Capitulo 3

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 -Hola Leanne -dice mientras avanzo hacia el para darle un abrazo.

-Hola, papa -le digo cuando nos separamos- ¿hablaste con Kristen?

-Si, me dijo que dentro de dos días estaría aquí y que se quedaría hasta año nuevo -me dice con una sonrisa, yo se que aunque trabaja casi todo el año le encanta ver a sus dos hijas juntas.

Nos sentamos en la mesa y empezamos a comer, como siempre, los macarrones están geniales y me doy cuenta de cuanto los echaba de menos, mi padre no sabe cocinar muchas cosas, pero los macarrones le salen estupendos. Desde que mi madre desapareció, mi hermana mayor, que tenia doce años, empezó a encargarse en mayor parte de la comida y la limpieza hasta que yo tuve edad de ayudarla.

-Por la noche he quedado con Camille para ir a la fiesta de un chico de nuestro curso -comento mientras le ayudo a recoger- la fiesta comienza a las ocho.

-Yo hoy voy a aprovechar para descansar, pero no quiero que vuelvas muy tarde.

El que no suela salir mucho de fiesta y que nunca me alla pasado de la hora a menos que fuera necesario, me ha ayudado en este momento, porque mi padre sabe que no me quedare mucho y confiá en mi. Le doy un beso y subo a mi cuarto para practicar con la guitarra, desde que era pequeña siempre me a gustado este instrumento. Me permite liberarme del resto del mundo y comunicarme a traves de el sacando todos los sentimientos de mi interior. Mi padre dice que canto mejor que los ángeles y que en eso me parezco a mi madre, ella solía cantar en fiestas de conocidos y todos decian lo mismo, que era una buena persona y que no se merecía lo que le paso. Me acuerdo de la noche en la cual se fue, yo solía dormirme fácilmente, pero esa noche no conseguía que el sueño viniera a mi, a si que mi madre vino y me canto la nana que me cantaba cuando no podía dormir y al final:

-Que duermas bien angelito -me susurro a la oreja, mientras me dormía- recuerda que te quiero y que siempre te querré.

Y así me dormí, en ese momento no supe porque me lo dijo así, pues ella siempre decía que nos quería muchísimo a los tres, pero aquella noche en su voz note tristeza y a la vez amor. No me acuerdo de mucho mas de ella, solo que al siguiente día mi hermana se quedo jugando conmigo todo el día, para que papa pudiera hablar tranquilamente con la policía. Recuerdo también que mi hermana y yo hablamos con ellos, que les dijimos todo lo que sabíamos pero aun así no bastó. No la encontraron y lo único que dijeron fue que se escapo. En esa semana muchos de mis vecinos y amigos de la familia vinieron ha hacernos compañía y a dar su pésame como si mi madre hubiera muerto. Yo me encerraba en mi habitación y fingía que nada de eso pasaba, que mi madre estaba en casa preparando la comida y que por las tardes mi hermana y yo bailaríamos como locas mientras mi madre tocaba el piano. Pero eso no era la verdad, aunque tampoco podía perder la esperanza, mi madre no estaba muerta solo desapareció. Nunca pude olvidar las llamadas en mitad de la noche que le hacían a mi padre para comunicarle que habían encontrado algo, pero solo llevaba a un callejón sin salida. Un día encontré una carta en el escritorio de mi padre y, aunque sabia que no debía hacerlo, la leí:

“Estimado Señor Evans,

Le comunicamos que su oferta de trabajo a sido aceptada, tendrá que presentarse en su oficina el lunes a las diez. Allí comentaremos los términos.

Aerolíneas Londres”

En ese momento no podía creérmelo, mi padre se había rendido, no pensaba hacer nada mas en cuanto a lo de la desaparición de mi madre y recuerdo ponerme muy triste, hasta que con el tiempo entendí que la investigación se lo estaba comiendo vivo, ni comía ni dormía esperando alguna llamada del departamento de policía y al final se rindió y acepto el trabajo para poder traer dinero a casa.

Dejo a guitarra a un lado y me voy al baño, lo que necesito es una ducha y luego iré a casa de Cam. Hoy no puedo estar triste, apenas me queda un semestre para ir a la universidad y se que mi madre lo querría así, cuando me meto en la ducha el agua sale disparada hacia el suelo de fuera, pero antes de que lo roce con un movimiento rápido de muñeca la paro. Al final divierte poder controlarla tan facilmente como el aire, pero me da miedo lo que puedan pensar los demas. Nadie me hablo nunca de que fuera posible hacerlo y de momento no quiero preocupar a nadie.

Cando salgo del baño, me pongo unos vaqueros y la primera camiseta que encuentro, es una de manga francesa azul que me regalo Kristen por mi cumpleaños. Cojo el bolso y bajo las escaleras, mi padre se fue a su cuarto a dormir un poco así que le dejo una nota en la mesa de la cocina y salgo de casa. Ya esta oscureciendo aunque apenas son las seis y media, se pueden apreciar algunas estrellas y la luna brilla casi completa mientras camino hacia la casa de Cam. Veo que unos chavales siguen patinando en el parque de skate y que unas chicas en un banco están hablando sobre que harán con sus familias en navidad. Para cuando me quiero dar cuenta ya estoy en su casa, me sorprende la facilidad con la que recuerdo donde esta, es como si mis piernas supieran cada esquina y paso de cebra que hay entre su casa y la miá.

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