Capitulo 21: vamos a la habitación.

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Lunes 9 de diciembre. Ayer había sido el día que hable con Harry y perdí el temor de decirle cuanto lo amaba, sonreí al recordar nuestra conversación. Harry era tan lindo, tan tierno, amable y un millón de cosas más, y yo estaba tan agradecida de tenerlo conmigo. 
Baje las escaleras rápidamente al escuchar mi celular sonar, lo tome de la mesita que estaba frente al televisor y antes de contestar leí. “Marie”. ¿Ella aún conservaba su número? Desde lo que sucedió entre nosotras no había vuelto a hablarle. Marie la chica que me había robado al novio, Andrew, mi primer amor. Conteste, de todas maneras eso ya era pasado, más de tres años han pasado y además mi corazón está totalmente obsesionado con un chico de cabello rizado y brillantes ojos verdes 
-¿Sí?-conteste. 
-¿____?- preguntaron al otro lado de la línea, hace mucho que no escuchaba su voz. 
-Sí, ¿Quién habla?- pregunte haciéndome la desentendida. 
-Soy Marie ¿Me recuerdas? – murmuro nerviosa. 
-Claro que sí. –conteste normal
- ¿Cómo estás?- pregunto intentando hablar normal, se notaba demasiado nerviosa. 
-Marie- murmure- ¿para qué me estas llamando realmente?- pregunte, algo buscaba lo sabía ella no me llamaría de un día a otro para saber cómo estaba, ¿Quién haría eso?, tal vez Harry pero con Marie no hablábamos hace años y no me llamaría solo para saber de mí. 
-____ yo realmente siento lo que sucedió, no tuve el tiempo para pedirte disculpas y...
-Marie- hable interrumpiéndola- eso ya es pasado, te aseguro que no me importa lo que sucedió yo ahora tengo...- calle, no le mencionaría sobre mi relación con Harry se suponía que nadie debía saberlo y no le contaría de mi vida solo por una llamada después de tres años. 
-¿y ahora?
-nada. 
-sé que tal vez ya no confíes en mi pero me gustaría tener una segunda oportunidad- hablo. 
-Marie...
-te extraño,____- murmuro- extraño a mi mejor amiga, por favor- rogo. 
-¿aun sigues viviendo en Londres?- pregunte. Le daría una segunda oportunidad, no era una chica rencorosa. 
-si
-Te mandare la dirección de mi departamento por mensaje- dije- nos vemos.
-Está bien- la escuche hablar y sabían que tenía una gran sonrisa en sus labios – y gracias, enserio- corto. Di un suspiro. Le envié el mensaje con mi dirección y luego guarde mi celular en mi bolsillo. 
Vi la hora en el reloj de la pared, eran las cinco veinte de la tarde y Harry se venía hoy de Nueva York, saque el celular de mi bolsillo mientras encendía la televisión. Busque entre mis contactos a Harry y le escribí. 
-¿Dónde estás? envie.
- Llegue recién al aeropuerto. 
-¿vendrás a mi departamento? 
-¿quieres que valla?
-Claro que sí. 
-Entonces iré 
-lo dices como si no quisieras jajaja 
-Iré a dejar mi bolso al departamento y voy ¿sí? 
-bueno, y trae ropa para mañana quiero que te quedes aquí hoy 
-mandona 
-¿acaso no quieres? 
-muero por besarte ahora, asique no dudes de eso 
-Te extraño 
-yo aún más, tomare el taxi ahora, hablamos luego. 
(…)
El timbre sonó y corrí abrir esperando a que sea Harry, pero mis ojos se abrieron aún más al ver a Marie. Alta, delgada, cabello largo y rubio, sus ojos azules se abrieron más de lo normal al verme y se lanzó a mis brazos abrazándome. 
