Capítulo X: Mascota inteligente [Parte 1]

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TaeHyung usualmente se despertaba con una alarma estridente. Fuera un reloj que sonaba una y otra vez hasta que lo golpeaba con la mano, o su móvil que vibraba, bailando en la superficie de la mesa por lo mismo. Así que cuando escuchó un zumbido fuerte y un tanto sordo, sus ojos se abrieron de la sorpresa. Por unos segundos estuvo buscando el reloj despertador antes de percatarse que no estaba en su propia cama. Estaba tan terriblemente desorientado que no sabía a ciencia cierta si estaba despierto o seguía soñando.

TaeHyung se acostó de lado, su cabeza apoyada en una almohada... O parte de una. Debajo de él, cómodamente entre el colchón y su cuello, había un brazo. Cuando levantó la cabeza para mirar, vio que se trataba del brazo de JungKook; su piel más pálida que la suya y que la de JiMin. El chico estaba casi a mitad de la cama, con su cabeza girada hacia un lado, dejando a la vista su pelo negro nada más. Su pecho subía y bajaba lentamente. Al otro lado de él, estaba JiMin; recostado contra el costado de JungKook con un brazo alrededor de las costillas del menor y una de sus piernas envolviendo el cuerpo de TaeHyung (o parte de él).

Hubo otro zumbido fuerte y eso fue suficiente para hacer que JungKook se removiera. Hizo un suave sonido y luego movió su cabeza hacia atrás, en la almohada, obligándose a abrir los ojos. Miró el espejo del techo por un momento y luego posó sus orbes en el cuerpo de TaeHyung, quien intentó sostener la mirada, a pesar de sentir pesados sus párpados. La expresión de JungKook le pareció distante por breves segundos, hasta que el menor cayó en cuenta de su realidad y le dedicó lo más cercano a una sonrisa cansada.

—Supongo que debo abrir la puerta... —TaeHyung ni siquiera se había dado cuenta que también era un enredo de extremidades alrededor de JungKook, así que cuando se quiso sentar, tuvo que mover sus piernas.

No había sábanas que les cubrieran, éstas estaban tiradas en el piso. TaeHyung pudo haberse avergonzado de su desnudez, pero considerando todo lo que había hecho la noche anterior, se sintió tonto de siquiera pensarlo.

—Mmm, quiero... dormir. —JiMin se movió para tomar a Taehyung y arrastrarlo al centro de la cama en lo que parecía un abrazo. TaeHyung sintió la piel suave y tibia rozar la suya y tuvo que tragar duramente por la sensación tan placentera que percibió. Dios, JiMin era lo equivalente a una almohada viviente, por lo cálido y suave que era.

JungKook cruzó la suite y, estando desnudo aún, abrió la puerta. Pudo haber tomado unos pantalones o una camisa del suelo, pero no lo hizo. En vez de eso, se limitó a abrir y dejar ver a Woo al otro lado de la entrada.

—Ahn KangHo fue descubierto muerto esta mañana —explicó Woo en tono seco cuando entró a la suite. TaeHyung deshizo el abrazo de JiMin para tomar las sábanas del piso y arrastrarlas sobre el cuerpo ajeno y el suyo, para no ser vistos—. Su cuerpo fue encontrado mutilado en Seondaemun-gu, sin ojos ni lengua. Murió de un balazo en la cabeza. Los órganos extraídos fueron entregados a la casa de su familia. Vehículos sin placas. De cualquier manera, su padre lo quiere ver en el funeral, Amo Jeon.

TaeHyung se sintió bastante estúpido en su estado de desnudez. No era nadie menos que Woo, el hombre que le había salvado de Nam. Y ahí estaba a unos pocos metros de distancia, tan impecable como siempre, mientras él escondía su cuerpo tras una sábana. Se preguntó brevemente qué pasó por la cabeza de Woo cuando lo estudió de soslayo tras sus gafas.

—¿Ya hay un funeral? —preguntó JungKook, tratando de acomodar su cabello—. Ni siquiera ha pasado un maldito día. ¿Por qué un funeral?

—Su padre quiere mantener este problema... en secreto, por así decirlo, Amo Jeon. No habrá informe policial sobre el asunto, quiere que lo entierren. Literalmente y en sentido figurado. —Claramente se vio el intento de humor de Woo—. Así que un funeral es una maravillosa idea.

House of Cards - BTS [TRADUCCIÓN]¡Lee esta historia GRATIS!