🎨10: Dibuja lo primero que pienses

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-¡APARTA ESA MIERDA DE MI! _gritó Lauren en el aparcamiento de Branckford mientras corría hacia el edificio siendo perseguida por una divertida Hailee.

Dinah, los gemelos, Lucy y yo reíamos mientras que aseguraba mi nuevo auto y Dinah hacía lo mismo con el suyo.

Minutos atrás, Hailee empezó a jugar con una linda mariquita y Lauren entró en pánico. Hailee me dijo que Jauregui le tiene cierta fobia a todos los animales con alas. Si, absolutamente todos. La morena empezó a molestar a la ojiverde colocando la mariquita en su brazo y casi la hace salir del auto en movimiento.

Se la pasaron así todo el camino mientras que Lucy y yo reíamos al ver la desesperación de la "chica ruda" por una simple mariquita. Los demás empezamos nuestro camino hacia la primera clase del día mientras escuchábamos los gritos de Lauren de fondo.

-Russell... _una linda castaña ocupó todo mi campo de visión y yo sonreí.

-Cabello. ¿A qué se debe el placer de tu presencia? _levanté una ceja apoyándome en los casilleros.

-Dile a tus amigos que hoy tenemos reunión del club. Procura llegar temprano. _contestó dándome una mirada intencional.

-¡ALEJA ESE DEMONIO CON ALAS DE MI! _escuchamos a Lauren y yo reí.

-Esperemos que Lauren siga viva hasta entonces. _acomodé mi mochila y ella asintió.

Me miró unos segundos antes de volver a asentir y dar media vuelta para irse. Yo también me dediqué a mirarla, ¡Santa mierda! Tremendo culo. Los gemelos estaban respirándome en la nuca y di un respingo al escucharlos hablar.

-¿Te gusta lo que ves, ______? _dijeron ambos a la vez con una mirada de pervertidos.

Rodé los ojos y me alejé un poco.

-No tengo idea de que hablan. _me encogí de hombros y ellos volvieron a acercarse.

-Por ahora. _me guiñaron un ojo y yo resoplé caminando hasta mi primera clase del día.

Todo transcurrió normal, Mojón y su séquito aún no aparecían para burlarnos un rato y todos nosotros manteníamos una conversación relajada mientras nos burlábamos del lado débil de Lauren Jauregui. Eso la tuvo de mal humor el resto del día.

Cómo aún debíamos seguir con nuestro castigo, al finalizar las clases debíamos ir al aula de ese prestigioso club al que solo entraban un selecto grupo de personas. Su líder, Camila Cabello.

-¿Los novatos ya tienen un área seleccionada? _preguntó Camila mirando a Verónica quien sonreía ampliamente.

-Estamos en un debate aún. _contestó la chica quien le susurró algo en el oído a la tirana.

Camila carraspeó y nos miró a todos. Tardó un poco más en mi y yo en ningún momento dejé de sostenerle la mirada.

-Ya que nuestros novatos mostraron grandes habilidades en todas las áreas, haremos un ejercicio de rotación otra semana más y allí decidiremos donde se quedarán. Empezarán con dibujo. _sentenció Camila mientras los otros miembros del club iban dónde les correspondía.

Solté un suspiro levantándome de la silla y dirigiéndome hasta los lienzos donde ya se encontraba Verónica esperándonos.

-El día de hoy empezaremos con algo muy simple. _empezó a hablar la chica deteniendo su mirada en mi amiga, Lucy. -Ya que ustedes están muy relacionados con los dibujos, quiero que pinten lo primero que se les venga a la cabeza. Tienen media hora.

Suspiré mirando a mis amigos y al resto del grupo que ya empezaban a dibujar siquiera una línea. Yo estaba en blanco, no tenía absolutamente nada en la cabeza, me sentía como en un exámen para el que no había estudiado ni un carajo.

Suspiré desviando mi mirada hasta cierta castaña que limpiaba una cámara fotográfica mientras hablaba a sus alumnos. Camila sonrió de la nada y yo me quedé embobada, se le marcaban pequeños hoyuelos al sonreír, sus ojos tenían un brillo peculiar por el cual deduje que hablaba de algo que le gustaba.

