diecisiete;

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—Buenos días, Jirou-san.

La teñida gruñó tapándose más con las sábanas, peleando para que aquel rayo de luz no le golpeara directamente en la cara.

Después de aquella mini excursión al templo, decidieron vagar prácticamente todo el día por el barrio, comiendo y cenando en restaurantes típicos de la zona.

Kaminari y Sero tuvieron que despedirse antes de la cena, ya que mañana debían ir temprano a su universidad a entregar un trabajo. A ambos les dolía no poder quedarse todo el día, ya que se lo estaban pasando exageradamente bien, pero tenían que cumplir con su responsabilidad.

Cuando llegaron a la casa, la chica sentía que sus pies iban a caerse. Al fin, después de tantos días, el sueño le golpeó y sólo quería caer en algún sitio para poder dormir todo lo que no había podido debido a los nervios.

Yaoyorozu no tardó en decirle donde dormirían ambas, tirándose en la primera cama que vio en aquella habitación y alcanzando el sueño nada más tocar el colchón.

— ¿Has dormido bien?

—Sí, sí —refunfuñó aún hecha una bola, cerrando con fuerza los ojos como si eso funcionara para volver a dormirse.

Escuchó como la puerta se abría y el colchón se hundía bajo el peso de alguien, el cual le quitó las sábanas y se llevó un buen golpe en la mano debido a la reacción de la otra.

—Te has levantado de buen humor, eh.

—Cállate, Shinsou —gruñó cubriéndose la cara con la almohada.

—Creo que eso es un sí.

La chica desistió en su pelea, soltando la almohada y mirando hacia donde Yaoyorozu estaba, sentada al lado de Awase sobre la cama. Ella ya estaba cambiada, mas los otros dos estaban en pijama.

— ¿Qué queréis? —gruñó imitando a los otros, apoyando la espalda en la pared para estar más cómoda.

— ¿Hoy qué piensas hacer?

—Ir al local para ver si todo va bien, ¿no? —Se pasó una mano por el pelo, quitándose aquellos mechones que cubrían parte de su rostro.

— ¿Dónde tienes tu móvil?

—Lo tiré en la maleta, ¿por?

Shinsou se levantó y comenzó a rebuscar hasta encontrar aquel dichoso objeto. Ella se limitó a observarle con demasiadas preguntas, pero ninguna salía por sus labios.

—Desbloquea.

Tuvo que mover varias veces le móvil antes de que la chica reaccionara y lo desbloqueara sin muchas dudas.

— ¿Qué pasa?

— ¿Por qué no quedas con Kaminari-san?

— ¿Con Kaminari?

—Ya le estoy escribiendo —informó el teñido—. "Hola, ¿qué te parece quedar y así me enseñas algo más de la ciudad?" Puedo decir algo de Gion si quieres.

—Es verdad que me escuchaste hablar —murmuró arrugando las sábanas bajo sus manos—. ¿No debería ir con vosotros al local?

—Puede que sea el único día que tengas entero libre para estar con él. ¿No quieres aprovecharlo?

—Estaremos bien con todos también. —Se encogió de hombros mirando directamente a Awase—. Podemos ir todos al local.

—No te queremos hoy en el local.

— ¿Por qué? —gruñó dejándose caer de nuevo en la cama.

—Porque te queremos con él —dijo Shinsou entre dientes, esperando que, si lo decía en voz alta, se convencería mejor.

Conectados; KamijirouDonde viven las historias. Descúbrelo ahora