Capítulo IV

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-Entonces señorita Clarke, ¿que es lo que me dice? ¿Le ha gustado la capital hasta ahora? - Preguntó con tono divertido.

- Me ha parecido sumamente agradable, creo que es asombroso, y mi compañía ha sido buena...- comenté sencillamente, cada vez más cómoda con la princesa a mi lado.

-Estoy casi segura que usted es la Omega más dulce que he conocido, realmente me halaga.- dijo tomando mi mano entre las suyas y depositando un cálido beso en mis nudillos, con sus labios carnosos y suaves haciendo cosquillas en el dorso de la misma.

- Su majestad, verdaderamente es usted fantástica...- Comenté de manera apenas audible cuando posó sus ojos verdes en mi de nuevo, enviado escalofríos y haciendo presente la incomodidad entre mis piernas otra vez.

- Lexa, dime Lexa, Clarke...- dijo con autoridad en voz muy baja mientras miraba mis labios con deseo impreso en sus ojos, mis más bajos instintos me gritaban con desesperación que reuniera sus sensuales labios con los míos, una fuerte sensación de necesidad se apoderaba de todos mis sentidos, era extraño...

-Clarke... Dime qué también lo sientes, dime que puedo besarte... - dijo Lexa con la voz afectada mientras llevaba una mano tímida a mi mejilla, dejando suaves caricias en ella.

- Su alteza, tenemos tan poco tiempo aquí, no te conozco, y sé que se me tachará de ramera si esto llega a saberse, deme tiempo su majestad, un poco más de tiempo...- dije alejándome con lentitud, no quería, pero era necesario hacerlo, ella no podía hacer eso tan rápido.

- Lo entiendo, descuide, me dejé llevar, mis instintos están un poco... Fuera de control, su aroma hace algo al respecto... Disculpe mi comentario tan atrevido, sé que no es correcto hablar de eso con una dama.- dijo arrepentida y abochornada, mientras se mantenía agachada hacia adelante, haciendo lo posible por regular la respiración.

Cuando hubo logrado serenarse, se enderezó con naturalidad y volteó hacia mi, dedicándome una sonrisa nerviosa antes de comenzar a reír, también nerviosamente.

- Lexa, casi está callendo el sol, y hasta donde recuerdo, me prometió una lucha cuerpo a cuerpo con alguien al atardecer, ¿vamos a ir? - pregunté evitando el tema.

- Claro que sí, mi honor está en juego. - dijo con toda calma y naturalidad.

Sin perder más tiempo, nos dirigimos al patio de los guardias, donde ya se encontraban 4 personas, esperando la contienda, así como 4 o 5 doncellas de la corte, esperando ver a la princesa Lexa luchar contra el corpulento hombre, Roan de Azgeda, afamado pupilo de su casa, caballero de la guardia real.

Sin perder tiempo, Lexa cambió su túnica de gala por un peto de cuero, así como un poco de pintura negra, haciendo el maquillaje de guerra, propio de un alfa regente de KomTrikru (zona que resguarda la casa Woods)

Como arma, optó por una espada ligera y un escudo, en tanto que su oponente eligió una lanza.

Un hombre de la guardia explicó las reglas, solo se puede derribar al oponente, no matarlo, el vencedor elegirá a una doncella que entregará una corona de laurel al finalizar el combate, el perdedor, entregará su manga derecha de la camisa en señal de derrota.

Sin perder tiempo, la princesa y el guardia tomaron posiciones, Sir Roan era mucho más grande que Lexa, sin embargo, la princesa era muy ágil, sin duda más inteligente.

Con la mirada fija en la princesa alfa y el palpitar de mi pecho a mil, lo último que ví antes de que la batalla comenzara, fué la sonrisa tranquilizadora de Lexa, sonreía hacia mi, tenía los músculos de la espalda tensos, pero aún así sonreía.

Seguramente ahora mismo despedía un olor a alfa más fuerte de lo que debería, desde mi posición al lado de las otras doncellas de la corte, no me llegaba más que un vestigio, que el resto de las Omegas también percibían, liberando sus feromonas casi descaradamente.

Verdaderamente me gustaría que Lexa sólo fuera una alfa más, sin tantas mujeres detrás suyo, sin embargo, pedía demasiado, era una mujer indudablemente fuerte, grande y poderosa, con una habilidad especial para hechizar a las Omegas, era impresionante.

La mujer de ojos verdes y espada simplemente me miró otra vez, en ese instante, pude sentir a Lexa liberar su aroma, intencionalmente, dejando a mi pobre Omega interna totalmente alterada, así como al resto de las mujeres a mi lado.
Casi podría comenzar a aullar en ese instante, mi lobo se encargaba de arañar las paredes de mi mente, como lo hacía cuando se acercaba mi tiempo, sabía que mi Celo llegaría pronto, pero no pensé que la presencia de la princesa Alfa influiría tanto.

Si los cálculos de mi guardiana durante el celo no fallan, dentro de una semana el tiempo llegaría, lo que significaba, que estaría recluida en mi alcoba, con calor y solo la presencia de mi guardiana, claramente un Alfa con Omega, una de mis damas de compañía, la dulce Rita, ella y su esposa Trista, son las personas a las que mis padres confiaron mi protección, y tenían mucho respeto hacia mí y mis hermanos.

"Deja de divagar Clarke, tienes a tu alfa frente a ti y está a punto de comenzar a pelear con un tipo enorme" me auto reprendí, eso era cierto, Lexa estaba en peligro de quedar muy malherida y mi conciencia se dedicaba a analizar el tiempo que faltaba para mí celo.

Para cuando me di cuenta, el duelo estaba comenzando, la chica se movía con agilidad, rondaba a su oponente, quien lanzaba estocadas furiosas, sin embargo, la ojiverde los esquivaba todos, a la vez que asestaba golpes certeros en los puntos ciegos de su oponente.

Entre gritos y exclamaciones de sorpresa, la princesa soltó su escudo, dejándonos a todos sin aliento, a la vez que arremetía veloz como un rayo, una estocada tras otra, todo esto sin librarse de los cortes superficiales de la lanza de sir Roan.


Sangrado levemente, sangre negra de alfa.

Minutos después, se podía percibir el cansancio del caballero, y tras un último golpe, la mujer le derribó, apuntando a su cuello con la lanza que le arrebató anteriormente, para terminar lanzandola a una columna de madera, clavándola profundamente.

Los gritos de júbilo no se hicieron esperar, yo estaba incluida en esa multitud que aclamaba a Lexa.

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Bueno, este fué el combate prometido, espero haber cumplido las expectativas, y si no, se joden, buenas madrugadas.

RKE14B👁️‍🗨️

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