*Victoria*

-Vic ya hemos llegado, cariño - Me dice mi madre con una sonrisa desde el asiento de copiloto- Por fin hemos vuelto.

-Oh si que alegría, wiii- No creo que mi madre haya captado mi sarcasmo pero creo que mi padre si por el gruñido que a soltado.

-Victoria lily Monroe no te comportes asi, no va a ser malo veras a todos tus amigos y a, el chico que vivía al lado nuestra- Mi padre pone cara de pensar por el retrovisor- a si, Dylan ¿no?

Dylan era mi vecino, mi mejor amigo, cuando vivía antes aquí desde que nacimos asta los 12 que fue cuando mi padre tuvo que estar viajando por todo el mundo por trabajo y nos tuvo que llevar con el. Desde entonces han pasado 4 años y el primer año Dylan y yo no había semana en la que no habláramos por teléfono o por cartas, no podíamos vivir el uno sin el otro. Asta que un día dejo de cogerme el teléfono y de responderme las cartas que le enviaba, pero la ultima llamada fue la peor que ni si quiera fue el quien respondió.

Flashback

Había pasado 1 mes desde que Dylan no me respondía las llamadas pero hoy era mi cumpleaños y tras llorar toda la tarde a las 9:00 decidí llamarle, le necesitaba.

Tras tres pitados descuelga el teléfono.

-¿Dylan? Soy yo Vic que alegría que me cojas el teléfono - Digo con la voz aguada de tanto llorar.

-¿Vic? Que nombre tan feo - Se escucha la voz de una chica melosa y una carcajada tras hablar- Dylan no esta.. mm.. como decirlo, ¿disponible en este momento?

-¿Y se puede saber donde esta?- Digo con la voz entrecortada.

-¿Oh estas llorando pequeña?- Dice con tono de burla.- Oh es que veras se esta duchando por que mm.. a acabado un poco sudado.

-Dile que..

-¿Maira que haces todavía en la cama?- Me callo al escuchar la voz de Dylan. - Mm ¿Que desea?

-Soy victoria Monroe aquella chica que era tu mejor amiga, solo era para decirte que te olvides de mi- Y con toda la fuerza que tengo en ese momento , la única que me queda suelto- Te odio.

Y colgué.

Fin Flasback.

-Vic, cariño que te pasa, vic háblame- Noto como mi madre me zarandea con la puerta de el coche abierto- Oh dios menos mal as abierto los ojos mi niña.

Noto los brazos de mi hermano Mike sacándome de el coche en volandas ante la atenta la mirada preocupada de mis padres.

-Tranquilos, estoy bien solo me e internado en mi misma como siempre- Digo con una sonrisa tranquila apoyada en el coche- No me a dado ningún ataque tranquilos.

-Estabas pálida Victoria como quieres que no creamos que te a dado un ataque- Dice mi padre antes de estrujarme entre sus brazos.- Por favor no hagas eso mas ¿Vale?

Asiento y miro hacia la casa en la que he pasado toda mi infancia y la que volverá a ser mi hogar. Aunque se que todo a cambiado tengo la esperanzas de que mis antiguos amigos me reconozcan.Por que mi aspecto ya no es el mismo después de todo.

Mis ojos azul cielo ahora están despejados sin mis antiguas gafas de vista, mi pelo rubio ya no me llegaba por encima de la barbilla sino que me cae en cascada asta por la cintura ( ahora mismo recogido en un moño bajo por el calor), mi cuerpo sin desarrollar ahora mismo es el de todo adolescente de 16 años y aquellos quilos que me sobraban en ese tiempo habían desaparecido.

-¿Que dices hermanita hacemos alguna broma de... saludo?- Dice Paul, mi hermano mellizo , en mi oído.

-Como no quererte hermanito- Digo en un susurro antes de separarme de el y ir hacia mi maleta de mi asiento y sacar mi obra maestra.- ¿Que dices de usar esto?

