Capítulo 15

45.4K 3.2K 600

— Pues... —bajé la mirada aún sonrojada al sentir sus miradas expectantes.

Iba a contestar cuando el timbre de la casa sonó rompiendo el silencio, haciendo que mi cuerpo se relajara y que ellos bufaran molestos.

Sí señores, me he librado.

— ¡Ya está aquí la cena! —me levanté de un brinco y me precipité hacia la puerta.

Al abrir un chico joven, yo diría que de unos 18 años, castaño y de ojos color miel me sonrió y me tendió las pizzas.

— Hola. —sonrió y apuntó unos números en el reverso del recibo de las 8 pizzas tamaño familiar que habían decidido pedir para luego entregármelo.

¿Me acaba de dar su número?

¡¿Qué...?!

— Si quieres llámame y la próxima vez te invito yo. —guiñó un ojo divertido y yo le miré incrédula.

¡¿En serio?!

¡¿Privacidad?!

¡¿Protección de datos?!

— Eh...

— Está con nosotros, pero gracias por la oferta. —me cortó una voz detrás de mí.

Me giré para ver a Nash, Cameron y Matt con cara de pocos amigos.

Nash le pagó mientras Cameron cogía las pizzas de mis manos y Matt me pasaba el brazo por los hombros fulminando al repartidor con la mirada.

— Adiós. —Nash dió por finalizada la conversación cerrándole la puerta en las narices.

Yo seguía mirando el papelito en mis manos sin terminar de creérmelo.

¡¿Qué cojones acaba de pasar?!

Quince años en España sin que me miren y en un día en California me plantan un número de teléfono en la cara.

¿Dónde está la cámara oculta?

Fuimos al salón, donde Matt entró bufando entre dientes una serie de insultos sobre el repartidor.

— ¿Qué ha pasado? —preguntó Brent divertido ante los ceños fruncidos de los tres chicos.

— Ana ha hecho un nuevo amigo. —bufó Nash como respuesta y yo le miré levantando una ceja.

¿Y a este qué mosca le ha picado?

— Hay que cambiar de pizzería. —añadió Matt cruzándose de brazos.

Las miradas se posaron en Cameron en busca de explicaciones coherentes y él se limitó a encogerse de hombros.

— El repartidor le ha dado su número. —me señaló con el pulgar provocando que las sorprendidas miradas de todos se fijaran en el papelito que yo aún sostenía.

— No piensas llamarle, ¿no? —preguntó Hayes acusador.

Me encogí de hombros y me guardé el papelito. Claramente no pensaba llamarle pero si dejaba el número de este tío en esta casa me daba la sensación de que iba a correr un serio peligro.

— ¿En serio? —resopló Aaron.

Los reproches me empezaban a molestar y miré a Shawn en busca de apoyo pero él se limitó a apartar la mirada.

Ah, ¿sí? Bien.

— Necesito hacer amigos, me acabo de mudar. —solté natural mientras cogía un trozo de pizza y encogía los hombros dándole un mordisco.

— ¿Te van los repartidores? —se burló y yo le fulminé con la mirada.

— Más que los imbéciles. —sonreí sarcástica.— Además, ¿a tí qué te importa? —repliqué.— Y he dicho amigos, no tengo ningún interés en salir con nadie y menos con un americano, sois todos iguales. —finalicé.

Esto me pasa por olvidar que son El Clan Imbécil.

Dirigí una última mirada a Shawn y Matt, cogí otros dos trozos de pizza levantándome del sofa y me dirigí hacia la puerta de la casa.

— Gracias por la pizza, imbéciles.

Y portazo.

Al llegar a la puerta de mi casa me senté en el escalón bufando molesta por sus constantes bromas.

Imbéciles.

Espero que aquí no todos los tíos sean iguales.

La imagen de Dani acudió a mi cabeza. Le echo de menos, demasiado.

Abracé mis piernas y me dí cuenta de que aun seguía con la camiseta de Nash puesta y lo que era aún peor, mi ropa se había quedado en su casa. Genial.

Bufé, ¿debería ir a por ella?

Tras reflexionar un poco y como buena cabezota que soy decidí que mi orgullo era más importante que una sudadera y unos leggins así que no volvería. Por lo menos hasta mañana.

Empezaba a estar aburrida y mi movil se había quedado sin batería antes de salir de casa del clan imbécil así que me dediqué a jugar con el felpudo.

Tras deslizarlo varias veces por el suelo un objeto pequeño salió disparado desde debajo de este: una llave.

Alcé una ceja, ¿en serio?

La metí en la cerradura, agradeciendo entre dientes al que la puso ahí y abrí la puerta para subir a mi cuarto donde me tiré en la cama.

Puse el móvil a cargar y al encenderse me entraron varias notificaciones.

Un par de llamadas perdidas de Shawn, otro par de Matt y una de Cameron.

Un momento, ¿una de Cameron?

Raro.

Tambien me habían llegado varios WhatsApps que no me molesté en mirar.

Dejé el móvil en la mesilla y me levanté, fuí al baño a lavarme los dientes y a ponerme el pijama pero solo hice lo primero.

Por algún motivo no quería quitarme la camiseta de Nash, seguía teniendo ese olor que tanto me agradaba.

Me acosté en la cama de nuevo y mientras me dormía envuelta en ese olor su imagen acudió a mi cabeza.

Nash.

Una serie de ideas conectaron en mi mente; su sonrisa, sus ojos, sus burlas, el momento en el que me levanto en brazos para tirarme a la piscina, su cercanía, su olor... Esbocé una sonrisa inconsciente

La camiseta olía a él.

-------------------------------------------------------------

SORPRESAAAAAAA ♥

Se que ya había subido el capítulo de hoy but el cumple de Cam y todas las noticias nuevas sobre 1D que han salido hoy, desde el nombre del nuevo album hasta Fireproof me han hecho feliz y pues si un nuevo capitulo de mi ff contribuye a vuestra felicidad, YO QUIERO QUE SEAIS FELICES COMO YO SOS ♥

Btw, sé que es corto y que es un asco y lo siento but el bloqueo mental no me permite escribir nada mejor :(

¡Gracias por leer! Comentad y votad ♡

Os quiero baesss ♥

Twitter: @elclanimbecil
Instagram: @elclanimbecil

El Clan Imbécil |Magcon Boys| EDITANDO¡Lee esta historia GRATIS!