Caballo en L

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Capítulo 1

Caballo en L:

_ ¿En serio que no tienes nada? - Preguntó casi con desesperación-

_ No, nos tiramos la última hace unas horas. - Contestó John intentando no arrastrar las palabras al hablar. -

_ Había quedado. - Dijo Lexa algo molesta, recordando que aún quedaba bastante para ambos -

_ Bueno Woods ¿Qué es lo que intentas decirme? ¿Qué me la he tirado yo? - John intentó ponerse de pie, pero le fue imposible y se volvió a desplomar en el sofá. -

_ Eso mismo John. -

Lexa se arrodilló junto a él y comenzó a revisarle los bolsillos, John intentó detenerla, pero estaba demasiado volado como para impedírselo.

_ ¡Aquí está! - Grito cuando encontró lo que buscaba - eres un egoísta de mierda. - Le dijo tirándole el papelillo en el rostro. - Un maldito egoísta, hijo de su puta madre. -

_ Tranquila, Relájate. - Como pudo John tomó a la castaña y la obligó a sentarse a su lado. - iremos por más en cuanto pueda ponerme de pie. -

_ ¿Con qué dinero? - Dijo de mala gana - ¿Tú traes? -

_ Algo debe haber aquí. -

_ Aquí no hay nada. -

_ Podemos vender alguna baratija de tu abuelo - Dijo sin más John. - Ese hijo de perra que no te deja sacar tu propio dinero. -

_ Hijo de puta. - Lexa se levantó y comenzó a buscar algo que pudiese vender.

Un reloj antiguo, pero con algo de valor evidenciado a la vista que había pertenecido a su difunta abuela fue lo más tentador en ese momento. Lexa lo tomó, se lo colocó en el bolsillo de la chaqueta y caminó nuevamente hasta su amigo.

_ Luego regreso. - Dijo sin mucho interés mientras le daba las dos vueltas a la llave. -

_ Espera, voy contigo. -

_ No puedes ni ponerte de pie John y mi necesidad lleva mucha prisa. - Al salir dio un fuerte golpazo con la puerta. -

Lexa estaba demasiado enfadada con su amigo, odiaba que por momentos resultara tan egoísta, dormía bajo su propio techo y la mayor parte de las veces era ella quien conseguía el dinero para abastecerlos y esa vez no sería la excepción.

Se colocó la capucha y se echó a caminar en busca de un buen comprador para aquella reliquia familiar que tenía en sus manos. Recorrió varias joyerías y finalmente eligió una en dónde un señor mayor que le recordaba bastante a su abuelo en apariencia física ofreció casi el doble que el resto de compradores.

Se retiró del lugar con una sonrisa por lo que venía, la suma de dinero que llevaba en su chaqueta serviría para calmar un poco su necesidad.

Al ingresar nuevamente a su casa se encontró con su amigo dormido en el sofá, pensó en dejarlo dormir, pero aquella idea solo duró unos segundos en sus pensamientos. Tomó uno de los cojines y se lo lanzó al rostro.

_ ¿Pero qué demonios...? - El rostro de John hizo a un lado el enfado y sus ojos se iluminaron observando el grupo de billetes con el que Lexa se abanicaba _ Joder Lexa ¿Dónde has conseguido esa pasta? -

_ De dónde seguramente consiga más. - Sonrió con picardía _ Ahora comunícate con Pike, dile que le veremos en media hora dónde siempre, no puedo esperar más. -

John continuó unos segundos más observando con admiración la mano de Lexa que sostenía el dinero y luego tomó su móvil para obedecer al pedido de su amiga.

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