Capítulo 2

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12 de Setiembre de 2014. Primer día de clases.

 La secundaria East Martinson comenzaba hoy su período de clases.

El verano había sido largo y caluroso, algo que a los estudiantes les gustaba.

En la parte del estacionamiento, un auto chevrolet color blanco se estacionó y dos personas descienden de él acomodándose las mochilas al hombro.

Ashley Maison era una típica chica de 18 años que cursaba su último año.

Era un poco más alta que la estatura promedio para una mujer. Era delgada pero no demasiado. Lo suficiente para coincidir con su estatura.

Tenía sus cabellos  largos hasta la cintura de un dorado oscuro, mejor dicho castaño claro. Sus ojos eran de un azul intenso, y los días en los que el sol brillaba en lo alto, estos parecían del mismo color que el mar del caribe.

En cuanto a la ropa era bastante sencilla. Llevaba unos jeans oscuros, zapatillas all star negras, una blusa con tiras color blanco y un chaleco de jean sin mangas.

Por otro lado se encontraba su mejor amigo Dean Macalister. Se conocían desde que tenían 10 y desde entonces son inseparables.

Era alto, delgado y con el abdomen marcado. Tenía el cabello de un rubio oscuro, tirando más a un marrón claro. Sus ojos eran de un bello color verde, como el de las hojas de los árboles. 

Llevaba unas zapatillas rojas, jeans algo desgastados, una remera blanca y por encima una camisa a cuadros de manga corta y sin abotonar que hacia juego con sus zapatos.

— Maldito sea el que inventó el final del verano —Comentó Dean sonriendo.

— No tenía ganas de volver, es muy aburrido. Pero por alguna razón, hace un par de días comencé a aceptar bien la parte de tener que venir aquí. Como si ya no me importara tener que estudiar.

— Creí que era el único que sentía eso.  Por alguna razón he comenzado a aceptar que todo lo que aprendemos es por nuestro bien, y no importa que alguna cosa no la utilicemos en nuestros trabajos, siempre es bueno saber de todo un poco.

— Lo mismo pienso yo...

Ambos callaron, produciendo un silencio incomodo hasta que finalmente, Dean largó una carcajada, producto de la ridiculez de lo que había dicho y Ashley le siguió.

 El timbre de entrada ya había sonado y todas las clases ya estaban dentro con excepción del último grado.  Toda su clase se encontraba fuera, esperando a que el director viniese para dar su típico discurso de último año y alentar a los jóvenes a seguir con sus estudios en el futuro.

Ashley estaba sentada bajo la sombra de un gran árbol, esperando a que Dean volviera de hablar con unos amigos cuando de pronto, al voltearse para un costado pudo observar como un chico misterioso se escondía tras de un árbol.

Aquello la tomo un tanto por sorpresa y a la vez fue algo escalofriante. Llego a pensar que aquello había sido producto de su imaginación.

Al volver a poner la vista al frente se encontró con el rostro sonriente de Dean.

— ¡Hey! ¿Qué tanto ves? —preguntó sentándose junto a su amiga.

— Nada. Tonterías.

— Oye, ¿te enteraste del nuevo? —dijo acercándose un poco a ella.

— ¿Nuevo?

— Sí, sí. Un chico nuevo acaba de llegar hoy para cursar su último año.

— ¿Por qué? —preguntó intrigada—. ¿Quién querría hacer eso?

E L Y S I U MDonde viven las historias. Descúbrelo ahora