Capítulo 16

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Me sorprendí en gran manera al notar el desastre que había en la planta baja y en el patio trasero.

Bajé con Rydel de las escaleras, sujetando bien su mano.

Maravillosa la idea de Ross de tener una "pequeña reunión" con amigos, jugadores del equipo de fútbol y algunas animadoras.

Tropecé ligeramente con la lata vacía de una cerveza y cargué a Rydel, apra facilitarme el paso hasta la cocina.

Observé a Ross platicando con sus amigos en el borde de la piscina.

Sostenía una cerveza con una de sus manos y con la otra tomaba el celular de Brandon, mientras parecía que leía algo.

Segundos después él y su amigo Brandon rieron y puse los ojos en blanco.

-¿Quieres algo de helado? Puedo darte un poco si me prometes quedarte en tu habitaión el resto de la noche. ¿Vale?

Asintió con la cabeza emocionada y subí con ella nuevamente.

La acomodé en su cama, mientras encendía la televisión y buscaba entre su gran colección, cual de todas las películas era la correcta para el día de hoy.

Elegí "La Princesa y el Sapo" y después salí corriendo de la habitación, para intentar arreglar un poco la casa antes de que todo terminara siendo un desastre.

No era mi obligación, pero lo hacía como una atención con la señora Lynch.

En lo personal, no me gustaría encontrar mi casa así ningún día cuando regresara de trabajo, agotada.

Un par de chicas me miraron de forma bastante rara en cuanto recogí varias cervezas y las coloqué de mala gana en el cartón donde antes estaban.

Caminé hacia la cocina, quedándome ahí por el resto de la tarde y escuchando todas las tonterías de Ross y sus amigos.

-¿Entonces, enamoradísimo de la niñera, Ross? ¿O déjame adivinar, es tu niñera?

Comentó Gregg, bastante ebrio.

Ross rió ligeramente me enfadé, al notar como me llamaban sus amigos.

Estábamos fingiendo una relación, pero que acaso no podían decir "la novia de Ross".

Negué con la cabeza fastidiada y me serví un vaso de agua, mientras seguía observando todo por la ventana de la cocina.

El volumen de la música había bajado considerablemente, lo cual agradecía.

Pero ahora me preocupaban esos chicos y chicas nadando en alcohol, y no solo en la piscina.

Ross caminó hacia una mesa de jardín que había, tomando una cerveza y abriéndola para después darle un buen trago.

Algunas gotas escurrían por su cuerpo, y su abdomen lucía realmente divino.

Él, en realidad, lucía bastante guapo.

Una morena, Savannah Hudson, hermana de Brandon, llegó de repente por detrás y lo abrazó.

Noté que tocó su trasero ligeramente y ambos rieron.

-¿Puedes darme una cerveza, Ross?- Le pidió esta, mientras su rostro se acercaba mucho al del rubio.

Miré indignada, sin poder creer que dijera que estaba enamorado de mí, y después coqueteaba con cualquier chica disponible.

Intenté controlarme, para no morir de un coraje y de un posible infarto ahí mismo.

Ross le entregó la cerveza a la chica y esta sonrió.

No Te Enamores // Ross Lynch ¡Lee esta historia GRATIS!