CAPÍTULO 11.

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      Llego, e inmediatamente, voy donde están ellos; en medio del parque, me pongo en medio para separarlos, pero ellos tienen mucha más fuerza que yo, así que me costará bastante separarlos, pero de momento no llegan a pegarse, porque estoy en medio, pero ya no puedo más, y le digo a Mario que me ayude, que no puedo más, y coge la moto y se va.

   -¡¿Enserio?! ¡Mario! Mira tío si le vas a pegar a mi novio me pegas a mi, que el problema lo tienes tú conmigo no con él.

   -¡Eso díselo a el!

   -Ali, vete, déjame -dijo Adri.

   -¡Jamás!

   -Saldrás herida, y no me da la gana, ¿vale?

   -Vale, pero no me voy a ir, y si me tengo que llevar algún golpe, me lo llevo si es necesario.

      Ya si que no puedo más, y me aparto, se empiezan a pegar, y decido de volver a ponerme en el medio, a separarles de nuevo. Cuando estoy en el medio, veo una mano en forma de puño, que viene hacia a mi, me aparto, y por suerte no lo recibo en la cara, pero si en la barriga, decido aguantar, hasta el final, todo esto estaba pasando por mi culpa, y yo no hacia nada, bueno, ya se que les separaba, pero sabia que pronto me empujaría alguien, y me cogería para que impidiera separarles.

      Uso toda la fuerza que tengo y más, estoy así un rato, pero ya esta se acabo, me cogen entre dos tíos, y pienso "Así que para cogerme tenéis que ser dos tíos... Soy más fuerte que ellos, puedo con ellos..." Y lo dije, lo dije a la vez que le soltaba un codazo a uno en la garganta, y un puñetazo al otro, el primero se tiro para atrás, así que le termine de empujar hacia el suelo con una patada, al otro, al otro le pegue una patada en sus parte, y un puñetazo en la cara, le di tan fuerte, que me esguince la muñeca, y el tío calló rendido al suelo.

      Vuelvo otra vez, por tercera vez a separarles, empujo a Adri un poco lejos de Joan, me paro enfrente de Joan, y le digo que si tiene algún problema es con migo, que no se meta con Adri, que si esta enfadado y quiere pegar a alguien, que me pegue, que me pegue a mi, si tan cabreado esta podrá pegar a cualquiera, digo yo.

      Adri vuelve a acercarse a Joan, estaba muy cabreado, y estaba descontrolado, no podía pararlo, pero si impedirlo, así que me puse enfrente de él, este, levantó el puño, pero no me dio, ni siquiera hizo la intención de darme ni nada, me giro para decirle a Joan que ya estaba, que no era necesario seguir pegándose ni nada, pero ¿y Joan? ¿Donde está? no estaba, no lo podía creer, era tan sumamente idiota, que seguro que habría ido a por más de sus "amiguitos" Adri y yo nos quedamos mirando buscando una respuesta.

      Y así era, vinieron más refuerzos, y no entendía porqué, así que fui derecha hacia Joan y sus secuaces, o como a mi me gusta llamarles Joan y sus perros ciegos; porque le siguen a Joan sin razón, y si no estuvieran ciegos, no irían detrás de el...

      Estaba súper nerviosa y preocupada, eran cinco, contra Adri y yo... No se cómo acabará esto... Pero espero que no le pase nada a Adri...  Joan se acerca, y me dice "Ya no eres tan chula, ¿eh?" le miro con cara de rabia, y le suelto un puñetazo, pero el me lo para, y me pega un puñetazo en el estómago, me retuerzo de dolor, y los demás van a por Adri... Adri se defiende lo que puede, pero seamos realistas, ¡son cinco contra uno y medio! no íbamos ha ganar, estaba claro, pero yo no perdía la esperanza...

       Me giro, y estaban todos pegando a Adri, yo voy corriendo, y salto encima de uno, y le empiezo estirar del pelo y de las orejas, me tira para atrás, y me caigo de espaldas, me vuelvo a levantar, y empiezo a pegar patadas, le pego un puñetazo tan fuerte, que le conseguí tirar al suelo; le di tan fuerte, porque no me podía permitir ver eso... Lo odiaba y me llenaba de rabia y culpa... Sigo pegando puñetazos, y patadas, me pegan un puñetazo en la cara, que me consigue tirar al suelo, quede inconsciente durante unos minutos, cuatro o cinco, y cuando abro los ojos, veo a todos allí, a Marc, a Sergio, Dani, y... y a ¡Mario! Me sorprendió mucho verlos allí, Mario no había huido como un cabrón, sino que había ido a por refuerzos.

Y es que el amor todo lo puede...¡Lee esta historia GRATIS!