutaba hasta el amanecer.

La lluvia de los recuerdos en su mente era lo único que percibía hasta el amanecer. Aquellos que no volverán, los que lo dejaron marcado y quemaban su alma como un fuego intenso que lleva encendido de hace siglos. Agradecía que aquellos recuerdos no los volvería a vivir mientras estuviera despierto, porque aún existían las pesadillas.

Quizás las noches de insomnio no eran tan malas si se veían de ese punto de vista.

Igual habían otros recuerdos que no volverán.

Los que creo junto con sus hermanos.

Aquellos con una felicidad y tranquilidad que no recuperará por sus actuales acciones...

¿Porqué vienen a su mente justo ahora? Parece que solo para molestar.

Chasqueo la lengua y miro hacía el frente donde a Luna reflejaba en la gran capa translúcida que es lago. ¿Qué hacia ahí de todos modos? Ese lago era parte de sus pesadillas, no tenía sentido encontrarse ahí pero bueno, era el único lugar solitario donde podía perderse durante buen rato mientras​ observaba el cielo.

— ¡El gran Ayato-sama no le tiene miedo a nada, ni siquiera al agua!

Otro recuerdo, escucho en su mente la voz infantil, esa voz —según él— algo chillona, bueno, era un niño que no aparentaba más de diez años así era casi obvio que tendría una voz así. Recordó a la perfección esas palabras de su infancia, las cuales les grito a su dos hermanos por verlo temblar frente al lago que estaba ahora frente a sus ojos. El lugar donde creyó que su vida se terminaba, donde las garras de muerte lo llevaban el vació y quedaría vagando eternamente solo.

—Ayato, si tienes miedo mejor vamos a jugar a otro lado...

—Teddy dice que es malo decir mentira, si tienes miedos puedes decirnos, somos​ tus hermanos...

» ¿qué nos paso? ❀ S.L; S.K; S.ADonde viven las historias. Descúbrelo ahora