N e g r o

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~ɴᴇɢʀᴏ~

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    La puerta de su habitación se cerró de golpe.

    Estaba sola y era por aquella razón por la que sentía mucho mejor llorando.

Sus llantos chocaban contra la pared y con cada sollozo y cada convulsión se sentía, de alguna forma, un poco más liberada de dolor.

    Nunca le habían gustado las muestras de desprecio, pero aquello no era una cosa característica suya. Después de todo, ¿quien las quería?.

    Lo recordaba todo de una forma tan clara que llegaba a asustarle.

    Quería deshacerse del recuerdo pero el dolor, la irritabilidad y sus ganas de torturarse una y otra vez ganaban a la fuerza de su propia voluntad, y lo odiaba profundamente.

    Tenía mucho frío, pero le apetecía aún menos cerrar la ventana de su cuarto.

    Las lágrimas resbalaban por sus mejillas, cayendo en picado sobre sus pies descalzos, goteando hasta llegar a las sábanas de su cama.

Podrían llegar a describirse como saladas olas de mar que no cesaban de brotar de sus ojos. Le sabían amargas, ácidas... Como sí realmente fueran arrancadas del mar.

    Lo recordaba...

Flashback

    Era un día normal en el Sweet Amoris, aparentemente monótono a ojos de Melany. La clase de física ya había terminado, y después de salir del instituto tenía pensado ir con Castiel a pasear a Demonio, como solían hacer desde hacía ya un par de años.

    Su sorpresa fue cuando, justo al cerrar la puerta de su pequeña taquilla, se le acercó una chica de largos cabellos castaños y grandes y atigrados ojos azules.

    -Quizás tú puedas ayudar...-inspeccionó a Melany de pies a cabeza, al parecer bastante descontenta con lo que se hallaba frente a ella- Estoy buscando a Castiel.

    Al escuchar su insolente voz de pito, un mal presentimiento se apoderó de la mente y el corazón de Melany, quien arqueó una ceja, esperando una explicación un tanto más lícita.

    -¿Es que acaso te ha comido la lengua el gato?-se burló, colocando sus estilizadas manos alrededor de su marcada cintura.

Melany se fijó un poco más en el atuendo de aquella chica; corsé de color azul marino con rebordes de un rosa chillón que ella en su sano juicio se pondría, pantalones rotos de color gris y miles de collares que adornaban su largo cuello.

Su figura era mucho más estilizada que la de Melany, poseía muchas más curvas y pechos.

    -N-no...-replicó un tanto contrariada- Sólo estaba pensando-se disculpó de una forma un tanto ausente.

    -Siento tener que insistir, pero de verdad tengo que verle. ¿Sabes dónde está?-reiteró, mudando su anterior tono de voz por uno más pausado y maduro, algo que no causó muy buena sensación en Melany.

    -Creo recordar que ahora acaba de terminar educación física...

    -¡Muchas gracias!-la interrumpió antes de que pudiera siquiera terminar de formular su oración.

    -...Pero Castiel nunca asiste a clase-musitó Melany para sí misma, encogiéndose de hombros mientras agarraba los libros que aquella tarde iba a necesitar.

One-Shots (CDM-CDMU)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora