T r e s.

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La música electrónica resuena por toda la casa, haciendo que las ventanas de la misma vibren a causa del estruendoso sonido además de que es capaz de ser escuchada hasta una cuadra de distancia. Jimin observa con la boca entreabierta el caos que se ha formado en el patio de la residencia perteneciente a los Min, su mirada fulminante se posa en su amigo junto a él, quien le había dicho hace una hora que saldrían en busca de un lugar tranquilo para estudiar.

—Por favor, no me digas que este es tu concepto de "un lugar donde podamos concentrarnos mejor".—el castaño cita las palabras del contrario, haciendo comillas con sus dedos.

—Pero claro. Aquí es donde nos concentraremos en las hermosas chicas y en el alcohol.—sonríe ladino mientras observa con detenimiento a una muchacha de larga cabellera rubia que pasa a su lado.

—Agh. Yo me largo.—bufa Jimin, dándose la vuelta con la disposición de marcharse de la residencia.

—Oh, vamos.—toma del brazo al menor para impedir que se fuera.—Jimin, es tu maldito último año y debes disfrutarlo al máximo.

—Ya lo hago, gracias.

—Leer libros gigantes de medicina no es divertido.

—Para un idiota como tú, obviamente que no.

—Ouch. Se supone que somos amigos y tú me tratas de esa manera.—dice con dramatismo, llevando su mano hasta su pecho para fingir dolor.—Como sea. Por favor, entra conmigo a la fiesta. No aguantaré la presión de estar solo allí dentro.

Jimin ríe, negando con la cabeza ante la exagerada actuación de su amigo.

—Chanyeol, sales de fiesta todos los fines de semanas. ¡Claro que aguantarás la presión!

—Pero no soportaré el estar esta noche sin ti.—suspira, atrayendo al castaño hacia sí para rodearlo con sus brazos y estrujarlo con fuerza dentro de los mismos, haciendo que Jimin se queje mientras intenta fallidamente de empujar al pelinegro.

—Hueles a perfume barato, suéltame ya.—gruñe.

—No hasta que lleves tu gordo trasero dentro.

—Entonces moriré asfixiado.

—Hagamos un trato.

Sus brazos aflojan el agarre sobre el cuerpo de Jimin para volver a tomar su distancia, siendo capaz de observar al castaño quien tiene alzada una de sus cejas, esperando a que el contrario diga la idea que se le ha ocurrido.

—Quédate solo una hora en la fiesta.—prosigue.—Si es que no te gusta para nada eres libre de irte y compraré tu almuerzo por una semana, pero si te diviertes así sea un poco o sacas una buena experiencia de esto entonces harás mi tarea de anatomía por una semana.

Los marrones ojos de Jimin se entrecierra, observando al pelinegro con desconfianza mientras calcula todas las posibilidades y analiza las ventajas junto con las desventajas del trato que Chanyeol ha propuesto; parece ser un acuerdo en el cual el castaño ganaría sin problema alguno ya que definitivamente el estar rodeado de personas desconocidas que no hacen otra cosa más que llenar su sistema con bebidas alcohólicas mientras la música suena con el volumen a tope, dañando sus tímpanos y siendo incapaces de mantener una conversación tranquila, definitivamente no es su ambiente. Genial, no tendría que gastar en su almuerzo por toda una semana.

—De acuerdo pero que sean 20 minutos.—se cruza de brazos.

—40 minutos.

—25.

—35. Ni para ti, ni para mí.

—Hecho.

—¡Es hora de divertirse!—una sonrisa triunfal invade el rostro de Chanyeol, colocando su brazo sobre el hombro ajeno.

Yoongi vs. Yoonji┊ ym + yoonjiRead this story for FREE!