Se ha vuelto a marchar

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    El me miraba de una manera especial. 

---- ¿Cómo dormiste? ----. Me pregunto mientras se estrujaba el rostro.

---- Muy bien, gracias a ti ¿Y tú? ----. Le pregunte regalándole una sonrisa. 

---- Mejor que nunca. 

    Recorrimos una vez mas los jardines llegando a la universidad.   Desayunamos y paseábamos por los pasillos de la mano.   Y lo que no me esperaba o tal vez si, Green estaba siguiéndonos, Ethan lo  noto y trato de ignorarlo pero yo, yo soy muy poco tolerante, me gire y lo vi directo a los ojos.

---- Ya basta idiota, déjanos en paz. ----. Dije, luego baje el rostro, diría algo de lo que tal vez me arrepintiera ---- No hagas que te deje de necesitar.

    El se sorprendió, por su reacción me pude dar cuenta, luego giro con esa actitud seria que siempre lo caracteriza y se marcho.

    Luego de hablar con Ethan casi toda la mañana debía regresar a mi habitación y pedirle disculpas a Green, fui muy dura.   Al llegar me di cuenta de que el ya no estaba, de repente mi corazón se acelero y mis manos comenzaron a sudar, desordene toda la habitación tratando de buscar una pista algo, lo que fuese.   Luego de unos minutos no aguantaba mas la impotencia y comencé a llorar.   Encontré una carta en el armario que decía algo que me calmo un poco:

De Green: Querida Sofía, se que lo que dijiste no fue con el corazón porque aun estoy vivo, pero de todas formas es algo que querías, así que te lo concedí, me he ido, lejos de Ethan, lejos de tu nueva vida, lejos de nuestros recuerdos, me marche por que deseo conocer tu mundo, deseo conocer y aprender como ser un humano normal.   Volveré, cuando sienta que estoy listo para aceptar el que no me ames como yo te amo a ti.

    Estaba realmente preocupada, Green tratando de sobrevivir en mi mundo, era una idea que me aterraba hasta los huesos, no sabia si estaría bien.   Tome mi chaqueta y salí a buscarlo, busque ayuda de mis amigas y juntas lo buscamos todo el día y el siguiente, y el siguiente, pero nunca lo encontramos, lloraba todas las noches, todo estaba pasando exactamente igual que hace 11 años, cuando Green desapareció y llore durante meses, temía que volviese a ser así.   Pero sabia que el estaba ahí, en algún lugar tratando de aprender todo lo posible, eso me hacia sentir tan impotente, solo quería devolver el tiempo, así que es cierto eso que dicen los poemas cliché, no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes.   Pero esos poemas jamas llegan a describir ni una pisca del dolor que realmente se siente cuando eso ocurre.

    Había pasado un mes ya, y yo aun lloraba de noche, antes había sido mas fácil olvidarlo, pero ahora no era igual, yo sentía que había otro sentimiento en mi pecho, no solo era el aprecio que le tenia como amiga, había algo mas.   Ethan estuvo consolándome, pero sabia que pronto comenzaría a sospechar fuertemente de mis sentimientos hacia mi " Primo".

---- Sofía creo que ya deberías de superarlo, el estará bien, tiene familia, tu familia ¿no? no se digo que lo podrás ver y pedirle disculpas cualquier día.

---- Tu no entiendes Ethan, el se ha ido, no volvió a la casa de nadie que yo conozca, el solo conoce mi casa.

    Ethan entrecerró los ojos pero no me intereso porque eso que dije me había dado esperanzas.  " Mi casa" claro, es el único lugar en el que él ha estado, de seguro Green estuvo o esta allí.

    Pedí un permiso a la universidad por asuntos familiares y me despedí de Ethan sin darle ninguna explicación coherente por lo que él entendió mis verdaderos sentimientos hacia Green, pero fue mas comprensivo de lo que esperaba, nunca me juzgo ni dijo nada.

    Iba en el tren, estaba en silencio y me preguntaba a mi misma ¿Por qué haces esta locura? Mi madre y mi padre habían vendido esa casa, o por lo menos eso tenia entendido, me imagine a Green llegando allí, dándose cuenta de que en ese lugar no había nadie, de que estaba solo, de que la pequeña con la que jugaba de niño ya no existe, mis lágrimas caían sin detenerse y mi pecho sentía una presión horrible, sentía como mi corazón se hacia cada vez mas pequeño.

    Luego de 5 horas de viaje llegue a mi vieja casa, la mire por unos segundos y me acerque a la puerta, toque el timbre y espere a que fuese Green el que la abriera.

    Una anciana de aspecto realmente elegante abrió la puerta.

---- Dígame niña ¿Qué se le ofrece?

    Mis ojos automáticamente comenzaron a llover y sin fuerzas caí de rodillas en frente de la anciana.   La anciana se asusto e intento levantarme pero yo realmente no tenia la fuerza, me sentía débil por la depresión que había estado viviendo durante un mes.   La anciana me ofreció pasar y me invito a un té para tranquilizarme.   Luego de que lograra calmarme le conté el ¿por qué estaba ahí? ella se sentía realmente cautivada por todo lo que le contaba, por la asaña de venir a buscar a mi amigo, pero claro ella nunca pensó que fuese solo mi amigo o eso me hizo entender.

---- Es un verdadero acto de amor lo que has echo niña ¿tienes donde quedarte mientras se vence tu permiso? ----. Me pregunto muy amable.

---- No, me temo que aun no se donde se están quedando mis padres.

---- Pues eso es magnifico, te quedaras conmigo ----. Dijo ella muy emocionada, realmente le alegraba tener a alguien con ella en esa enorme casa.

    Mi permiso era de una semana, una semana que debía ser larga, la anciana cuyo nombre es Sra Tonsoon quería hacer muchas cosas, pues me contó que sus nietos ya no venían a visitarle tan a menudo y que se sentía muy sola, le compro la casa a mi madre con la intención de vivir mas cerca de ellos pero aun así ellos no vienen, están ocupados en sus asuntos y pasar tiempo con su vieja abuela ya no era una actividad muy divertida.

    La Sra Tonsoon no había recibido aun la visita de ninguna persona con las características físicas de Green, por lo que tenia esperanzas de que apareciera en esa semana, solo me quedaba esperarlo.

Mi amigo imaginario.¡Lee esta historia GRATIS!