Recordaba ese brillo. En Londres hablamos de muchas cosas cuando nos conocimos, sus ojos brillaban de esa forma cuando hablaba de su familia o cuando aportaba un dato interesante sobre lo que yo le estaba mostrando en nuestro pequeño tour. Aquel brillo en sus ojos fue lo que no me dejó dormir por noches enteras después de que se despidiera de mi en el mismo lugar donde la conocí.

El puente de Londres.

Tomé las pinturas, acuarelas y empecé a combinar, empecé a recordar cada pequeño detalle de aquel día. No le presté atención al tiempo en ningún momento, quería que toda mi atención estuviese dirigida a la pintura que estaban elaborando mis manos y no me detuve hasta que escuché la voz de Verónica pidiendo que dejáramos los pinceles.

Miré a mi alrededor, no me atrevía a mirar mi pintura. Hailee había pintado a Lauren corriendo de una mariquita como el día de hoy y los gemelos no pudieron evitar reír. Dinah pintó a una hermosa bailarina. Lucy a una chica de cabello castaño claro acomodada de perfil. Lauren un hermoso paisaje donde destacaba más que todo el heno. Los gemelos se pintaron el uno al otro.

Verónica llamó a las demás chicas para que vieran nuestros resultados. Cuando Camila pasó por mi lado y vió mi pintura, sus ojos se abrieron en sorpresa absoluta y yo solté una tímida risa ante su expresión. Cabello sacudió la cabeza y me susurró un "bien hecho" antes de ir a reírse con la pintura de Hailee.

Sonreí satisfecha y sentí la mirada curiosa de Dinah sobre mi.

(...)

Otra de las reglas del club es que 3 personas deben quedarse a limpiar el aula siendo escogidas al azar. Para mí mala suerte, esta vez fui yo y los chicos me dijeron que me esperarían en la tienda de tatuajes. Empecé a caminar tranquilamente por los pasillos del instituto mientras jugaba con las llaves de mi nuevo auto.

A unos cuantos pasos de mi pude ver a Camila Cabello mirando con algo de enojo su celular. Tuve un debate interno en si ir o no hasta donde ella, pero mis pies tomaron la decisión solos y empezaron a caminar en su dirección.

-El celular no tiene la culpa, Cabello. _fue lo primera que dije y ella levantó la mirada.

-El celular no, el que está detrás de él si. _soltó un suspiro pesado y yo levanté una ceja.

-¿Todo en orden?

-Si, si... _volvió a suspirar. -No. Austin quedó en venir por mí, pero el muy idiota está haciendo yo no sé qué mierda y le dije a mis amigas que se fueran. _frunció el ceño y yo sonreí.

-Bueno chica a la deriva, sube a mi auto, yo te llevo. _empecé a caminar hasta mi lindo bebé y Camila se quedó en su lugar. -¿Qué esperas? No tengo todo el día. _dije girando a verla.

-¿Hablas enserio? _se cruzó de brazos.

-¿Prefieres irte caminando? _levanté una ceja.

Camila también tuvo un debate interno, pero al final empezó a caminar hasta mi auto. Le abrí la puerta del copiloto y mientras ella se abrochaba el cinturón yo subía a mi asiento.

-¿Lista? _pregunté abrochándome el cinturón.

-Llevame a casa... Por favor. _se cruzó de brazos y empezó a mirar por la ventana.

Reí y encendí el auto.

-Claro.


....................

Mis pequeños saltamontes
He venido a decirles
Que lamento mi inactividad, pero como algunos sabrán y porque a veces lo he mencionado en mis historias. Tengo varios problemas familiares que provocan que mi imaginación se desplome por completo.
Últimamente ha pasado muy seguido.

Pero hoy les he traído dos nuevos capítulos y la promesa de que intentaré no desaparecer tanto. Gracias por su espera.
Gracias por su apoyo.
Y por si no logramos leernos en estos días.

Les deseo un feliz año, espero que cumplan todos sus sueños y sus expectativas sean muy altas.

Hasta pronto.


London (CAMILA CABELLO Y TÚ) Donde viven las historias. Descúbrelo ahora