-Qué linda estas- murmuro alejándose un poco de mí. Marie, era una chica linda, tierna y sencilla, en el tiempo del colegio era mi mejor amiga como antes había dicho, ella era la típica chica popular porrista rubia que todos deseaban y yo era su amiga algo más callada y no muy llamativa. Marie nunca creyó en el amor, en encontrar al chico de sus sueños, lo contrario mí, creía en el amor pero aun así no creía en los juegos de los chicos de secundaria. Sabía que Andrew era uno de esos chicos babosos por ella pero aun así confié en el, me juro amor y se lo creí hasta que supe que él estaba teniendo sexo con mi mejor amiga.
Hice pasar a Marie, ella se sentó en el sofá y nuestra conversación comenzó centrándose principalmente en sus disculpas, menciono unas mil veces las palabras “lo lamento” y aunque le repitiera dijera un millon de veces que eso era pasado ella aún seguía disculpándose. Los minutos pasaron y por fin cambiamos de tema de conversación, claramente mi confianza hacia ella no era la misma pero aun así hablábamos sobre temas interesantes. Me conto que estaba estudiando periodismo, a Marie siempre le gusto eso. Me dijo lo orgullosa que estaba de que haya cumplido mi sueño de cantar y ser reconocida por eso, estaba feliz por mí e impresionada por la historia de cómo la banda se creó. 
Después de unos lagos minutos el timbre sonó y ahora estaba totalmente segura de que era Harry, abrí la puerta y él se veía extremadamente sexy con su look de invierno y su gran bolso café colgando a un costado, amaba su ropa de invierno lo exagerado que era para abrigarse lo hacía verse tan lindo. 
-Hola- murmure besando su mejilla, mis ganas de comérmelo a besos eran inmensas pero estaba Marie aquí y aun no le mencionaba lo de Harry y tampoco lo haria. No aun. 
-Así es como me saludas- pregunto ofendido
-¿Quién es el?- pregunto Marie. Harry desvió su mirada de mí dejo su bolso sobre un sillón pequeño y se acercó a ella estirando su mano para estrecharla 
-Soy el no...
-es Harry- lo interrumpí -el también está en la Banda-conté ella asintió y Harry me miro extrañado. 
-oh sí- exclamo sorprendida tapando su boca- los he visto muchas veces en la televisión. 
-salimos en televisión a veces-comente sonriendo incomoda- ¿nos das un minuto?- pregunte ella asintió y tome a Harry del brazo llevándolo a la cocina. Apenas cerré la puerta Harry me agarro entre sus brazos abrazándome y acercando sus labios besándome brusco, jugaba con su lengua por toda mi cavidad bucal, poso sus manos en mi trasero alzándome del suelo, enrede mis piernas alrededor de su cintura Harry me apretó aún más a su cuerpo, camino un poco sentándome en la encimera de la cocina aun sin detener el beso, pase mis manos por su cuello dando un pequeño masaje en el haciendo que Harry soltara un leve gemido, se separó de mi apoyando su frente contra la mía respirando agitado. 
-te extrañe tanto- murmuro dándome tres pequeños besos en los labios, como siempre. 
-Solo fueron dos días- susurre, aunque realmente yo también lo había extrañado y demasiado, pasábamos la gran parte del día juntos. 
-¿acaso tu no me extrañaste?-pregunto haciéndose el ofendido. 
-No tienes ideas de cuanto – murmure sobre sus labios dándole un pequeño mordisco en ellos. 
-¿Quién es ella?- pregunto cambiando de tema aun manteniendo la cercanía. 
-Su nombre es Marie, mi mejor amiga del colegio- conté, el inspecciono mi rostro con su mirada y asintió confundido. 
-Ella es la chica con la que Andrew...
-Sí- lo interrumpí- es ella. 
-y ¿Qué hace aquí?- pregunto pasando sus manos por mi muslo izquierdo. 
-me llamo esta tarde- conté acariciando su cabello con mis manos aun en su cuello- me dijo que quería verme y que merecía una segunda oportunidad
-Raro-susurro. 
