Capítulo 18.

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Fuimos a un parque pequeño que había cerca de la casa de Sonia, a la cual ya había avisado de que iba a dar una vuelta. Nos sentamos en un banco, el cual estaba iluminado por dos farolas que se situaban a cada extremo del banco. Enfrente había una fuente, de la cual su sonido era relajante. No se como, acabamos muy juntos. Su brazo descansaba en mis hombros, y mi cabeza estaba en su cuello.

Yo: Esto es muy relajante.

Toni: Si, me encanta. Sobre todo la compañía.

Me separé de él y lo miré a los ojos, sus ojos brillaban, me transmitían paz.

Yo: Es que yo lo valgo-dije bromeando y riendo mientras movía mi pelo al estilo Pantene.

Toni: La verdad es que si. ¿Sabes? Pocas chicas se han acercado a mí como tú lo has hecho.

Yo: ¿A qué te refieres?

Toni: En la barra, cuando te invité. No te intentaste sobrepasar, todas lo hacen. Se creen que porque les invite ya quiero algo con ella. Más de una vez he tenido problemas con los novios de las chicas, por eso mismo.

Yo: Hay demasiadas guarras en el mundo. Aunque no todas son guarras, yo no.

Toni: Lo se, y por eso me gustas-dijo acercándose a mí.

Su nariz rozó la mía y me besó.

Yo: Esto no está bien-dije- nos conocemos de hace un momento.

Me volvió a besar y me volví a separar. Se quedó artudido, pero paró.

Toni: Por esto me gustas, tú razonas. Lo siento por besarte, me dejé llevar.

Yo: No pasa nada, supongo-dije tímida.

Vi a un chico venir a paso rápido hasta aquí, a lo lejos divisé a unas personas corriendo hacia aquí. Pasaron bajo algo de luz y vi que eran las chicas con los chicos, entonces ¿por qué vienen corriendo? ¿A quién persiguen? Al poco tiempo vi a un Álvaro enfadado. ¿Qué le pasa? Me levanté junto a Toni, quién me agarraba la mano. Álvaro, al ver ese gesto parecía más enfadado y dolido.

Álvaro: ¿Yo no y él si? No lo conoces.

Toni: Isa, ¿quién es este?

Yo: Un amigo.

Álvaro: Claro, supongo que un amigo. Un amigo al que dijiste que no podías estar con él y encima pegas a mi novia.

Yo: ¡Te estaba engañando! ¡Perdón por querer ayudar!

Álvaro: ¡No tenías por qué meterte! ¡Son cosas entre Maite y yo!

Yo: ¡Bueno Álvaro, lo siento por querer abrirte los ojos! ¿¡No lo ves?! ¡Solo te quiere por fama, eres tan ciego que no te das cuenta de que tienes unos cuernos más grandes que los renos!

Vuelvo a ser la rara #Wattys2015¡Lee esta historia GRATIS!