PROLOGO

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*ANTES DEL TODO*

Antes de que los dioses surgieran como pilar de la existencia, antes de que el tiempo y el espacio existieran, mucho antes de que la todopoderosa Inerfell pensará. No existía nada, ni un vació negro, ni blanco. Existía una entidad por encima de todos, ella no era maligna, pues una madre no podría dañar a sus propios hijos.

La Madre camino por el vacío blanco del infinito inespacio, mientras pensaba y pensaba; pero ella no era tan consciente de que sus ideas pintaban el entorno, dando lugar a una creación. Cada paso que daba creaba una majestuosa obra de arte. Cuando dio un millar de pasos, volteo atrás, y contemplo una maravillosa creación, pues la inexistencia paso a ser un fondo luminoso, burbujas gigantes inundando todo.

Ella toma una de estas pequeñas burbujas, y uniendo su frente con la débil existencia, siente su cálido calor. Sonríe, y con un beso, hace que la esfera vuelva a subir.

Ahora la Diosa lo entiende. Camina hacia la nada para acostarse en el suelo, y pensar en todas las posibilidades que hay en cada existencia, los infinitos seres que hay en ellas.


Su largo cabello de color blanco se extendía a todas las direcciones posibles, envolviendo cada esfera con ternura. Sus ojos de color miel, mostraban un amor inconmensurable, sí, ella era benevolente, y sí, su única arma era el cariño.

La piel suave, chocaba con el espacio. Su vestido holgado flotaba. Los labios susurraban ideas.

La diosa pensaba y pensaba, pero en un solo momento, ella durmió. Y a partir del sueño se crearon los infinitos seres dentro de las esferas, seres que representaban una fracción de la existencia que formaban parte de las burbujas. Dualidades entre conceptos, y personificaciones del todo.

Las burbujas giraban alrededor de su madre en forma de espiral. Velando el sueño que creaba incontables mundos dentro de las esferas.

Ella dormía tranquilamente en su sueño.

Creación y DestrucciónWhere stories live. Discover now