Para mi beloved Abby,

mi Cruella de Vil,

mi Filgia di Puttana (aunque no hables italiano),

pero, sobre todo, mi amiga.

Tu confianza en mí también me ha hecho creer en mí. No es algo que olvidaré. Gracias.

P.D.: Sé qué probablemente ahora te estas ruborizando tanto que serías Patomate.

Prometo No Enamorarme de Livia Bass¡Lee esta historia GRATIS!