Narra Morris:


—¡Corrase a un lado señor!—grité al ver lo que había detrás. Instantáneamente Robin corrió hacia mi con su pierna vendada.

Recapitulé de por que grité así pero no pude seguir pensando porque, ¡estaba Jack con un cuchillo! ¡Wow! ¿Cómo estaba vivo?

—Morris, Robin, lamento interrumpir su charla. Vine a terminar un caso, pero antes de eso, se preguntarán como estoy viviendo ahora, ¿no es así? Bueno, sepan que no les importa—nos dijo Jack muy arrogante—. Ustedes pensaron que había muerto duramente congelado. Pero no, desde que murió mi hermano en ese horrible día me mantengo furioso y triste, con un sentimiento muy raro que no puedo controlar.

—¿Y a que viniste con el cuchillo? ¿Querías matarnos para vengar a tu hermano? No tendrías ninguna chance —le contestó mi amigo desafiándolo.

—Precisamente... Doris es un traidor, yo vi que estaba tirado sin hacer nada viendo como mataban a mi hermano.

—Deja que te expliq....

—¡Nada de explicaciones! Me quedaré haciéndolo sufrir toda la noche y luego lo mataré. A continuación de eso me iré para no tener que verlos de vuelta jamás. Ustedes deciden... —nos propuso Jack.

—¿Que pasará si nos retractamos? —pregunté.

—Morirán todos. Por sí todavía no se han dado cuenta, aquí hay nativos en busca de sangre, ¿qué casualidad, no? Parece que el destino nos trajo hasta acá. No tendrán problemas en aniquilarlos a todos, y si que sufrirán—dijo Jack al mismo tiempo que Robin bajaba su cabeza y se preparaba para hablar.

—Está bien, no me retracto.

—Ustedes cuatro estarán atados esperándome. No puedo dejar cabos sueltos. Volveré mañana con compañía. No te equivoques en tu decisión Robin. El niño de mamá no lo vale—aclaró Jack entre risas, ya huyendo de donde estábamos Robin y yo.

Así lo perdimos entre medio de la selva con un montón de preguntas que hacerle y nuevamente, sin saber que hacer al respecto.

—¿Habrá sido el de las píldoras? —interrogué con duda.

—No lo sé, lo único que te digo es que mañana Doris no morirá y ninguno de ustedes tampoco. Que insensible es tu pregunta en éstos momentos, me extraña de ti Morris. Vayamos a buscar recursos y esperar que lleguen todos para contarles lo que pasó —me contestó Robin enfadado.

Narra Robin:

Mientras que caminaba hacia el refugio donde estaba Doris me preguntaba, ¿acaso mi tan buen amigo Morris pudo haberle hecho algo a éste señor? ¿Él? No puedo parar para ponerme a pensar en esto ahora, tenemos una situación muy complicada y hay que hacer un buen plan para poder salir de ésta. En principio, tendremos que adelantar la charla con Doris de mañana hacia hoy. Si veo que sigue loquito, quizás lo mejor sea que lo maten.

—Doris... ¡Despiértate! —le dije mientras lo abofeteaba.

—¿Jeefe? ¿Qué ha pasado? ¿Por qué tiene la pierna vendada? —preguntó sin entender.

—Ja, usted me ha disparado. Lo dormimos para que se pueda tranquilizar —respondí.

—No recuerdo nada... ¿Yo le he disparado a usted? No puedo creerlo, ¿qué fue lo que me hizo reaccionar así? Le juro capitán, lo que haya pasado allí, no he sido yo —dijo nervioso.

—Pensamos que alguien quiso empastillarte, para volverte loco y hacer algo como lo que hiciste. Tranquilo, sé que alguien lo hizo y ese no fuiste tú. Pero ahora, tenemos algo mucho más importante que eso... Mientras que hoy charlaba con Morris sobre lo sucedido, de la nada, ¡apareció el mismísimo Jack con un cuchillo entre sus polvorientas manos! Empezó a contarnos de la estrategia que utilizó, y dijo que quería venir a matarte. Estaba furioso contigo, decía que dejaste morir a su hermano y quisimos frenarlo, pero su locura era imparable. Si habría podido te hubiera matado hoy, pero no se lo permitimos. Mañana vendrá con compañía, tenemos que pensar algo, y rápido... —actualicé a Doris mientras éste rompía en llanto.

—Pe...peeero, ¿por qué te... Tengo que arruinar la vi... Vida de la gente? Yo no lo dejé morir, estos dos hermanos eran las dos personas más buenas y solidarias de todo el grupo, no sé como pudo transformarse—me comentó—. Estaba a unos pocos metros de su hermano y de repente vi que le dispararon en el hombro, un pirata estaba por darle el toque final y él estaba tirado, por eso me interpuse y así quede herido. Tuve que ver como lo asesinaban, ¿y encima yo tengo la culpa? No sabes lo que fue ver morir a ese gran amigo.

—Que tristeza... ¿Por qué nunca me dijiste nada? —pregunté un poco emocionado.

—No lo sé... Simplemente no encontré un momento—dijo pensativo.

En eso llegan Eduard y Alexander junto a una bellísima mujer: de ojos verdes muy parecidos a los de mi abuela... Un pelo rubio y largo. Simplemente, la mujer más hermosa que vi en toda mi vida. Atónito, recién luego de veinte segundos veo que viene con tres hombres robustos y altos. ¿Ahora qué pasa?

—Señor, encontramos a ellos cuatro por donde estuvimos investigando—me dice Eduard señalando a los demás—. Todos hablan nuestra lengua y dicen que viven en Salvo hace años. Les pedimos ayuda y por suerte aceptaron, ella es Loreley y éstos tres hombres son Andy, Vicente y Gregory. Estarán a nuestra disposición.

—Muy buen trabajo chicos, sean bienvenidos —comenté amablemente—. Ahora necesitamos que vengan todos a nuestro refugio, hay algo importante que tengo que contarles.

Les empezamos a relatar desde el comienzo a los "cuatro nuevos" de nuestro viaje asqueroso y como llegamos hasta aquí. Los pusimos al tanto de lo que iba a pasar mañana y se los notaba bastantes sorprendidos, pero había que trazar un plan.

—Bien, nosotros somos nueve y no sé con cuánta compañía vendrá Jack, porque él como mucho habrá pensado que éramos cinco. Ese es un punto a favor. Miren, éstos son los planes que se me ocurrieron que pueden ser satisfactorios:

A- Escapar (pueden volver a encontrarnos, corremos el riesgo que nos maten a todos, 30% probabilidad)

B- Esconderse hasta que lleguen, luego atacar. (No sabemos el número de indios, pueden venir demasiados y estamos fritos, 40% probabilidad de éxito)

C-Cumplir con las reglas de ellos, que nos aten y todo, y luego ustedes cuatro atacan mientras nosotros nos soltamos. (Muy peligroso, corremos el riesgo que a Doris lo maten igual 20% probabilidad)

D- Dejar morir a Doris y que se vayan (100% probabilidad)

E- Ataque sorpresa a los indios y a Jack (40% probabilidad)

—¿A alguien se lo ocurre alguna otra idea?—pregunté impaciente sin obtener respuesta—. Es momento de que opinen y elijan muy bien su decisión: el plan que tenga más votos será el que vamos a usar  y lo empezaremos a elaborar desde que terminemos. ¿Están listos?

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¡SUPER CAPITULO! ¿Que plan elegirían ustedes? Gracias a todos por leer.

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