4. Muestra de poder.

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Despertar con un enorme brazo en su cara no era la mejor forma de empezar el día, Loki se sentó en la cama agarrándose la nariz por el dolor de aquel golpe, Thor era muy bruto al dormir y solía dar manotazos al cambiar de posición. Loki aún no procesaba bien qué sucedía hasta que giro la cabeza y vio a su hermano durmiendo en su cama, no volvería a dejar a Thor dormir con el, no después de ese golpe.

— ¿Cómo puede tener tanta fuerza incluso al dormir? —.

No tuvo intenciones de despertar al rubio, se levantó y fue al baño, llegando al espejo se dió cuenta de que su pijama se encontraba al revés, sabía que era obra de Thor, se quitó la ropa con la idea de darse una ducha rápida antes de que su hermano despertara, sabía bien que ese día también entrenarían y que debía bañarse una segunda vez, pero a Loki no le agradaba quedarse con el olor a cama.
Entrar a la ducha le relajó bastante, por alguna razón siempre prefirió bañarse con agua helada, no aguantaba que el agua caliente le tocase la piel, y a diferencia de muchas personas él podía estar bajo el agua fría sin problemas.  A veces usaba su magia para hacer levitar objetos y ahorrarse el estirar sus brazos, su madre lo regañó siempre por eso, decía que la magia no era algo con lo que se podía jugar pero el menor siempre la usaba sin problema cuando estaba solo en su cuarto, así no tenía que molestarse en levantar sus piernas para enjabonarse o doblar sus brazos para alcanzar lavarse la espalda, en realidad le era sencillo mover los objetos a su gusto.

El rubio apenas despertaba cuando vio a su hermano saliendo de la ducha con una toalla verde oliva amarrada en la cintura, se levantó para estirarse un poco y luego saludar a su hermano.

— ¿Porqué te has bañado? —Preguntaba entre bostezos— Es muy temprano para darse una ducha.

— Porque no soy tú, por eso. —Respondió Loki con una sonrisa en la cara— Hay una toalla extra en el armario, también te dejé el agua caliente.

— ¿Para qu... —.

De la nada su cuerpo se vió empujado hasta encontrarse en el baño, al voltearse pudo ver un leve destello verde cerrando la puerta en su cara, intentó abrirla al instante pero esta no cedía, ahora entendía lo que Loki quería que hiciera.

— Bien bien, tú ganas hermano. —Gritó el mayor para que Loki pudiera escucharlo—.

Sin ganas se quitó la ropa y se metió a la ducha tal como quería el pelinegro. Se quedo unos minutos sin hacer nada bajo la tibia agua, en realidad apenas iba despertando del todo, comenzó a lavarse el cabello y a enjabonar su cuerpo, le gustaba tomar la espuma y jugar con ella, la lanzaba a la pared como si fuera una bola de nieve, se hacía peinados e incluso se ponía barba para fingir ser Odín; todo iba bastante bien hasta que comenzó a escuchar una risa detrás suyo. Al girar vio a Loki sentado en el lavamanos mirándolo y riéndose de él.

— ¡Deja de verme! —Thor se sentía avergonzado, ahora que Loki lo había visto seguro no lo dejaría en paz—.

— Oh no no, perdóneme rey de Asgard. —Se burló Loki, pues el rubio aún conservaba la barba de espuma— Por favor no me decapite.

— ¿Nadie te ha dicho que espiar a los demás no es correcto? —Pregunto Thor un tanto molesto mientras se pasaba la mano por la cara para quitar la espuma— ¡Agradece que no tenga a la mano mi martillo!

— Lo siento, había olvidado mi ropa aquí y no pude evitar verte jugar con la espuma. Lo siento, me voy—.

El menor siguió riéndose un rato a solas en su cuarto antes de que Thor saliera, incluso se dió el tiempo de ir a la habitación de este y tomar ropa limpia para que pudiera cambiarse ahí mismo, Loki se había puesto un habitual conjunto color verde un poco elegante y esperaba sentado a que su hermano saliera para irse de nuevo al campo, ambos despertaron tarde y seguramente no habían alcanzado el desayuno con sus padres, así que Loki planeaba entrar a la cocina un robar algo de comida para el camino. Thor salió con la toalla alrededor de la cadera y rápidamente comenzó a vestirse.
Ambos salieron de la habitación dirigiéndose a la cocina, para su suerte no había cocineras en ese momento y podían tomar todo lo que ellos quisieran, Thor guardaba algunas frutas en sus bolsillos y Loki tomó una servilleta de tela e imitó a su hermano, cuando esta estuvo llena tomó las 4 esquinas y las amarró, escondió el bulto de comida bajo su ropa por si alguien los veía irse.

A thousand years with you.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora