Capitulo 7

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¿Se puede odiar tanto a alguien? ¡Sí!, yo odio y aborrezco a Kate y a Steven Adler. Es que ahora entiendo porque están juntos, ¡Son iguales!. Populares y estúpidos con porquería en la cabeza, ¡Eso era lo que tenían!

* * *

Brooke: No bebas mucho, en esta fiesta cualquiera se aprovecha si estas ebria. 

Carrie: Esta bien.

Entramos a la casa y nos encontramos con Izzy y Axl. Observe todo el ambiente a mi alrededor, algunos tomaban, otros bailaban, otros se drogaban y otras… casi, casi tenían sexo. Busque con la mirada a Steven y lo vi cerca de las escaleras observándome con una gran sonrisa.

Axl: ¿Quieren tomar algo?

Brooke: Yo no. 

Carrie: No, aun no. ¿Dónde está el baño?

Izzy: En el segundo piso, la primera puerta a la derecha.

Carrie: Gracias.

Me aleje de los chicos y comencé a caminar. Repetía la indicación de izzy en mi cabeza para no olvidarla, no quería entrar a una habitacion y encontrarme con una escena desagradable. Entre al baño y lave mi cara, iba a salir y al abrir la puerta me encontré con, Steven. Estaba atravesado y no podía salir.

Carrie: ¿Quieres quitarte?

Steven: Modela tu vocabulario, Fiennes. Estas en mi casa.

Carrie: Bueno no tengo problemas en irme. Ahora, ¿Puedes quitarte?

Steven: No, no puedo.

Carrie: ¡Mueve tu trasero Adler! –dije ahora molesta.

Steven: ¿Te pones nerviosa porque estoy aquí contigo?

Carrie: ¡No seas ridículo!, déjame salir. 

Steven: No, nena. Te quedaras aquí hasta que aprendas a respetarme. 

Cerró la puerta y vi que la trancaba con llave. Comencé a golpearla.

Carrie: Maldita sea, ¡Sácame de aquí!

Steven: ¡Esto es por la rata, Carrie! –dijo del otro lado de la puerta.

Carrie: ¡Era un hámster imbécil!

Pegue mi oreja a la puerta y como no escuchaba nada más supuse que se había ido. Comencé a golpearla cada vez más fuerte, pero era ridículo nadie me escucharía con lo fuerte que estaba la música. Esto no iba a quedarse así, no, él iba a pagármela. 

Carrie: ¡Maldita sea Adler! ¡Abre la puerta! –grite mientras la golpeaba de nuevo. 

Me di por vencida y me deje caer en el suelo, él no la abriría era obvio. No sé cuánto tiempo llevaba aquí encerrada, estaba tan aburrida ahora. La música ahora no era tan fuerte ni se escuchaba tanto alboroto. Escuche el sonido de la cerradura y me levante rápidamente.

Steven: ¿Te diviertes nena?

Carrie: ¡Mi nombre es, Carrie imbécil!

Steven: No me respondas mal, ¿Quieres que te encierre de nuevo?

Él entro al baño y cerró la puerta. ¿Ahora que iba a hacer?, oh Adler no te soporto. 

Steven: Admítelo, Carrie. Me deseas.

Carrie: ¡Ay por dios!, ¿Sabes qué?, tú me das ganas de vomitar.

Steven: Oh, no Carrie. Estas ganando que te deje aquí de nuevo. –se acercó un poco más a mí.

Carrie: Solo déjame salir. Mis amigos me deben estar buscando.

Steven: Ellos ya se fueron.

Carrie: ¿Qué? ¡Mierda!

Intente quitarlo pero el obviamente tenía más fuerza que yo. Lo único que logre fue que me tomara por la cintura.

Carrie: quita tus manos de mi cintura, Imbécil. 

Steven: ¿Sabes?, a pesar de tu carácter de mierda eres… linda.

Carrie: Oh, gracias. –Dije con una sonrisa fingida-. Ahora quítate que debo irme.

Steven: Nena… -lo fulmine con la mirada-. Carrie, no hay taxi a estas horas por aquí. Tu única solución es quedarte.

Carrie: Prefiero caminar.

Steven: Una chica de dieciséis años caminando sola, de noche por L.A… eso no es bueno.

Por primera vez algo que él decía tenía razón, no podía irme sola caminando. Suspire frustrado y el sonrió.

Steven: Déjame llevarte a tu habitacion. –sonrió.

Salimos del baño y yo camine detrás de él. Abrió una puerta y me hizo una seña para que entrara. 

Steven: Aquí podrás dormir, nena. –dijo en mi oído.

Carrie: Oh, pues gracias. Ahora salte.

Él no dijo nada, solo sonrió y cerró la puerta.

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