Epistolas carcelarias

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_Lunes 16 de Diciembre

Hola Carlos;

Sé que esta carta lo más seguro es que te extrañe, pero ya hace un año de tu encarcelamiento y estoy cansada de preguntarme si hice bien en callarme la información que averigüé tanto antes como después de tu juicio para intentar salvarte el pellejo e intentar que tu pena fuera la mínima. Pero ahora ya no lo sé, dudo de todo ¿sabes?

Desde dentro no sé cómo se verá pero has de saber que tu hermana mayor, Loli,  se ha ido de casa no aguantaba más la tensión que reinaba y tu hermana pequeña es preciosa va creciendo poco a poco, tiene tus ojos y la determinación de Loli. De tus padres es mejor no hablar se han separado, tu madre no aguanta más está hecha un manojo de nervios Loli no aparece por casa,  tú en la cárcel y tu padre aparece para molestar de vez en cuando a pesar de que tiene una orden de alejamiento. Te preguntarás por qué no hablo de Sofía fácil, ella te adora eres su ídolo intentar hablar con ella de ti para mostrarle la realidad es como hablar con las paredes o los árboles, hace el mismito caso.

 Pero estoy tan confusa, ya no se qué hacer, Loli me dice que vaya a la policía a decir lo que se, Sofía me odia solo por mencionarle lo que ronda por la cabeza y cree que lo único que quiero es tu destrucción porque, según ella, tengo celos de Esmeralda. Tu madre me cree pero eres su hijo y lo que quiere es verte pronto en casa con ella y con tus hermanas, pero no le gusta ese idealismo tuyo de las razas y la superioridad.

Te preguntaras, espero, que ha sido de tus amigos los de antes de que Esmeralda te absorbiera el coco y te alejara de nosotros fácil está todos intentando rehacer su vida y olvidar tu parte mala. Esperan que cuando salgas vuelvas con nosotros y seas tú mismo otra vez y no una réplica de un régimen esclavista, totalitario, absolutista y que deroga los derechos humanos. Lo siento de verdad esto, te lo aseguro, me duele más que a ti.

Si no recibo una respuesta en 15 días, no más, desde el día que se indica en la carta procederé a contar todo lo que se sobre ti, te recuerdo que es mucho que me contabas cosas que nadie más sabe y eso me corroe por dentro. No te preocupes todos tus secretos están a salvo conmigo no se los diré a nadie a menos que me obligues con la no contestación de tus cartas o la falta de sinceridad en las mismas. Lo siento de verdad, lo siento.

Besos, cuídate mucho.

María

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