Pueblo de Moca. Puerto Rico

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Año 1996

Isabel baja del camión escolar despidiéndose de sus amigos y compañeras, se recoloca mejor la gran mochila que lleva colgada de la espalda y empieza a andar. A su paso ve a sus vecinos, a quienes saluda agitando la mano o gritando un sonoro "Hasta Luego".

Sus piernas fuertes y ágiles, golpean el camino de tierra, levantando una ligera capa de polvo, que al bajar se asientan en sus medias blancas y sus negros zapatos. Hay mucha humedad en el ambiente, el olor a ozono es patente. Lloverá en breves. Un grupo de varios hombres y mujeres  viene por el camino que ella va dejando atrás.

Hablan alto y animadamente. Son trabajadores de la granja de Don Severino.

El señor Severino tiene la mayor plantación de caña de azúcar de todo el pueblo. La extensión de sus terrenos se pierden en la montaña.

Es la base de la ecónomia del pueblo, la caña de azúcar y el mundillo.

La elaboración de bordados finos y cuidados es labor de mujeres talentosas y dedicadas, que venden sus labores con una gran sonrisa. La exquisitez de la elaboración, la fineza del trabajo, le han conseguido un lugar de reconocimiento a Moca como lugar del nacimiento del la elaboración de bordados en tela conocido como "Mundillo".

Pero el grupo que viene por el camino son peones de la granja, algunas de las mujeres también hacen mundillo, pero la situación ecónomica las obliga a buscar un segundo y hasta un tercer trabajo, por eso están con el grupo que se acercan a Isabel.

Se cruzan con Isabel y más de uno le da una palmadita en la cabeza mientras corean su nombre. La Niña sonríe, su hermano Juan Manuel también trabaja en la granja y en el pueblo todos se conocen. La niña saluda al grupo con enérgicos movimientos de su mano y corre  para llegar a su casa.

La madre le recibe con un gran abrazo, la ducha se oye correr, Juan Manuel ya se está duchando. La madre le insta a cambiarse para merendar y luego a estudiar. Otro día rutinario en su tranquila vida.

Pero la noche no se muestra tan tranquila, la lluvia que cae con fuerza y estrépito asusta a la pobre Isabel, que se refugia debajo de las mantas echa un ovillo, pero los relámpagos y los truenos no entienden del temor de la pequeña, entienden de fuerza y espectáculo. El agua cae con fuerza del cielo, retumba en los oídos de Isabel quien intenta hacerse aun más pequeña. La lluvia no recia y tampoco su sonante presencia, Isabel no lo soporta más y corre a refugiarse a la habitación de la madre. La madre como siempre ha hecho hasta ahora, le recibe, le acuna en sus brazos y le susurra que todo pasará.

Solo así Isabel logra dormirse, aunque sus sueños están plagados de lluvias, aguas torrenciales y fuertes relámpagos.

Amanece en el pueblo de Moca.

En la irregularidad del terreno, la precipitación que cayó del cielo se ve reflejada por los muchos  charcos de agua que inundan todo el valle, la niebla se va dispersando dejando pequeños girones blancos que se adentran en la montaña.

Los gallos cantan, es hora de despertar. La madre de Isabel ya está haciéndo sus quehaceres andando de un lado a otro, aparte de hacer mundillo también es la modista del barrio. Juan Manuel ya se está preparando para otra jornada de trabajo. Llama a gritos a Isabel para que deje de remolonear y se prepare, él la acompañará hasta el autobús escolar y luego se irá a la granja, hoy los peones como él, tendrán mucho trabajo, las lluvias siempre dejan destrozos que los chicos tienen que intentar reparar.

La niña se despereza con calma, se viste, se peina su negra cabellera y con soltura se hace una gran coleta. Por fin los tres se sientan a desayunar, comen entre risas y alegrías, el joven increpa a la pequeña por tener miedo a las lluvias, le indica que ya es una niña grande, pero la niña cierra la discusión quitándole la lengua. La madre tercia entre los combatientes. Al final los hermanos se despiden de su madre y se dirigen a la estación, de camino se encuentran con Clara, la joven hija mayor de los vecinos de Isabel y su familia. Juan Manuel eleva pecho, como siempre que Clara aparece, la niña sonríe, entiende que su hermano quiere impresionar, aunque esas cosas aun no son para ella.

El chupacabras.¡Lee esta historia GRATIS!