Muertes

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Me quedo paralizada.

Me doy la vuelta lentamente.

Mi madre está parada delante de mi con su bata de hospital y con una taza en la mano. El olor del café llega a mí.

-Mamá ¿Qué haces aquí?- pregunto.

-Acabo de volver del hospital, mi turno ya ha terminado- me explica.-¿Tú de donde vienes a estás horas?

Oigo como alguien baja las escaleras, por favor que no sea mi padre. Por favor.

-Noah, por fin.- me relajo al oír la voz de Shelly.-Hola Lauren.- saluda alegre.

-Por fin ¿qué?- pregunta mi madre.

-Noah, había salido a tomar el aire, le había dado un ataque de ansiedad.- explica Shelly. Mi madre me mira preocupada.

-¿Un ataque de ansiedad? ¿Estás bien?- asiento.

-Sí, es que hemos visto una película de miedo, ya sabes y nos hemos vuelto muy paranoicas y no hemos dormido casi y hemos oído ruidos y Noah se ha asustado por no decir que yo también. Y le ha dado un ataque. Se ha tomado una pastilla y le he dicho que vaya a tomar el aire.-Miente Shelly hablando apresuradamente repitiendo muchas veces la y. Mi madre nos mira y asiente.

-Espero que estés bien.- me sonríe.-Y nada de películas de miedo por un largo período.

Las dos, sonriendo asentimos. Y subimos a mi habitación.

****

Después de eso no hay problemas. El oficial Collins ha vuelto a Chersmille, pero eso no hace que los chicos dejen la guardia en el bosque. Hay turnos. No es hasta tres semanas después cuando empiezan realmente los problemas.

Un día mientras camino por el bosque, dirección a la fábrica alguien tira de mi brazo y me tapa la boca. Al principio me asusto tanto que si no fuera por la mano, abría gritado. Pero cuando el olor de Evan inunda mis fosas nasales me relajo. Él me susurra en el oído, tan bajo que casi no logro oírle.

-Te voy a soltar pero no hagas ruido ¿Entiendes?- asiento y él me suelta y me da la vuelta, y me topo con sus familiares ojos azules.

-¿Qué pasa?- pregunto bajito.

-Redada.- es lo único que dice. El corazón se me encoje en el pecho.

-¿Esta todo...?- me callo, Evan asiente sin que haya terminado.

-Debemos salir de aquí.- susurra. Se oyen disparos. Y me sobresalto. Cojo a Evan fuerte del brazo. Él me arrastra corriendo de allí.

-La mayoría están a salvo en la cueva donde pasamos la primera vez la noche.- me dice mientras corremos alrededor de los arboles. Pero no le oigo. La mayoría. No todos. La mayoría. Sigue corriendo conmigo cogida de su mano.

Después de cinco minutos llegamos a la entrada de la cueva, está cerrada del todo con una piedra gigante. Si no fuera porque estuve una noche entera allí metida, no sabría que es una cueva.

Evan la aparta un poco, lo suficiente para que podamos pasar.

Entramos en la oscuridad total y si no fuera por las respiraciones que se oyen pensaría que estamos solos. Evan me conduce alrededor de la gente, hasta que llegamos al final de la cueva donde hace un poco de curva.

Allí en ese pequeño agujero están metidos Grace, Seth, Alex y un par de chicos más.

Ally está con la cabeza apoyada en el regazo de Juliette. Con Ashley y Holly a su lado. Nadie dice nada. Allí hay un poco de luz, que no sé de donde proviene. Pero la hay. Puedo ver en el suelo, un montón de armas. Metralletas, pistolas, revólveres, escopetas, fusiles incluso un par de granadas.

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