Capítulo 1: El baile de la gitana.

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Nevra se encontraba en el mercado de una ciudad lejana, había tenido una misión de gran envergadura con Ezarel, habían logrado establecer relaciones diplomáticas con el gobernante del lugar, esto ayudaría con la búsqueda de los trozos de cristal, además de añadir un aliado a la guardia a Eel. El lugar era una isla enorme que tenía criaturas bastante diferentes a las que veía a diario en el cuartel general, pero en medio de la muchedumbre algo llamo su atención, una música extraña, seguida por los pasos de una bailarina exótica.

Nevra se acercó a ver mejor el espectáculo, una hermosa chica de cabellos castaños y ojos verdes danzaba al son de un instrumento, en forma redonda con arillos alrededor que se hacía sonar con las manos. El chico siguió observándola, un velo blanco tomado de su cabello caía hasta sus tobillos, sus ropas eran un top azul cielo que dejaba ver su estómago y una falda del mismo color adornada con estrellas plateadas, además de pulseras plateadas en brazos y tobillos que tintineaban al son de la música, por ultimo unas sandalias azules, su tez blanca solo añadía más belleza a la joven que de rostro fino, ojos grandes y nariz respingada, continuaba su danza. Brincos, vueltas y pasos al son desfilaban, movía su cadera, haciendo sonar las monedas de su cinturón y por ultimo saco un abanico que movía armoniosamente dando un salto hacia el pelinegro, le miro dándole una flor para seguir con su espectáculo. Al terminar se escucharon aplausos, Nevra se les unió, estaba anonadado por esa danza, la gente tendió oro en una sesta puesta frente a la joven, que daba una reverencia dando las gracias.

La gente se fue retirando, mientras la chica levantaba la sesta, dispuesta a irse también, pero Nevra quería hablar con ella, en todo su tiempo como jefe de guardia había conquistado a miles de mujeres, pero nunca nadie le había llamado la atención como ella, había algo diferente en aquella chica que quería descubrir. Se acercó a la joven, tomándole del brazo para llamar su atención, la chica volteo mirando al pelinegro, Nevra estaba a punto de decir algo, pero fue interrumpido por Ezarel que lo jalo hacia atrás.

- ¡Ezarel!- exclamo Nevra- ¿Qué te sucede? Estaba a punto de hablarle a esa hermosa chica-

- Mejor que no lo hagas- dijo el elfo.

- ¿Qué? ¿Por qué?- pregunto el vampiro.

- Es una humana, mejor no mezclarse con los de su tipo- dijo Ezarel, Nevra volteo a ver a la chica que ya se retiraba del lugar, era cierto su cabello no era de un color llamativo, ni tenia orejas comunes u ojos de colores vivos, no lo había notado, igual le seguía dando curiosidad.

- No soy alguien que desprecia a los humanos- comento el pelinegro.

- Pues deberías, no pertenecen a este lugar y la mayoría de ellos son ladrones- menciono el elfo.

- Ella no parecía ser un ladrón, estaba dando un espectáculo-

- Si, pues deberías fijarte en tus bolsillos- dijo el elfo- ese es su truco, llamar la atención para distraer a la gente y robar-

Nevra reviso su bolso y efectivamente le hacían falta cosas, suspiro resignado, tal vez Ezarel tenía razón, pero aun no podía dejar de pensar que la chica no se veía mala persona. Los chicos regresaron a la guardia de Eel, para informar del éxito de la misión a Miko, la gobernante de cabello negro lacio, flequillo recto, ojos color azul, con unas orejas de zorro que salían de su cabeza, una cola negra y un báculo con una llama en su interior. La mujer estaba más que contenta por el resultado de la misión, incluso el gobernador había accedido a enviar un embajador a Eel, para conocer el lugar y que su relación diplomática perdurara.

- Bien, no tenemos tiempo que perder- dijo la kitsune- tenemos que preparar todo para la llegada del embajador-

- Estoy de acuerdo, Miko- dijo Ezarel.

Sangre de gitanaWhere stories live. Discover now