Informes.

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Nos quedamos paralizadas, Shelly me mira con miedo y seguramente yo tengo la misma cara.

-Daros la vuelta lentamente.- nos espeta el guardia.

Lo hacemos.

Entrecierro los ojos cuando la luz de su linterna me enfoca a la cara. No veo más que la sombra de una persona. La oscuridad y su linterna no me dejan ver más.

-¿Qué hacen dos chicas de vuestra edad aquí? - Shelly traga saliva.

-Soy Noelia Cooper, soy la hija del sargento Cooper.- le anuncio al guardia poniendo el máximo de énfasis a las últimas dos palabras.

-¿Qué haces aquí?- pregunta él ahora con menos brusquedad y bajando un poco la luz.

-He venido a buscar algo para mi padre.- miento.

-¿El sargento Cooper, ha enviado a dos niñas a buscar algo en su despacho?

-¿Estás cuestionando a mi padre? - pregunto con severidad intentando darle la vuelta a la situación.

-No claro que no, solo que me extraña. No es algo que haría Cooper.- la última frase la dice con desconfianza.

-Entonces llamale.- miro a Shelly como si se hubiera vuelto loca. Ella solo me mira con su ya conocida mirada de "Confía en mi". Veo como el guardia saca algo, seguramente su móvil.-Llamale y despiertale, ahora que después de todo el día trabajando, puede dormir por fin. Por eso nos ha enviado a nosotras. - le espeta Shelly.

El guardia se lo piensa un poco y vuelve a guardar su móvil en el bolsillo.

-¿Qué haciais en la oficina de Collins? - las dos nos miramos con cierto temor.

-Eh... Todas son iguales.- exclamo riendo.

-Sí, nos hemos equivocado. - se ríe conmigo Shelly.

El guardia se rasca la cabeza y mira por encima de su hombro. Quiere acabar esta discusión lo antes posible.

-La oficina de Cooper está allí, coged lo que necesitéis e iros. - nos espeta con brusquedad, se da la vuelta y se aleja. Suspiramos aliviadas, cuando él ya no está en nuestra vista cerramos bien la puerta de la oficina de Collins y salimos de allí corriendo.

Cuando llegamos a mi casa, abro la puerta con cuidado de no despertar a mi padre. Subimos a mi habitación con silencio. Cuando ya estamos a salvo respiramos aliviadas.

-Dios eso ha sido bastante emocionante.- suspira Shelly, y tengo que admitir que tiene razón.

-Sí, vamos a echarle un vistazo a esto.- levanto en alto el móvil. Ella asiente y se acerca a mi con mi portátil.

Lo ponemos encima de la cama y nos estiramos esperando que se encienda. Mientras tanto, empiezo a mirar las fotos que he hecho sobre los documentos de Ally.

Nada interesante.

Su nombre completo, fotos de sus padres más sus nombres, su fecha de nacimiento, el día que la dejaron fuera de la ciudad, quien la recogió, cuanto pesó al nacer, el color de su pelo y el de sus ojos, el doctor que la atendió y no encontró la marca y poca cosa más.

Miro a Shelly y ella se encoje de hombros.

Mi portátil se enciende del todo y dejo el móvil de lado. Pongo la contraseña y entro.

Conectamos el móvil al portátil,abrimos la carpeta donde pone "Fairwood" empezamos a abrir carpetas cada una con un nombre diferente. Dentro de ellas cada una hay una ficha idéntica a la de Alison. No las abrimos todas, hay demasiadas. Voy bajando hasta dar con la de Alison Cooper la abro, justo el mismo informe que tengo en las fotos. Vuelvo atrás, algo me llama la atención.

OASIS¡Lee esta historia GRATIS!