-Echo, a cual vecino ¿Casa de Ms Brown ?- Dice Paul con una sonrisa - Se va a cagar.

Saco las bombas fetidas y le doy la mitad a Paul. Esto es muy típico entre nosotros, sino hacemos bromas no somos los mellizos Monroe.

-Vic tu pon las bombas por la parte de atrás, yo las pondré por delante- Dice paul al llegar a la casa de Ms Brown.- Ahora activarlas, a la de uno, dos y ... TRESSSSS.

Salimos corriendo al interior de nuestra casa como alma que lleva al diablo. Y en cuanto cruzamos la puerta de atrás empezamos a reír a carcajadas sin poder parar.

-¿Mellizos que habéis echo?-Dice mi madre desde la escalera con mirada asesina.

-Es que Paul casi se cae a la piscina y una vecina le a visto y se a reído y se a caído ella al suelo- Digo con una sonrisita.

Mi madre vuelve a subir las escaleras. A veces pienso que cada vez miento mejor, y menos mal , con los años he aprendido que no puedes dejar que Paul cuente las mentira, siempre la acaba cagando.

-¿Vamos a arriba? - Digo a paul después de parar de reír- Quiero ver cual sera mi habitación.

En la planta de arriba miramos el pasillo y se me vienen recuerdos de Paul, Mike, Odette, John y yo corriendo para escondernos cada vez que jugábamos al escondite.

-¿Por que sonríes hermanita?- Me toco la boca y efectivamente una sonrisa a salido en mi cara sin darme cuenta.

-Solo se me han venido recuerdos de cuando eramos pequeños, menos mal que papa y mama nunca vendieron esta casa- Digo con las lágrimas en los ojos.

-Oh venga pequeña no llores- Dice mientras me rodea con sus brazos y me atrae hacia el.

-¿Que le has hecho a Vic , Paul?

-Oh venga Mike que se ha emocionado , no le e echo nada- Sonrió.

Mis hermanos son así se pueden adorar pero cuando se trata de mi se ponen a pelear entre ellos, lo mismo pasa con John. En mi casa somos cinco hermanos tres chicos y dos chicas. Creo que los únicos que se pelean en esta casa son Papa y Mama nosotros entre nosotros nunca nos hemos peleados ,sino contamos las peleas por el baño, cuando compartíamos habitación o por comida.

Me separo de Paul (Se sigue peleando con Mike así que ni se da cuenta) y busco mi habitación por todo el pasillo. Asta que me paro en una puerta que tiene escrito "Victoria". Y cuando abro la puerta abro la boca en una "O". Se han pasado, ni mi cuarto compartido con Paul en Miami era tan grande. Las paredes de la habitación están pintadas de rojo con detalles dorados y dios la pared donde esta la cama esta pintada como si fuera Times Square. Hay un armario enorme, escritorio y un baño propio. Me muero, dios.

Salgo corriendo por la puerta sin importar los gritos de mis hermanos de que no corra en mi estado y bajo las escaleras. En cuanto entro por la puerta de la cocina me tiro en el cuello de mi madre sin importar quien esta a i.

-¡Mama te quiero, dios eres la mejor!- Chillo agarrada a su cuello y dándole besos en la mejilla.

-Parece que ya as visto tu habitación cariño- Dice estrechándome entre sus brazos- Y ahora saluda cariño.

-Buenas, encantada soy Vic- Digo desde el cuello de mi madre por miedo de que sea Ms.Brow.

-Oh pero cariño ¿Ya no te acuerdas de Dylan y sus padres?- Me separo de mi madre bruscamente.

-Hola Victoria ¿ya no te acuerdas de mi?- Le miro fijamente sin emoción alguna- Soy Dylan.

A partir de hay solo escucho gritos a mi alrededor mientras caigo a camara lenta. Lo ultimo que veo es los ojos verdes de Dylan mirandome antes de que todo se vuelva negro.

La pequeña Monroe (PAUSADA)¡Lee esta historia GRATIS!