Capítulo 7

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Harry.

Me levanto cansado de mi cama. Hoy es maldito lunes. Y he vuelto a tener el mismo sueño. Bueno, pesadilla. Estoy tan tranquilo en el bosque jugando cuándo de repente algo me ataca. Justo cuándo eso pasa me despierto. Me levanto con pereza. Me dirijo a mi baño y me lavo y cambio. Bajo las escaleras de la casa. Me encuentro a mis primos desayunando juntos. Mis padres se habían ido a nose dónde por trabajo y me había quedado con ellos.

- Buenos días.- Les doy un beso en la mejilla a cada uno.

- Buenos días James.- Ese era mi segundo nombre. Curioso no? Sólo me faltaba el  Potter de apellido. Harry James Edwards.

- Buenos días Nicole.- Contraataco. Ella se encoge de hombros. Me giro y me agacho para atarme los cordones de los zapatos.

- Listo. Ahora una pieza de fruta. Tenéis platano?.- Pregunto. Chad asiente. Se levanta y me lo da. Lo pelo y me lo como. Justo en ese momento se escucha un estornudo. Cojo la taza justo a tiempo. Ellos me miran sorprendidos.

- Cuidado.- Digo dándole la taza a Chad.

- Buenos reflejos.- Me sonríe. Amber y Jace se intercambian miradas. Salimos hacia el instituto. Llegamos y Chad se viene conmigo. Nos toca educación física juntos. Vamos caminando tranquilamente hasta qué un chico empuja a Chad.

- Vigila por dónde vas marica!.-Él y su grupo empiezan a reír.

- Estás bien?.-Le ofrezco mi mano. Él la acepta y lo ayudo. Miro enfurecido a ese grupo. De golpe la fuente empieza a vibrar y estalla, mojandolos enteros. Chad me mira preocupado. Yo le devuelvo una mirada confusa.

Chad.

Oh no. Sus poderes habían despertado. Me he asustado mucho cuándo ha pasado lo de la fuente. Aunque agradezco qué me defendiera. Nose qué le pasa a la gente. A ver, es qué todos los chicos tienen qué ir al gimnasio y jugar al fútbol? Me acerco a mi primo.

- Porqué a ti no te dicen nada?

- Porqué les he enseñado qué pasa si se meten conmigo. Yo no me aguanto y ahora me tienen miedo.- Explica.

- Cualquiera te tiene miedo.- Digo riendo. Llegamos al gimnasio y entramos a nuestro vestuario. Saca su chándal. Se quita la camiseta y veo en su espalda el tatuaje. Unas letras de color azul en las qué hay escrito Aqua. Nos cambiamos y salimos a la pista. El profesor dice qué jugaremos a balón prisionero. Yo bufo. Nos dividen en dos equipos. Me toca con Harry. Él me sonríe.  El otro equipo tiene la pelota. Lanzan. Nos eliminan a la mayoría. Fijan la vista en mi primo qué está bailando tranquilamente en una punta. Justo cuándo lanzan se aparta. Les sonríe y ellos lo fulminan con la mirada. Se acaba el tiempo y se dirige a por agua. Unos chicos de mi clase murmuran cosas y le señalan. Tiran una pelota.  Veo cómo va a ir a su cara. Cierro los ojos con fuerza. Se escucha un golpe seco. Abro los ojos y mi primo sigue igual. La pelota está en el suelo.

- Fallaste.- Sonríe.

- Maldito enano.

- Media neurona.- Dice.

- Qué se siente al ser adoptado eh enano?.- Su mandíbula se tensa. Oh no. Qué no pase lo qué creo.

- Te sientes igual qué sin serlo.

- Seguro qué tus padres te abandonaron porqué eran pobres y tú fuiste un accidente. Seguro qué eran unos pobres borrachos drogadictos.- Él se gira de mala gana. Veo sus ojos. Son de color azul neón.

- Ellos... No eran drogadictos!.- Grita corriendo hacia él. Él sonríe y se pone en posición de defensa. Corro para frenarlo.

- Detente!.- Le grito. Él sigue corriendo. Me pongo delante de el chico y estiro los brazos para formar un escudo. Él me ignora y salta. Apoya sus manos en mis hombros y le da en la cara con los pies. Cae encima de su barriga con los brazos en alto.

Mágica pero estúpida realidad¡Lee esta historia GRATIS!