El chiquitaje

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Llamalo pensamiento individual, falta de empatía, círculo cerrado, algoritmos de las redes sociales, incapacidad de aceptar que somos todos diferentes o lo que quieras, se te tendrían que ocurrir tres más, mínimo. Pero una de las cosas que más me llama la atención de las charlas sobre Feminismo, es como siempre nos quedamos en el chiquitaje.

Siempre.

¿Escuchaste del tipo que prendió fuego a su mujer?

Bue, pero eso es un extremo.

¿Sabías que hay países en donde todavía se practica la mutilación genital femenina?

Ay, pero acá no pasa.

¿Viste que se triplicaron las denuncias por violencia de género en parejas adolescentes?

Ya no se les puede decir nada, che.

Y todo esto pasa y lo pueden buscar y son solo un par de ejemplos.

Lo grave es que termine acá. Ven las noticias como casos aislados, agenda política y extremos que no los tocan. Nada pasa hasta que te pasa a vos. Pero me parece todavía peor cuando niegan lo que pasa normalmente con la excepción. Siempre hay uno que conoce a un flaco que era maltratado por su novia o una nena que fue madre a los 14 y lo volvería a ser (historias contadas en menos de cincuenta palabras, andá a buscar los porqués y las causas). Como si con eso alcanzara para tapar que el año pasado hubo 259 femicidios (casi 900 en todo el Gobierno de Cambiemos) y se realizaron más de 300 mil abortos y seguro que más, porque les dicen clandestinos por algo.

¿Y sabés qué pasa con tu interpretación de la realidad?

Nadie la niega. Porque nadie niega las excepciones. Ya en cambio, el panorama más amplio, por riesgo a generalizar supongo, es irónicamente más difícil de creer.

Y aunque no me parece que deba pasar el tema por acá, es por acá por donde siempre termina pasando. No sé si es el morbo, la desinformación, el desinterés en la política, el estar cansado de tanta noticia de mierda o que simplemente no te importa. Debe haber más de una razón para que cueste tanto entender la violencia y discriminación que existe hacia la mujer. Será por eso que el Feminismo atraviesa todo.

Además cuestionarte a vos y los valores que te inculcaron es difícil. Muchos ni creen en el Patriarcado (aunque hay CADA definición también) y ven el cambio como algo negativo. Te reprochan que cambiaste tu forma de pensar o que ya no sos el mismo. Se enaltece y adora, lo estable y duradero. Lo natural (inmutable) es bueno, el cambio es malo. Lo raro es que la Naturaleza está en constante cambio. Pero la sociedad no y cuesta. Se prefiere la monogamia, un trabajo para toda la vida, el mismo equipo de fútbol, un único partido político, una sola ideología, un Dios. También se ve en el pensamiento binario que es un extremo o el otro, nada en el medio, todo en constante enfrentamiento.

El tema es que definirte en base a tu oposición con el otro, no es respetar al otro. Y para ser parte de cualquier movimiento social o de Derechos Humanos, tenés que salir de tu pensamiento individual y tus propios intereses. Sino cualquiera.

El Feminismo busca el cambio en sociedad, pero la sociedad somos todos.

Creo que el chiquitaje por el que varios se preguntan, estaría bueno si no se usara solo para hablar de excepciones, algunas muy ridículas y casi ofensivas, como ya me pasó de leer, no tanto escuchar, como hay chicos de doce años que se la pasan cogiendo o hay minas que fantasean/necesitan que las violen, y yo no sé qué pasa por la cabeza de algunos. Pero si en vez de contarme qué hizo tu primo lejano o la hija del vecino de un amigo, me dijeras che, ¿qué puedo hacer yo desde mi lugar? si te ofendí, ¿cómo fue que lo hice? si me gusta una mina en la calle ¿no puedo decírselo? mi novia me re calienta, pero nunca tiene ganas, ¿deberíamos hablarlo?

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