Capítulo 6: El baile de la guardia.

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Ya habían pasado dos días desde que Miko había ordenado el cierre de puertas en Eel, Lena había estado mandando pergaminos a su gente con el familiar de Nevra, escribía pretextos sobre el porqué no volvía al campamento, sin embargo, sabía que estos no le serían suficientes a su líder si las cosas continuaban así. Rogaba que Miko abriera las puertas, para poder ir a ver sus compañeros, los extrañaba demasiado, sobre todo a los niños, necesitaba ver la carita sonriente de Claire, mientras le daba un abrazo y las bromas de Vicu. Nunca se había alejado tanto de los demás, siempre estaban juntos y aunque fuese una invitada en el cuartel general, no dejaba de sentirse como una intrusa.

Sus días eran más amenos ayudando en la biblioteca a Ykhar y Kero, además de hacer sus prácticas de baile en el piso de la fuente, bajando las escaleras dentro del C.G, por ahí nadie pasaba y siempre estaba desierto, no había quién le molestara. A veces veía a Nevra por los pasillos, pero apenas podía saludarlo, pues el vampiro estaba muy ocupado, algo que agradecía internamente Lena, pues así mantenía su trato con Reika y la chica no la acosaba.

Esa tarde Lena terminó de cenar en la cantina y regreso a su habitación, cuando ya se preparaba para descansar su puerta comenzó a sonar, pensó que sería Ykhar que le preguntaría alguna cosa sobre sus libros. La chica abrió, pero grande fue su sorpresa al encontrarse a Nevra.

- Hola, Lena- saludo el chico- no hemos podido platicar mucho últimamente-

- Así es, ¿necesitas algo?- pregunto la chica, mirando por los pasillos, esperaba que Reika no la viera hablando con el chico.

- ¿Recuerdas del baile que te hable?- pregunto Nevra.

- Si, un baile que se realizaría en la guardia ¿no?- dijo Lena.

- Así es, se llevara acabó el día de mañana- comento el chico.

- Ya veo- dijo Lena, no dándole importancia al asunto.

- ¿Recuerdas que irías conmigo?- pregunto el vampiro.

- ¡¿Qué?!- exclamo la chica, no recordaba eso- ¿Cuándo dije eso?-

- Cuando compre la ropa para tu gente, me debías un favor- respondió Nevra con una sonrisa.

- Es verdad, pero puedo pagártelo de otra manera- menciono la castaña.

- Entonces, dime ¿Qué sugieres?- pregunto el chico acercándose mucho a Lena, hasta estar pegados cuerpo a cuerpo.

- No... no sé- tartamudeo la castaña nerviosa.

- Dependiendo de lo que digas, podría cambiar de opinión-

- Yo...-

- No tienes nada que me interese, excepto quizás tu sangre- hablo el chico, Lena sintió un escalofrió recorrerle la espalda, sólo de escuchar esas palabras.

- ¡Iré al baile!- exclamó de inmediato, Nevra sonrió, alejándose de la chica.

- Me alegra, porque ya tengo tu vestido- dijo el pelinegro, entregándole una caja- estoy seguro que es de tu talla, vendré mañana por ti, así que asegúrate de arreglarte- añadió, yéndose por el pasillo.

Lena se quedó parada, mirando la caja, entro a su cuarto, abriendo el regalo, dentro venía un vestido con volantes en forma de hojas arriba de la rodilla, straples, de color lila, un color más oscuro de la parte del busto, con mangas que dejaban al descubierto sus hombros, abombadas, unos brazaletes que hacían juego color blanco, junto con una gargantilla de moño negra, aretes de corazón y zapatos de tacón del mismo color. La chica debía admitir que el vestido era hermoso, nunca se hubiera imaginado usando una prenda tan bella, el vampiro tenía buen gusto, sin embargo tenía un poco de miedo de asistir a ese mentado baile. Reika podría ponerse celosa de nuevo y atacarla, pero podía alegarle que Miko le había pedido a Nevra llevarla, aunque fuese mentira, además estaba el hecho de que los demás faerys la consideraban una chica fácil, pero ya no podía retractarse, le había dicho que sí a Nevra, ahora debía afrontar ese desafío. Tener que asistir a ese baile le parecía más difícil que defenderse y pelear con bestias salvajes.

Sangre de gitanaWhere stories live. Discover now