Nostalgia de Nochebuena

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Estimado Señor Darcy,

Ya es Nochebuena. Me encuentro a mí misma inmersa en pensamientos de nostalgia y se preguntará usted la razón particular de estas añoranzas que calan profundo en mi corazón o más bien, no lo haga, ya que dudo que esta misiva llegue a sus manos prontamente.

Me he levantado día y noche mientras las luces de los árboles y los canticos festivos invaden mi visión y audición, respectivamente, preguntándome porque me siento así de desolada y vacía. Tengo a mis adorados familiares conmigo, el par de amigos leales que agracian mi vida, haciéndola más vibrante y aventurera. Debo admitir que la he pasado de mil maravillas, pero... hay algo más, algo que no había podido descifrar y que parecía carcomerme en vida desde que empezó esta época tan pintoresca.

Siento presencias que no están ahí y hay ecos de risas que nadie más oye... no, Señor Darcy, no trato de irrespetarlo contándole una historia de fantasmas, ni mucho menos, no me atrevería a hacer algo así, cuando usted tan amablemente se ha tomado algo de su ajetreado tiempo para leer estas palabras que yacen sobre este papel desvencijado.

Las lágrimas corren por mis mejillas y puedo proyectarlo en mi memoria, haciendo una mueca porque no sabe como lidiar con las emociones a flor de piel. No debería estar aquí sollozando por el pasado, ni haciendo un espectáculo a su persona, pero no puedo evitarlo.

Le amo.

Es un sentimiento que arrasa con todo lo demás y mi estómago se revuelve al pensar en ello, le amo como sé que nunca amaré a nadie más, con el fervor del primer beso, de la primera caricia...

Desearía pasar estas fiestas a su lado, verlo utilizando sus fracs parisinos, acompañando a Georgiana en sus conciertos privados y abriendo los regalos que tan ceremoniosamente usted adquiere para todos los que habitan en Pemberley; me consume la necesidad de poder abrazar a Jane y estrechar al gentil Señor Bingley por hacerla tan feliz. Desearía poder tomar su mano y apretarla con todo el afecto que me embarga, desearía tantas cosas que sé que son imposibles en este preciso momento.

Seguramente, estará preguntándose cuál es la razón de mi atrevimiento. Ciertamente, no me reconocerá, por más que así lo quiera con cada parte de mi corazón, el cual es suyo, solo suyo, mi querido Señor Darcy.

Estoy en una época en la que, todo lo que conocemos se desliza a través de páginas de libros de historia. Vivo en un presente que ya no es el mío ni el suyo, ni de el nadie al que conozcamos, un presente en el que usted ya no se encuentra y al que he tenido que acostumbrarme.

Le amo y es lo único de lo que no tengo duda. Es lo único que conservo en mi pecho y que no pienso perder. Aún cuando los años marchiten mi cuerpo, mi corazón latirá solo por usted.

Mañana abriré los regalos con esta maravillosa familia en la que he vuelto a crecer. De nuevo somos cinco hermanas, no obstante, soy la última, al igual que la impertinente Lydia. Sonrío a todos y vivo sin fronteras, porque mi espíritu no ha cambiado, incluso con los siglos que han pasado, mis ojos siguen igual de brillantes que antaño cuando quedamos prendados.

Agradezco que lea esto, donde quiera que esté, sabiendo que mis sentimientos por usted no han cambiado.

Le deseo una maravillosa Navidad y un espléndido año nuevo y, si su alma reencarnada vuelve a encontrarse con la mía, ¡dichosa seré, se lo prometo!

Con todo el afecto que alberga mi corazón,

Lizzie...

...hoy en día, conocida como Val

24 de diciembre del 2018


***

N/A: Me emocioné mucho haciendo esto, hasta se me cristalizaron los ojos, hace rato no escribía nada hetero, pero todo salió muy natural. Disclaimer: De verdad tengo cuatro hermanas mayores, jajaja es bastante particular y me encantó poder mezclarlo al elaborar a esta carta. Son 614 palabras a las que le dediqué mucho cariño. 

Bueno, eso es todo. ¡Gracias a ClasicosES por hacer tan bonito reto!

x Val

Nostalgia de NochebuenaWhere stories live. Discover now