|-Anuncio importante al final del capitulo-|

 

«Me parece que se ve igual, pero todo ha cambiado. Recordar se hace más difícil cada día. A veces, sigo creyendo en lo que pretendo ser»

 

 Harry POV

 

 

El panorama se ve realmente deprimente a través de la ventana de mi dormitorio, el filtro del cigarrillo descansa sobre mis labios, doy una calada y lo alejo de mi boca reteniendo el humo cancerigeno en mis pulmones. Al otro lado del cristal, el invierno parece consumir los deseos de todos de poner un pie fuera de sus acogedores hogares, casi puedo imaginarlos sentados junto a las brazas ardientes, tan calientes como los mismos deseos en mi cabeza de desaparecer, tan ardientes como las necesidades incomprensibles en mi mente.

 Suelto el humo haciendo que una porción del vidrio se empañe ante el vaho que escapa de mis labios, paso la mano por el y el cristal esta helado, tan frío como ese órgano inútil en mi pecho el cual late por inercia bombeando escarcha helada por mis venas, corroyéndome por dentro. Acabo con el cigarrillo y lo apago en el cenicero, froto mis manos en busca de algo de calor, no aparto la mirada de la ventana mientras me sumerjo en la maraña que es mi cabeza.

 Hago un repaso mental de cómo me encuentro, analizo mi estado de animo y no logro ponerle una etiqueta a lo que sucede. ¿Cómo se le llama a esa sensación de sentirse abatido? Ese mal estar que parece estar continuamente alojado en tu pecho, la culpabilidad y la tristeza carcomiendo tu cabeza, la falta de interés para ciertas cosas al igual que la extrema escasees de tener la necesidad de levantarte de la cama y hacer algo con tu vida, ¿Cómo lo había diagnosticado el Doctor Peterson? Oh si, ya lo recuerdo. Depresión.

 “-¿A que le temes, Harry?

 

-¿Temor? Yo no le tengo miedo a nada

 

-Entonces ¿Qué es lo que te impide salir de tu habitación?

 

Me quedo en silencio, observo al hombre frente a mí. Sostiene una libreta en la cual ha estado tomando apuntes desde que inició la sesión, su rostro poblado de arrugas me indica su avanzada edad, su cabello canoso esta peinado hacia atrás. He creído desde un principio que esto era una estupidez, no he venido a este maldito consultorio por cuenta propia, la idiota de mi madre ha creído que lo necesitaba.

 ¿Por qué iba  a necesitar yo a un enfermizo psicólogo? ¿Es solo por el hecho de que quiero encerrarme en mi habitación para disfrutar de la amable compañía de la soledad? Absurdo. Vuelvo a observarlo y sus ojos aun transmiten la pregunta ¿A que le temo?

 

-Doctor- comienzo-¿Alguna vez tubo la sensación de que algo iba mal con usted?

 

-Todos en algún momento de nuestras vidas los creemos

 

-¿Cree que tal vez algo realmente este mal en mi?- tomo mi labio entre mis dedos y le doy un ligero apretón

 

-¿Por qué piensas que algo podría estar mal?

 

I Won't Give Up (Harry Styles)¡Lee esta historia GRATIS!