Capítulo 11

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Me desperté al escuchar la alarma sonando repetidas veces.

Estiré mi brazo para apagarla y tomé mi celular.

La casa aún se escuchaba en silencio, pero sabía que era cuestión de algunos minutos para que todo se tornara en desorden como cada mañana.

Suspiré mientras desbloqueaba mi celular y revisé mis mensajes, percatándome que varios de ellos eran de un número desconocido.

De inmediato los abrí, revisando la foto de perfil y averiguando de quien se trataba.

Puse los ojos en blanco y suspiré de nuevo, aunque ahora lo hice de mala gana al ver la imagen del rubio en mi celular.

- Conversación por Mensaje -

Ross: Buenos días, "amor".- Leí su mensaje e hice una mueca al ver el desagradable apodo de su parte.

___: ¿Cómo demonios tienes mi número? Y no me llames así.

Ross: Noah me lo dio, fue fácil de convencer. ¿Cómo piensas que el resto crea que somos novios, si te opones a mis lindos apodos?

___: ¿Le dijiste a Noah?- Se me detuvo el corazón unos instantes.

Ross: Tranquila, le dije que había perdido mis contactos porque Rydel había tomado mi celular sin que me diera cuenta.

___: ¿Le dijiste que "estamos saliendo"? Y no vuelvas a llamarme así mientras seamos sólo nosotros. ¿Entiendes?

Ross: Únicamente le dije "Hey Noah, ¿puedes darme el número de ___? Quedamos en salir y mis contactos desaparecieron gracias a mi hermana".

Ross: De acuerdo, "mi princesa".- Leí molesta el mensaje al notar como se burlaba.

___: ¿No te dijo nada más, sólo te envío mi número así?- Pregunté, asustada.

Ross: Si. Solo envió el número. ¿Puedes relajarte? Pasaré en media hora por ti, así que puedo recomendarte que te apures, ___.- Suspiré. Esto no podía estar pasando. ¿Cómo iba a llegar a la escuela con Ross Lynch? Me esperaban un montón de preguntas por parte de Noah, y de Kristal.

___: De acuerdo.- Contesté, pensando que si quería que el plan funcionara, iba a tener que fingir y actuar lo mejor posible cuando estuviéramos en público.

- Fin de la Conversación -

De inmediato me levanté y arreglé mi cama, al igual que el resto de mi habitación, que tenía prendas de ropa tiradas por cualquier lado.

Recogí todo y me dirigí hacia el baño de mi habitación.

Me metí a la ducha e intenté darme bastante prisa.

Lo suficiente para que pudiera arreglarme bien antes de que el joven Lynch viniera a mi casa.

Al salir, me envolví en una bata bastante cómoda y caliente, soportando el frío de la mañana.

Caminé hasta mi armario y tomé un par de jeans, una playera negra, bastante ajustada y que dejaba algo al descubierto mi vientre.

Un par de botines del mismo color que la playera y una chaqueta de cuero.

Tomé mi mochila junto con mi celular después de peinar mi cabello y de maquillarme.

Bajé deprisa las escaleras y llegué hasta el comedor, donde me encontré con mi padre y Josie, teniendo un ligero desayuno.

-¿Cómo dormiste, cielo?- Preguntó mi padre, sonriéndome.

-Bien, aunque debo darme prisa.

Maldije en voz baja al recordar que tenía que acompañar a Josie en el autobús.

No Te Enamores // Ross Lynch ¡Lee esta historia GRATIS!