Ella miró a su lienzo, estaba casi terminado. Ella decidía el final de ese cuadro. Y si había dicho a su hijo que arriesgase, lo mejor era que ella también lo hiciese.

Suspiró, cogió el pincel, lo mojó en una mezcla de morado que había hecho y ya no pensó más. Dejó que la idea que le rondaba por la cabeza saliese de su mente a su brazo.

-¡Lo hecho mami! - dijo el niño con entusiasmo mientras se levantaba.

Katherine terminó y miró el cuadro. No había sido un error, si no que ese era el toque que necesitaba para que aquel cuadro fuese terminado.

Luego contempló el cuadro de su hijo, un lienzo abstracto como Pollock en la obra 'U'. Explosión de colores y el resalto del negro. Ese niño podía ser el próximo pintor Gabbana de la familia.

-¿Palomitas para celebrarlo? - preguntó ella mirando a su hijo.

El niño saltaba entusiasmado.

-Amos - dijo él.

-Ve a buscar a Justin mientras recojo esto.

El niño hizo caso. Katherine empezó a recoger lo de ella y lo de Jake dejándolo todo como nuevo. Los pinceles en su porta pinceles, la paleta de Katherine lavada y puesta en uno de los estantes que tenía. Las pinturas en una cajita y al lado de la paleta. Lo de Jake en el otro lado, en su zona de estanterías.

Y antes de bajar las escaleras, echó un vistazo a las dos obras. Y las bajó con todo el entusiasmo del mundo.

Llegó hasta la habitación para darse una pequeña ducha, cuando vio a Jake saltando en la cama y se escuchaba la ducha al otro lado.

-¡Jake! - le riñó señalándolo.

El niño le miró sorprendido y parando de repente de saltar, se sentó en la cama con una cara de niño bueno.

Jake se estaba revolucionando, algo normal en su edad y en su primer año de colegio. Estaba contento con todos aquellos niños como él jugando y gastando energías, aun que siempre se guardaba algunas para agotar también a Kate por las noches cuando ella llegaba de la universidad. Un mes más y ella ya habría terminado por fin.

-¿Qué te parece el plan de peli y palomitas? - preguntó a través de la puerta a Justin.

-Cambio de planes, cielo - gritó él - vístete con el mejor vestido que tengas, yo me encargo de Jake. Nos vamos de cena.

La sorprendió.

Justin había aumentado sus horas de trabajo con tal de tener un poco más de dinero que lo que necesitaban para vivir, como le dijo a Katherine 'No está de más ahorrar un poco.'

Él había estado esos seis meses con pocas ganas de salir incluso a buscar el pan cuando faltaba. Y que un viernes le dijese que se iban de cena era sorprendente.

Y Kate no se lo pensó. Iban a hacer algo nuevo, no hay que decirle tan rápido que no a ello. Así que, rebuscó entre su armario su mejor vestido.

Cuando cerró la puerta del armario se encontró a un Justin con solo unos calzoncillos negros y esas gotas de después de la ducha por su torso. Sabía que ahí estaba Jake, si no, se tiraría encima de Justin y lo de la cena sería para otro momento.

Ese torso tan bien definido con esos tantos tatuajes que le daban el toque sexy, ese pelo mojado pegado en el rostro y esa sonrisa pícara de serie que venía con el paquete Bieber.

-Tienes media hora entre que Jake y yo nos arreglamos.

Ella frunció su ceño sin entender mucho de lo que estaba pasando, aun así asintió. Una cena, era una cena, ¿no? Por mucho que ella estuviese pensando en otras cosas.

Vuela Libre #2 (EDITANDO)¡Lee esta historia GRATIS!