Capítulo 8: Cuanto me importas.

42 3 3

Después del incidente en la guardia, se contabilizaron los daños y curaron a los heridos, afortunadamente no hubo pérdidas mortales y solo se tuvo que remodelar el salón donde fue el banquete para el embajador. Miko se disculpó incontables veces con el hombre, sin embargo Ethan le tranquilizo, diciéndole que no era su culpa, sino del enmascarado y que no se preocupara, sus relaciones diplomáticas seguían de la misma manera. El embajador se quedó un día más en Eel, donde fue escoltado por los jefes de guardia que le cuidaban de cerca, la vigilancia en la muralla había sido puesta a máximo nivel y los miembros del cuartel general se mantenían alertas. Mientras tanto Lena se había quedado en la enfermería, cuando fue dada alta regreso a su habitación, pues debido a lo sucedido no podía salir de la ciudad, mando al familiar de Nevra a avisar a su gente y espero unos días más en el C.G.

Ethan se fue de Eel, dos días después cuando fueron abiertas las puertas de la ciudad nuevamente, Lena al enterarse de la buena noticia, se preparó para irse, tomo sus pocas pertenencias y se vistió para salir del cuartel general. Por los pasillos casi no se encontró a nadie, pues la mayoría de faerys despedían al embajador, entonces decidió pasar a la cantina por su última ración de comida, no encontró a Jamón en el lugar, así que solo tomo los alimentos. Ya lista se dio la vuelta para irse, sin embargo grande fue su sorpresa al toparse con Ezarel.

- ¿Ya te vas?- dijo el elfo en tono de burla- espero no nos estés robando, ahora que ya vas a desaparecer-

- Sólo tome mi último pago, Miko lo permitió, puedes preguntarle- dijo Lena en su defensa y pasó por delante de él chico, para irse.

- Espero no regreses- dijo Ezarel de mala manera.

- No te preocupes, no lo hare- comento Lena.

- Que bien, porque ahora ya no eres nadie aquí- dijo el elfo, mirándole con furia. Lena se sobresaltó, su instinto le dijo que estaba en peligro y quiso huir rápido, sin embargo el elfo le cortó el paso. Estaba asustada, se encontraba sola y Ezarel se acercaba a ella con aire amenazador, la chica fue caminando hacia atrás, mientras el chico se acercaba, hasta que ella choco con la pared y Ezarel puso su mano aun lado del rostro de la joven, evitando que escapara.

- Ustedes malditos humanos, no son más que escoria y una especie inferior, aun así nos hicieron tener que exiliarnos- hablo el chico molesto- ¡¿quién se creen que son?!- grito.

- Ezarel... no sé de qué hablas...- hablo Lena nerviosa, el chico de verdad le estaba causando mucho temor.

- Claro que no, los humanos no hablan de ello, de cómo nos masacraron hasta el punto de casi extinguirnos y por ello tuvimos que huir- conto el joven- ¡son unos malditos!- exclamo dándole una cachetada a la chica. Lena se tocó el lugar del golpe, mirando a Ezarel con ojos llorosos.

- Lo siento...- dijo la chica- por favor...déjame ir- hablo, estaba paralizada del miedo.

- No, te haré pagar a ti y a tu maldita raza- dijo Ezarel, lanzando otro golpe a la joven que apenas se cubrió como pudo, el chico continuo propinando golpes, haciendo sangrar la nariz de Lena, finalmente le soltó otra cachetada, haciendo que ella cayera al suelo. Entonces Nevra entro a la sala, observo la escena sorprendido y se acercó al elfo, para detenerle.

- ¡Ezarel! ¡¿Qué estás haciendo?!- grito, agarrando al chico que se quería volver a acercar a la chica.

- ¡Voy a matar a esa humana!- grito el elfo- ¡la hare pedazos!-

- ¡No, Ezarel!- exclamo Nevra- Lena, vete- añadió, mirando a la chica que se levantó de suelo como pudo, deteniendo el sangrado de su nariz con una mano, luego salió del lugar.

Sangre de gitanaWhere stories live. Discover now