6. Remordimiento.

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Thor entró a la habitación detrás de Volstagg, ambos con una cara de estar perdidos en sus pensamientos, mientras tanto los otros tres solo les miraban callados. Esto había ido demasiado lejos, Thor había ido demasiado lejos por permitir esto.

— 21 personas heridas. Nada grave pero ... —Dijo a medias el pelirrojo—.

Hubo otro silencio después de las palabras de Volstagg. Como guerreros fieles a su reino no se sentían bien con que personas inocentes salieran heridas. Thor se sentó a la orilla de la cama, a un lado de Sif quien miraba al suelo sintiéndose mal por aquella noticia.

— Mañana nadie saldrá de Asgard. —Sentenció Thor—.

Nadie parecía estar en desacuerdo con la decisión del rubio, pues ninguno de sus amigos dijo nada, el único que estaba insatisfecho era Loki, quien había esperado mucho por salir por primera vez con su hermano.
El pelinegro apretó los puños sobre el libro recién robado y siguió mirando por la ventana, intentando calmar su enojo. Sintió la presencia de Thor a un lado suyo, quien igual miró por la ventana y luego puso una mano en su hombro, buscando reconfortar a su hermano menor.

— Lo siento Loki, pero esto va más allá de nosotros. —Se disculpó el rubio— Prometo llevarte cuando seas mayor y Odín te de permi...

— ¡No esperare a que nuestro padre me de permiso! ¡Estoy harto de pasar desapercibido por todos! —Gritó el menor. Era la primera vez que Loki perdía el control, normalmente era al revés, Thor gritaba y Loki guardaba la calma.— ¡Incluso por ti!

Todos quedaron impresionados por la actitud tan repentina de Loki, y vieron como este salía de la habitación para luego encerrarse en la suya.
Thor suspiró y colocó una mano en su frente, Fandral se levantó de su lugar y le dió un par de golpecitos en la espalda al príncipe.

— Debe entenderlo... —Dijo Fandral— No podemos arriesgar la vida de las personas de esa forma, menos si son nuestra propia gente.

— Si, pero nunca quise lastimarlo, además se lo prometí. —Respondió el rubio—

— ¿Porqué no intentas hablar con él? Después de que se le pasé el berrinche. —Propuso Sif—

Thor solo acentuó con la cabeza, debía hacer entrar en razón a su hermano o este le odiaría por al menos medio año, pero primero debía esperar un par de horas a que este se tranquilizara, podría ser que el mismo se de cuenta del caos que causaron esa mañana; por lo mientras, Thor y sus amigos salieron del castillo para ayudar a limpiar su desastre en busca de sentir menos culpa.
Loki estaba sentado frente a su cama con sus brazos apoyados en sus rodillas, escondiendo medio rostro en el hueco entre ambas extremidades y com varias lágrimas cayendo por sus mejillas, su respiración era acelerada gracias al enojo que sentía en su interior. Su enfado no duró tanto como él quisiera, pero más allá de entender la situación sus pensamientos solo le causaron cierto resentimiento, después de todo a él siempre le gustó tener lo que quería y como príncipe estaba acostumbrado a esto.
El pesado libro se encontraba a un lado, y cuando sus ojos verdes se posaron sobre este no pudo evitar sentir curiosidad por abrirlo y saber que era lo que tan prohibido tenía. Pasó la mano por la gruesa y desgastada portada del libro, esta se veía roída algunas hojas sobresalían, parecían sueltas. Loki jaló una de ellas, las hojas eran bastante gruesas y arrugadas, parecían viejas, había una serpiente dibujada con tinta, si esta no pareciera tan pequeña podría jurar que se trataba de Jörmundgander. Ignoró el resto del libro y se enfocó en aquel dibujo con su escritura bajo él, era algo así como un tipo de invocación o al menos eso era lo que Loki entendía, parecían un hechizo poderoso y no muy difícil de manipular, sin embargo su cuarto no era el lugar apropiado para invocar a lo que parecía ser una gran serpiente.
El menor dobló aquella hoja y la guardó en el bolsillo de su pantalón, estaba decidido a aprender aquel hechizo aunque tardara una semana entera o más, y para eso debía estar solo, completamente solo. Sin pensarlo dos veces salió para tomar su pechera y su espada, había muchas personas afuera pero parecía que nadie se daba cuenta de su presencia, estaban muy ocupados con el incidente de hace unas horas; se puso la pechera con la que había entrenado estos últimos dos días con Thor, al ponerse un cinturón para guardar su espada este le quedaba demasiado grande y tuvo que hacerle un nudo improvisado, después de todo era para un hombre adulto. Y fue nuevamente en dirección al castillo, donde se encontraban los caballos de la realeza, ósea el de su padre y el de su hermano, pues a él aún no le daban uno; era un lugar muy lujoso para un par de corceles, pero sabía que su padre adoraba a Sleipnir y llevaba millones de años con él. Mirarlo era glorioso, sabía que este caballo era había acompañado a su padre a la guerra entre los reinos, hace miles de años, mucho antes de que Thor naciera o incluso que su padre se casara con Frigga, una guerra donde su abuelo había sido asesinado. Se acercó para verlo y por más sorprendente que le sonara, Loki podía jurar que el animal tenía la misma mirada que Odín. Sleipnir, el caballo de 8 patas, de pelaje blanco y por lo que dicen las leyendas, el corcel más rápido de todos.

Si, Loki planeaba ir a Muspelheim él solo, pero si quería pasar desapercibido no podía ir con el caballo de su padre, ningún otro corcel tenía 8 patas y era tan veloz como ese, así que tomó al caballo de Thor. Nunca antes había montado él solo, pero tenía una idea de que hacer; subió al corcel de su hermano y entonces salió trotando hacia el Bifrös, el movimiento era muy incómodo para su cadera pues rebotaba a cada paso del animal, lo único que pudo hacer fue aferrarse con las piernas y con una mano, mientras la otra sostenía la rienda. Pasó por el largo puente arcoíris hasta llegar donde Heimdall, este le miró y sabía con certeza que el niño tramaba algo.

— Llévame a Muspelheim. —Ordenó Loki sin titubear—.

— Tenía entendido que estarías acompañado. ¿Donde está Thor? —Preguntó Heimdall—.

— No importa. No tienes porqué oponerte, Odín nunca te prohibió que me llevaras ¿o si? Ahora abre el Bifrös—.

— Puedo ver todo, Loki, lo que sea que trames lo sabré. —Respondió tomando su espada, esta funcionaba como una clase de llave para usar el Bifrös— ¿Tu hermano sabe de esto?

— Sé que le dirás. Thor debe aprender que yo siempre gano. —Musitó Loki con una sonrisa en el cara—.

Se acercó hacia lo que parecía ser una puerta circular donde podía ver las estrellas, escuchó como el guardián giraba su espada y entonces sintió que todo su cuerpo daba vueltas, vio colores girando a su alrededor y sentía que el estómago se le subía, era una sensación horrible, pero iba a lograr su cometido.




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Lamento haber tardado y que el cap haya sido más corto que los demás, pero tener gripa no me ayuda en nada.
Gracias por leer~

Continuará...
A thousand years with you.
Última actualización: Jan 09, 2019
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