2. Escucha a papá.

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Las palabras del mayor le recorrían cada esquina de su cabeza, las pensaba una y otra vez intentando analizar si se trataba de una broma o algo parecido, aunque en el fondo sabía que no, tal vez su sorpresa y su emoción era demasiada pues no pudo pegar el ojo en toda la bendita noche pensando en cómo sería. Algo así como los niños de Midgard la noche de navidad, ansiando despertar y abrir sus regalos, sin embargo ellos tarde o temprano caían dormidos, Loki no.
El día siguiente iba a entrenar por primera vez con su hermano mayor, él nunca lo hizo antes, o al menos no en serio, las veces que habían ido al campo de entrenamiento juntos era para lanzar sus espadas de madera a los guardias, seguido por una persecución por parte de estos, pero esos juegos estaban en el pasado; estamos hablando de que Thor intentaría herirlo de verdad y que él debía aprender a esquivar y a contraatacar, Loki sentía nervios pues nunca fue bueno en combate y era seguro que el rubio no lo dejaría usar magia.

— No puedo ir sin saber nada. Sería vergonzoso. —

Dijo en voz baja mientras se miraba a un espejo, tal vez era un poco tonto ya que se trataba de un niño pero el pelinegro miraba sus brazos, delgados y pálidos como fideitos, y por un momento se sintió mal de no ser Thor, su hermano a pesar de aún no ser mayor, tenía los brazos algo marcados, era bastante fuerte para su edad, ¿cómo rayos iba a ganarle a él? Perder la primera vez no era algo tan malo, sin embargo temía que los amiguitos  de Thor estuvieran ahí, eso sería pasar una terrible vergüenza. Loki tenía una excelente puntería al lanzar cuchillos e inclusive lanzas, sin embargo no sabía nada de como mover una espada, así que rebuscó entre sus cosas hasta encontrar aquella espadita de madera con la que solía jugar y se propuso a entrenar él solo, o al menos intentarlo.

Era una mañana como muchas otras para Thor, tenía el sueño tan pesado que siempre tenía que ir una sirvienta a despertarlo o pasaría toda la mañana dormido, después de todo él era muy activo durante el día y su cuerpo le reclamaba un buen descanso apenas tocaba la cama. El joven príncipe se levantó y ni siquiera se molestó en ducharse antes de volverse a poner su ropa para entrenar.

— De cualquier forma voy a sudar, no tiene sentido bañarme ahora. —Pensó en rubio mientras se vestía—.

Salió de su habitación y se dirigió a la de su hermano menor, tal vez seguía dormido. Tocó un par de veces y entonces abrió la puerta, vió un Loki en pijama tirado en el suelo con una espada de madera en la mano, al principio no entendió que sucedía hasta que echó un vistazo a la habitación del menor, todo se encontraba tirado y en desorden, cuando Loki siempre fue lo contrario a eso, Thor podía decir que su hermano era la persona más ordenada que conocía. Se arrodilló al lado de su hermano y comenzó a picarle la cara con una boba sonrisa en el rostro, le daba gracia que Loki hubiera pasado la noche entera golpeando cosas con la espada, hasta cierto punto le parecía tierno.

— Hey, Loki, despierta. Tenemos que desayunar antes de ir al campo. —Dijo Thor casi zangoloteando a su hermano—.

— Ah... ¡si si! —Abrió los ojos pero realmente no estaba despierto del todo—. ¿Qué?... ah eres tú. ¿Ya amaneció?

— Dime que dormiste al menos un poco Loki. No puedes ir así a tu primer entrenamiento. —Soltó un suspiro y lo ayudó a levantarse—. Vamos, papá y mamá nos esperan.

Thor tuvo que sostenerle la mano todo el camino hasta el comedor, pues el menor caminaba tallándose los ojos y con la cabeza baja. Al llegar, cada uno tomó su respectivo asiento y saludó a sus padres que ya esperaban sentados.

— ¿Cómo pasaron la noche, mis amores? —Preguntó dulcemente Frigga mirando a sus niños—.

— Loki parece que no muy bien. —Respondió Odín mirando al mencionado—. Tiene cara de que no durmió ni la mitad de la noche.

A thousand years with you.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora