CAPÍTULO VIII

421 51 5

Camila observó cómo el verde de los ojos de Lauren se tornaba oscuro.

Lauren: Vamos a mi dormitorio, cariño – dijo agarrándola de la mano.

Mientras Lauren la guiaba por el pasillo, Camila sintió un millón de mariposas revoloteándole en el estómago. Una minúscula parte de ella tenía miedo de estar cometiendo el error más grande de su vida, de estarse exponiendo al mismo terrible sufrimiento por el que había pasado tres años antes.

Sin embargo, su corazón le dijo que no tenía opción. Desde la primera vez que había visto a Lauren Jauregui hacía catorce años, la había amado. Al entrar en su dormitorio, Lauren fue hacia la mesilla y encendió la lámpara.

Lauren: Camila, no quiero que te sientas presionada - le dijo tomándole la cara entre las manos-, Si no estás preparada, quiero que me lo digas. No quiero que te arrepientas de hacer el amor conmigo.

Camila tomó aire y le habló con sinceridad.

Camila: Sé que no me voy a arrepentir de hacer el amor contigo, Lauren.

Lauren la abrazó con fuerza.

Lauren: No te puedes ni imaginar lo que esas palabras significan para mí, cariño.

Antes de que a Camila le diera tiempo de responder, sintió su boca sobre sus labios y las mariposas que habían estado revoloteando por su estómago iniciaron una danza frenética. Al sentir la pasión de los labios de Lauren y su potente erección, tuvo que agarrarse a su camisa para no caer al suelo. Aquella mujer siempre había besado de maravilla, pero aquella vez estaba siendo todavía más especial.

Lauren: Voy a intentar ir despacio, pero te advierto que jamás he deseado a una mujer como te deseo ahora mismo a ti - dijo con la respiración entrecortada.

Camila: Yo también te deseo - contestó igual de excitada.

Lauren: ¿Tomás la píldora o algo? - preguntó. Camila se sonrojó. Hablar de algo tan íntimo resultaba embarazoso, pero precisamente no haberlo hecho tres años atrás la había conducido a encontrarse en estos momentos en el Lonetree.

Camila: Yo, eh, no he tenido que preocuparme demasiado por los métodos anticonceptivos -confesó.

Lauren: Camila, sé que no tengo ningún derecho a preguntar, pero...

Camila: No ha vuelto a haber alguien en mi vida desde aquella noche que pasé contigo -dijo.

Lauren sintió que el corazón se le desbocaba y se quedaba sin aliento. Cuando se había acostado con ella, Camila era virgen y saber que ella era la única mujer con la que se había acostado en su vida la hacía sentir muy especial. Lauren cerró los ojos, tomó aire y los volvió a abrir para mirarla.

Lauren: Te prometo que esta vez no vas a tener que preocuparte, cariño - dijo besándola antes de quitarle las zapatillas de deporte y descalzarse él también. A continuación, deslizó la mano dentro de sus vaqueros para sacarle la camiseta. - Ya me encargo yo de protegerte.

Camila sonrió y comenzó a desabrocharle la camisa. Cuando terminó de hacerlo y le puso las palmas de las manos sobre el torso, Lauren sintió como si tuviera un fuego crepitando en su interior.

Camila: ¿Te han dicho alguna vez, vaquera, que tienes un cuerpo impresionante? - dijo acariciándole los músculos del pecho y del abdomen.

Lauren: Cariño, me han llamado muchas cosas en esta vida, pero nunca han empleado la palabra «impresionante» para describirme - sonrió.

Una Noche Junto a Ti - Camren G!PRead this story for FREE!