24. No se pongan paranoicos.

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Son alrededor de las 3 am y todos estamos en mi casa, todos se pasaron de tragos, excepto Tyler y yo.

Si claro, por eso tomaste dos sangrías más y un shoot de tequila.

Shhhh.

-Listo, los tres como rocas durmiendo- dice Tyler bajando las escaleras -¿Quieres comer algo? – pregunté –Claro- tomé su mano y lo guíe hasta la cocina, antes de llegar tomó mi cintura y me acercó a él.

Las cosquillas es mi estómago no me dejan pensar con claridad.

No te confundas, el alcohol en mi organismo no me deja pensar con claridad.

-No quiero que te acerques a él- dice en un susurro, pero debido a la cercanía entre nosotros lo escuché –No tienes que preocuparte, se defenderme sola- dije –Lo sé, pero no puedo con la idea de verte con alguien que no sea yo- dijo acercándome más a él –Eres egoísta- dije sonriendo y una risa ronca trepó por su garganta.

-Ya tuve una oportunidad de hacer esto y no lo hice, pero esta vez no la voy a dejar pasar- dijo casi sobre mis labios, -Entonces hazlo- dije sonriendo.

Y unió nuestros labios en un beso dulce y suave, pasé mis manos por su nuca acariciando por cabello y él pasaba sus manos desde mi vientre hasta mi espalda baja.

Me separé para ver su rostro, sus pupilas dilatadas y sus labios rosados entre abiertos, y volví a unir nuestros labios y el correspondió el beso al segundo.

-Eres perfecta Madisson- dijo cortando el beso –Creo que deberíamos comer algo y luego dormir- dije acercándome a la cocina, el asintió y comimos un sándwich y fuimos a mi cuarto.

Las chicas estaban dormidas en mi sillón y Chest se durmió debajo de la gran pecera –Tenía curiosidad de cómo era tu cuarto- dice tirándose en mi cama - ¿Qué te hace pensar que vas a dormir en mi cama y no en el suelo? – pregunté con las manos en mi cintura –Porque me quieres- dijo haciendo un puchero.

Rodé los ojos y ya con mi pijama de unicornios me acosté al lado de Tyler, se quitó la camisa dejando ver su marcado y voluminoso abdomen –Linda, mi cara está aquí arriba- dice divertido –Soy consciente de donde está tu cara- rodé los ojos y me acosté de espalda a él.

Sentí su cuerpo detrás de mí y su mano pasar por mi abdomen uniéndome a él, su respiración en mi cuello tensó cada musculo de mi cuerpo y poco a poco me dormí.

-Ultima oportunidad- dice una voz varonil –Si no lo dices ahora, lo
encontraremos nosotros, pero te aseguro que ninguno de ustedes saldrá vivo de esta- amenaza.-Eres un bastardo- escupe una voz femenina, y el hombre la golpea con el arma que tiene en la mano –Solo dime donde está el arma que usaron ese día y no vas a sufrir tanto como lo pensaba.

-No querido, si vas a jugar, bien, juguemos, pero se acabaron tus reglas, ahora se juega a mi manera- amenaza la mujer.

-El juego es así, te voy a decir pistas conforme sea necesario para encontrar la maldita arma- dice seria mientras una gota de sangre cruza su frente por el golpe.

-Bien, te recomiendo que no juegues conmigo porque a la mínima sospecha de que estas mintiendo, vas a saludar a tu novio en el infierno- dice el hombre
firmemente –Primera pista, mi novio dejó pistas por muchos lugares así que tienes que ser listo- sus miradas chocan y se funden en un deseo de muerte.

-Tiene viejas máquinas de apuestas, el viejo A. Jones decía algo sobre ese
lugar y sus palabras eran Su café es fuerte y negro, tanto como el llamado a pecar.

Salté de la cama y puse una mano en mi pecho, volví a ver a mis amigos y
tenían su respiración entrecortada y sus pupilas dilatadas –Chicos, ¿Qué
pasó? - dijo Tyler que tenía su expresión sin emociones –Es una pista- murmuré asimilando el sueño –Espera un momento ¿Soñamos lo mismo? - inquiere Tyler al borde de la locura –Oigan hay una caja al lado de la cama- dice Palmer señalando y su dedo temblando –Hay que abrirla- dice Chest -Chicos es mía, no se pongan paranoicos- dije y ellos soltaron el aire acumulado en sus pulmones.

Yo nací para arder.¡Lee esta historia GRATIS!