Capítulo 3

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Comida familiar.

La tensión se podía tocar. Todos vestian adecuadamente,con vestidos casuales y frescos para esta época el año, todos menos ____.

Estaban allí sus primos y tía, Manú y su madre, Victoria.

La comida transcurrió en silencio, con algunos cruces de miradas y pequeños movimientos de la cabeza, como indicando algo.

____ terminó pronto, sus porciones eran distintas a las de los demás, pues ella era vegetariana.

Su madre negó levemente con la cabeza cuando ella se retiraba del comedor, a su habitación.

Tomó el gran libro de Shakespeare y siguió con su lectura, muy entretenida.

Sintió una mirada profunda sobre ella pero lo dejó pasar, sin embargo se levantó a cerrar su ventanal (que dirigía la vista a la calle), pues el clima ya era un poco frío.

A las 5:30, su madre tocó un par de veces la puerta de su habitación. ____ sabía que era hora de asistir a su tormento vespertino.

Su madre abrió la puerta y se recargó en el umbral de la puerta, en espera de que su anormal hija tomara un suéter y la acompañara a la camioneta. Y así lo hizo.

____ tomó sus audífonos y se los colocó para escuchar un poco de buena música en el transcurso del viaje al psicólogo, al consultorio de Kevin, y así evitar los regaños y exigencias de Victoria.

____ asistía dos veces por semana al psicólogo para una cita rutinaria, que consistía en unas cuantas preguntas y un  breve análisis de parte de su joven doctor, Kevin.

Su madre solía acompañarla y la dejaba ahí durante toda la sesión y regresaba al finalizar ésta. O muchas veces también fue Ana quien la llevó a las citas, sólo que en estas veces ____ se tenía que regresar sola y caminando.

Entró al consultorio y se sentó en el pequeño sofá,en espera de que Kevin llegara a interrogarla.

Muchas veces, él le había dicho que lo dejara ser un amigo más de ella, para poder ayudarla mejor y que pronto fuera una adolescente común y corriente.

Y ese era el principal problema.

____ se negaba a ser una estúpida superficial, obsesionada con la moda y las revistas, y mucho menos a tomar entre sus dedos un cigarrillo o un trago de alcohol. Ese no era su gusto, ni su estilo.

Y el otro problema: ella no confiaba ni en su sombra. No creía que alguna persona pudiera realmente quererla y respetar plenamente sus ideas y su forma de ser, que no quisiera cambiarla. Que la aceptara cual era.

Kevin pasó al consultorio, seguido de un joven sumamente parecido a él, sólo que algunos años menor. Ambos tomaron asiento frente a ____.

-Buenas tardes ,____, ¿cómo haz estado?

-Bien, Kevin.

-Bueno,empecemos.-ella asintió.-¿Qué haz hecho estos días, pequeña?

Ella comenzó a narrar sus últimos días, a partir de la última consulta, mientras Kevin tomaba nota de cada palabra de la chica.

El otro chico miraba atentamente a ____, haciendo que ella se distrajese de su narración.

Ella se sentía un poco incómoda con la fija mirada del joven. Dejó de hablar y se aclaró la garganta y acomodó los lentes.

-Kevin, ¿quién es él?

-Oh, lo siento.-se disculpó.-Él es Kendall, mi hermano. Está haciendo algunas investigaciones para su taller de secundaria.

-Hola, ____.-dijo mirándola fijo, sonriendo levemente.

-Hola, Kendall.-dijo ella de la misma manera.

"No me conoces" con Kendall Schmidt♥¡Lee esta historia GRATIS!