"Brandt"

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Misty no había dicho ni una palabra en todo el camino en autobús, agradezco que me salí en fin de semana. Iría a casa por un día, prestaré dinero y regresaré con la cabeza en alto. No he malogrado la temporada completa, solo una parte.

“Jerry, si quieres conocer a Micki, aquí tengo su número” ella era sensacional en molestar

“Caramba, porque esté solo no significa que sea gay” le mostré sin dudar mi aburrimiento

Hizo un puchero tan gracioso “entiendo” resignada se volvió a su asiento. Mucho mejor. ¿Ella no se da cuenta que me estoy muriendo por ella? Pero sé que lo hace con otras intenciones.

A donde vivía tomaba 6 horas en bus, no necesitaba decir que estaba en un lugar lejano, ero no era una casa, más era como un mini departamento. No estaba nervioso mucho menos asustado, hace años quería confrontar esta situación, pero mis padres siempre me amaron, con una diferencia, yo estaba solo.

Hijo prodigo, se me vino a la mente. Me encontraba frente al edificio que me capturaba, y miré el pavimento al costado de los arbustos, no entiendo porque ellos no se habían mudado. Me dolía tanto ver este lugar. No merecía haber traído a Misty, aún así ella me había apoyado y al menos necesitaba algo de mi en ella. Con tanta gentileza como la conozco, no me defraudes, me agarró del antebrazo haciendo unos pequeños movimientos que me estaban haciendo sentir tan lleno.

“entramos y salimos” lo dije en voz baja, pude ver como ella asentía con la cabeza, ¡Dios!

Toqué la puerta respectiva, escuché un ladrido. ¿Desde cuándo tenían un perro? Y el lugar como es un poco viejo, a través de la madera se podía escuchar pasos, ¿serían los de papá o de mamá? Escuché un pequeño murmullo y se abrió la puerta, un pequeño niño de enormes ojos azules me miraron y después a Misty.

“¡Jerry!” su voz era tan amistosa, se acercó a mi pierna y me la abrazó tan fuerte. No estaba en la casa equivocada, este niño me conoce, “ven, pasa” se despegó de mi pierna y trató de tomar mi mano, la escondí antes que la tomé, “mami está en el mercado, pasa” extendió su suave manita hacia el departamento, “¡Jena! Es Jerry” el niño empezaba a regañar al perro como mamá lo haría

“Te dejan solo en casa?” Pregunté mientras pasaba midiendo mis pasos al departamento

“Tendré 6 años la otra semana y Jena está conmigo” dijo el niño mientras cerraba la puerta

“cómo te llamas, pequeñín?”  se inclinó Misty hasta el tamaño del niño

“Brandt, ¿quieren tomar agua o helado? Yo prefiero el helado” este niño había adaptado la manera de mamá

“Helado será” concluyó Misty

Solo vimos a Brandt ir hacia la cocina. Como había cambiado todo aquí adentro, habían pintado las paredes de un color tan agradable: amarillo con blanco. En el balcón había flores, creo que mamá se estaba dedicando a esto, rápidamente salí de ese lugar que me traía malos recuerdos. En el repostero había un montón de fotos, había muchas donde yo aparecía, ahora entiendo porque el niño me reconoció al instante. No había fotos de Dana, eso pensé hasta que vi un recuadro en el centro donde estábamos los cuatro sonriendo. No la había visto hace mucho tiempo, Dana y yo lucíamos demasiado jóvenes.

El sonido de la puerta abriéndose me hizo volver a dejar el recuadro en su mismo lugar y ver a mi mamá, estaba intentando lidiar con Jena para que pueda dejar la llave en una mesita de la entrada de la puerta. Cuando se dio cuenta de mi presencia, parecía de película. Recuerdo haber amado a esta mujer más que en todo mi universo, pero su orgullo me hizo devaluar ese amor. Usaba un vestido floreado con tacones blancos y un gran sombrero que se estaba quitando para ponerlo a un costado. Mamá era alta, delgada y podría intimidar con su belleza y al mismo tiempo dar tranquilidad con esos ojos avellanas. Juro que regresé a los ochenta.

“Jerry” su felicidad fue muy notable

“Mami, ellos querían helado. Yo no” el pequeño comentario de Brandt me hizo soltarme y reír, debo admitir que el niño rubio debe dejar de ser un misterio

“Espero, no te hayas aprovechado de nuestros huéspedes” sonó la voz acusadora de mamá que tanto recuerdo de niño

“solo les di a escoger y el helado gana al agua, mami” podía ver a Misty morir de ternura por este niño, yo no. ¿Qué hacia este niño en casa?

“Está bien, Gracias” se acercó a Brandt y le dio un pequeño beso en la mejilla, para que Brandt siga con su afán de servirse helado.

Mamá se acercó a mi y me abrazó. Su aroma a tanto empoderamiento, a mujer, a señora. Mamá era tan refinada, ahora entiendo el porqué los hombres escogen mujeres delicadas en vez de marimachos como Misty.

[Misty]Where stories live. Discover now