-le dije que viniera- continué- no le tengo rencor, todo lo que sucedió esta supero desde mi parte. 
-me parece bien- contesto asintiendo, sonreí- ¿aún no le cuentas de nosotros?
-Aun no confió completamente en ella como para contarle de mi vida- hable bajando de la encimera, Harry sostuvo sus manos en mi cintura. 
-no podre besarte ahora- murmuro asiéndose el enojado. 
-me besaras en la noche – le dije. 
-en la noche se duerme- contesto burlón sacando la lengua. 
-Que mimado eres-contesto riendo pase mis brazos por su cuello y lo bese- ahora si, vamos- dije y salimos de la cocina, Marie nos miraba sonriente. Nos sentamos a su lado y estuvimos un buen rato hablando, ella nos preguntaba cosas sobre nuestras girar, las fans y esas cosa. 
-y tu Harry- hablo mirándolo coqueta- ¿estas soltero?- la pregunta me impresion, nuestra conversación cambio completamente de rumbo, observe a Harry que al parecer estaba tan impresionado como yo, sus ojos verdes estaban totalmente abiertos, me miro y luego a Marie. Una de las cosas que me molestaba de Marie era lo experta y rápida que era en el coqueteo. 
-Si algo así- contesto desinteresado dirigiendo su mirada al televisor. 
-¿algo así?-pregunto. 
-Estoy soltero- aclaro- pero me interesa alguien, así que no estoy disponible. 
-No estaba preguntando si estabas disponible Harry, no creas que estoy interesada en ti- hablo, Típico de Marie cuando intentaba coquetear y no le funcionaba le gustaba burlarse de alguna u otra manera. 
-tu acabas de...- callo.- no importa- dirigi mi mirada a Harry y el tomo su celular tecleando algunas cosas desinteresado, él era tan amable y caballero que ni se atrevía a pelear con una mujer, acaso ¿he mencionado lo enamorada que estoy de este chico? Cada segundo me enamoraba más de él. Observe a Marie rodar lo ojos y el ambiente se estaba poniendo algo tenso, miro el reloj de su mano y hablo. 
-Creo que es hora de irse- dijo levantándose y tomando su cartera, me levante junto a ella y la encamine a la puerta.
-Hablamos luego-murmure apoyándome en la puerta, ella asintió y desapareció de mi vista, di un suspiro y cerré la puerta.- eso fue muy muy muy incómodo. 
-Ni me lo digas- contesto, reí y camine a él sentándome a su lado me apoye en él y Harry paso su brazo por mis hombros abrazándome más.- tu “amiga”- dijo haciendo comillas- estaba coqueteándome.- asentí riendo. 
-Eres todo mío- murmure apretando los dientes acercando mi cara a él, sonrió y asintió feliz. Harry pasó sus brazos por mi cintura alzándome y sentándome en su regazo.
-Te amo- susurro apoyando su frente en la mía. 
-también te amo- murmure besándolo tierno. Harry apretó más su agarre en mi cintura acercándome aún más a él, sentí sus manos pasar por debajo de mi polera acariciando los costados de mi estómago, sonreí. Subió mi polera dándose más acceso para acariciarme y no me negué a su movimiento, pase mis manos por su cuello y sabía que le encantaba que tocaran su cabello. Lo escuche gemir al hacer un pequeño masaje en su cuello, se separó un poco de mis labios dejándome respirar y repartió calientes besos y chupones en mi cuello, Harry alzo un poco más mi polera aun sin sacarla completamente dejando ver un poco de mi sostén con encaje. Lo aleje de mi cuello para devorar sus labios nuevamente, el pasaba sus manos inquietas por mi espalda acariciándola, movió un poco mi polera y alce mis brazos para que fuera más fácil retirarla.- vamos a la habitación- susurre sobre sus labios. 

La sexta integrante |h.s| (editando)¡Lee esta historia GRATIS!