Capítulo 20 - Acabando el fin de semana

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Ya entraban los rayos del sol por las ventanas de toda la escuela, incluidas las habitaciones de los alumnos y profesores. Wen fue la primera en despertar, se sentó en su alféizar acolchado, que había colocado el día anterior, y admiró la gran belleza del amanecer. Mientras, Rea seguía dormida ya que se sentía muy cansada, pero una media hora después se despertó. Lo primero que Rea hizo fué acariciar su dulce y protector halcón al que llamó Falcon. Las chicas empezaron a sentirse, además de solas,aburridas y entonces hicieron sus camas,se pusieron su ropa casual de la Tierra y se fueron al comedor a desayunar.

Narra Rea:

Cuando me desperté no eran más que las ocho y media, acaricié a Falcon para que estubiera tranquilo cuando me fuera. Hice mi cama y me puse mi ropa casual, que era de la Tierra; por una parte no me quería poner esa ropa ya que por este mundo la gente no lleva eso de ropa. Intenté pensar en una solución pero la única que se me ocurrió fué : pedirle un favor a alguien que tuviera el poder del amor, que seguro que tendría el sentido de la moda de este mundo, solo que el problema era que no conocía a nadie que tubiera ese poder. Decidí salir con esa ropa e ir al comedor a desayunar. Cuando llegué al comedor ví que ya había gente desayunando, y me parecío muy raro ya que solo era las nueve menos cuarto. No es que hubiera mucha gente pero me pareció raro que ya estubieran despiertos. Me senté en una mesa sola, no desayuné mucho porque quería ir al simulador. En la entrada de la escuela nos repartieron un mapa y me lo guarde entonces me acordé de que me lo había dejado en la habitación. Así que subí a mi habitación, me cambié de ropa y me puse la ropa de lucha cómoda y en las manos llevaba una botella de agua y un casco de armadura griega. El simulador estaba detrás de la escuela, en una llanura pequeña, al lado de un árbol muy grande, había unas escaleras que bajaban hasta la puerta de el simulador. Las bajé, abrí la puerta que daba al simulador, la zona de comando y unas pequeñas gradas. Pasé a la zona de comando,tenía una pantalla táctil gigante, le dí al nivel uno y me salía una imagen de el monstruo al que me iva a enfrentar. Pasé a la zona del simulador, abrí la puerta y antes de pasar, dejé mi botella de agua fuera del simulador, al lado de la puerta. Entré al simulador, era muy grande y espacioso, me puse mi casco y todo comenzó a cambiarse: era un bosque, había animales y un río.Después de observar todo el paisaje oí un extraño sonido, giré mi cabeza para ver de que se trataba y vi al minotauro. Media unos tres metros, era un toro de pelaje negro y largo, con unos cuernos largos y afilados, se ponía de pie y luego se volvía a poner como un toro normal, salía humo o vapor de su nariz y luego arrastraba su pata por la tierra del bosque. Después de que lo arrastrase sabía que me atacaría,así que cuando empezó a correr, me gire hacia mi derecha y cuando pasó justo enfrente le pegué un puñetazo en la nuca. Y se cabreó bastante, fué corriendo hacia mi , yo me deslicé tumbada por debajo de sus grandes y peludas patas. Me acordé de que su punto débil era el cuello, pero yo no le podía cortar la cabeza, mi despiste hizo que el minotauro me lanzara por los aires y fué entonces cuando me enfadé de verdad y deseé cortarle la cabeza. Vino corriendo hacia mi y fue entonces cuando me subí a su espalda para cortarle la cabeza pero, ya que era humano y me entendía le dije:

- No te mataré a menos de que te rindas

- De acuerdo

Así es como se rindió y volvió por donde había venido. De repente oí unos aplausos y se acabó la simulación. Era el veterano Leo :

- ¿Leo que haces aquí?

- Venía a luchar pero te he visto luchando y he pensado en ver el espectéculo. Lo has echo de maravilla. Lo que me extraña es ¿porque no lo has matado?, eso es lo que hubiera echo Ares.

- Lo sé, pero una parte de mí me decía que no lo hiciera. Era como escuchar voces en mi cabeza. Por algo seré sábia.- dije mientras salía del simulador-

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