07

844 158 15

17/04/1998.  [1/2]



Había pasado una semana desde que Steve fue a la cafetería. Quizá estaba exagerando, pero él jamás se había sentido así por alguien, sobretodo por haberle conocido desde hace una semana y media. Además, ya no podría mirarlo de la misma manera, sobretodo si aquel sujeto estaba allí, llenándole de flores.

Steve, no me estás escuchando.

Natasha, su mejor amiga, interrumpió sus pensamientos, mientras que le daba pequeños golpecitos en el hombro. Él le dedicó su atención, tratando de olvidar al chico lindo de ojos marrones, cabello castaño, y hermosa sonrisa. Steve se disculpó y como excusa le dijo que estaba pensando en Peggy, su última relación.

Hey. —volvió a hablar la pelirroja, acariciando suavemente el cabello del rubio— deja de pensar en ella, no vale la pena.

Steve la miró de reojo y luego asintió, pensando en lo afortunado que era al tener a Nat a su lado, ella era lo único que le quedaba. Antes solían ser Steve, Natasha y Bucky, el trío imparable, se conocían desde la secundaria, pero desde que Barnes se fue, solo eran los dos primeros.

Todo había sido tan repentino, y su muerte fue la razón por la que Steve dejó de ser soldado. Si no tenía a Bucky, él no podía seguir haciendo aquello. Diablos, lo extrañaba demasiado.

Tengo una idea. —siguió hablando la pelirroja, con una emoción notable— ¿y si vamos al cine? yo pago las entradas. Y luego podemos ir a tomar un café. ¿Qué te parece, Steve?

Natasha comenzó a darle ligeros empujones en el brazo, esperando ansiosamente su respuesta, mientras que Steve se estremeció al escuchar lo último que su amiga dijo. ¿Un café? eso era lo que menos necesitaba.

No me gusta el café, Nat. —respondió rápidamente Steve, haciendo un gesto de disgusto. La rusa comenzó a reír.

—¿Desde cuándo? ¡Vamos, no seas aguafiestas! Conozco uno que justamente está cerca al cine. ¿Sííí?

La chica hizo un gesto que a los ojos de Steve resultó adorable. No podía decirle que no así. El rubio se golpeó mentalmente por lo que estaba a punto de decir, mientras que rodaba los ojos con desgano.

Bien. —respondió resignado.

Nat comenzó a dar ligeros saltitos de alegría, mientras aplaudía con emoción. Era la primera vez en mucho tiempo, que volvía a salir con su mejor amigo.

Luego de unos diez minutos, salieron del departamento de Natasha, y se dirigieron al cine. La película que verían era; Una pareja explosiva. Habían escuchado buenas reseñas de esa película, así que quisieron verla.

La película comenzó, sin embargo Steve no le prestó demasiada atención, ya que había algo en su mente que lo distraía constantemente.  Y ese algo, era el chico de la cafetería.

coffee. ↺ stony/au.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora