Me desperté en una habitación oscura y solitaria. Estaba acostada sobre una cama que parecía que nadie hubiera tocado desde hacía muchos años.  Todo estaba ordenado, intacta, como si nadie se hubiera preocupado de entrar en ella por miedo. Salí de la cama, ma calzé y decidí explorar el lugar.

Cuando salí de la habitación, pude ver el resto de la casa. Era tenebrosa y muy muy oscura. Era un lugar que parecía una casa de esas que ponen en Halloween en algunos parques de atracciones, como la Casa Encantada. Siempre me habían hecho tanto miedo esas casas, y mira, ahora estaba en una.

Recuerdo que cuando era pequeña entré por error con mi padre en una y estando dentro me perdí. No sabía dónde ir ni que hacer así que empecé a llorar y a gritar. Al final, una familia que tuvo compasión me cogió y me ayudó a salir de ese antro. Desde entonces, siempre que voy a algún sitio procuro saber dónde me dirijo. Y este no era uno de esos casos.

Escuché unas voces que venían del final del pasillo. Están hablando flojito, pero aun así se les oía perfectamente. Supongo que debían hablar flojito porque creían que aún seguía dormida. Así que aproveche la ocasión y me acerqué a la puerta.

Xxx: Pero ella aun no sabe nada de sus poderes. No le puedes decir nada, Harry.

Yyy: Si, por ahora lo más seguro para ella seria borrarle la memoria y devolverla a su casa.

Harry: Pero todo será diferente ahora para ella. No tendría ni amigos ni familia.

Yyy: Eso es cierto. Pero…

Xxx: Pero esperad, esta conversación ya no es privada.

De repente se abrió la puerta y yo caí al suelo. Me habían descubierto de lleno. ¿Cómo había notado mi presencia? Me levanté de golpe y me limpié el polvo que tenía por encima. Al levantarme pude ver a un hombre muy grande y corpulento con una gran barba color negro. Tenía pinta de bonachón. Y a su lado un hombre con una larga barba blanca con un aire de autoridad que hizo que le tuviera mucho respeto.

Xxx: Veo que nuestra pequeña Kristine ya nos ha descubierto. Doy por supuesto ya que no te acuerdas de mí, ya que acababas de nacer la última vez que me viste. Soy Albus Dumbledore. El director de la prestigiosa academia de magia Hogwarts.

Kris: Encantada. Y usted…-me dirijo a el otro hombre- ¿no me va a dar ninguna paliza, verdad?

Yyy: Jajajaja. ¿Yo? Si no le haría daño ni a una mosca. Y además, a un menos el día de su cumpleaños. Felicidades.

Kris: Vaya, me sorprende que las personas que recién conozco sepan que es mi cumpleaños.

Hagrid: Te he hecho un detallito.

Me dio una caja. Yo la cogí impacientemente y la abrí. Dentro había un frasquito de un líquido que me llamó mucho la atención. Había una etiqueta que decía: “Una estrella en líquido para que ilumine tus momentos mas oscuros.”

Kris: ¿Es una estrella líquida?

Dumbledore: Hay muchas cosas que aún no sabes.

Hagrid: Kris, cuando estabas fuera, que es lo que has alcanzado a oír.

Kris: Desde que Dumbledore ha dicho algo sobre unos poderes de alguien. ¿Quién es ese alguien?

Xxx: Ese alguien eres tú.

De entre las sombras apareció una figura joven, que me era muy familiar.

Kris: Harry, que hago aquí y a que te refieres.

Dumbledore: Estas aquí porque Harry te salvó de un ataque de un mortífago. Te hemos traído aquí para que estés a salvo.

Kris: Espere, qué es un mortífago.

Hagrid: Eso ya lo sabrás más adelante, cuando empieces tu instrucción.

Kris: Espera, ¿qué? Que instrucción. Para qué.

Dumbledore: Kris, eres una maga, y una de poderosa. Sé que no me vas a creer pero ya has mostrado pruebas de que lo eres. En la pelea pronunciaste un conjuro a la primera que normalmente la gente le cuesta tiempo aprender. Lo más extraño es que  no necesitaste varita.

Estaba alucinando, esto debía ser un programa de cámara oculta o algo por el estilo porque no tenía ningún sentido.

Hagrid: Y no sólo eso, tienes unos poderes que te hacen diferente a los demás. Pero esos poderes todavía no los hemos podido descubrir. Aún.

Dumbledore: Y para tu propio bien, vas a ir a Hogwarts el año que viene.

Kris: ¿Y mi tía?

Dumbledore: Ya ha sido informada de que faltaras un largo tiempo a casa.

Kris: ¿Cómo?

Hagrid: Tenemos que enseñarte todo lo que los demás han estado aprendiendo estos últimos tres años en este verano.

Kris: Esto va a ser muy difícil.

Harry: Yo voy a estar ayudándote estos días.

Kris: Gracias.

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