Lo presenciaron de nuevo. La luz, el ruido, pero aun así, no era suficiente. Cuando Lydia abrió los ojos, la brecha seguía inexistente.

—¿Puedo intentarlo yo ahora? —pidió Hannah, cansada tanto física como mentalmente. Malia, Lydia y Scott se vieron entre ellos antes de asentir.

Ésta vez, fue Lydia la que comenzó a narrar la hipnosis. Hannah se sentó, con los ojos cerrados, intentando concentrarse.

—Hannah, quiero que cuentes lentamente del 10 al 1 —pidió Lydia.

—Diez. Nueve. Ocho. Siete. Seis. Cinco. Cuatro —conforme el conteo disminuía, la voz de Hannah se hacía más pesada, más lenta—. Tres. Dos. Uno.

Hannah repitió el conteo, y cuando menos lo supo, su mente ya no estaba ahí. Estaba en un motel, el motel California para ser exactos. Un escalofrío la recorrió al recordar lo que había pasado la vez que habían ido ahí. Comenzó a caminar por los pasillos, escuchando vagamente la voz de Lydia de fondo diciéndole que cada cuarto era un recuerdo.

Hannah llegó a la puerta de una de las habitaciones, el número 6, y puso su mano sobre la manija de la puerta pero antes de abrirla, se quedó quieta. Esto sería todo. Vería los recuerdos. Vería de nuevo a Stiles. Pero, si no funcionaba... No. Se detuvo a sí misma. No. Esto tenía que funcionar. Tenía que recuperar a Stiles.

Tomando aire, abrió la primera puerta.

   🌙🌙🌙🌙🌙 

El primer recuerdo no fue el primero que tenía de Stiles. Hannah lo reconoció al instante. Ese día, hubiera muerto de no haber sido por Stiles. Estaban en la preparatoria, haciendo unos exámenes importantes cuando fueron envenenados.

Voy un rato con Hannah le susurró Stiles a Malia, quien estaba recargada en sus piernas. Ella frunció el ceño pero no dijo nada, a punto de quedarse dormida. Despegándose de Malia se dirigió a Hannah, tímidamente se sentó en el piso a su lado. El cabello rubio le tapaba el rostro—. Hey.

Hey musitó Hannah lentamente. Movido por costumbre, le apartó el cabello del rostro a la chica, solo para descubrir que tenía los ojos cerrados.

Creo que te estoy odiando un poco.

¿Por qué? preguntó Hannah, tanto curiosa como dolida.

Porque es una injusticia de la naturaleza que incluso siendo un desastre te veas hermosa Hannah sonrió hasta que recordó a Malia.

¿Tu novia está de acuerdo de que me digas esas cosas?

Solo estoy diciendo la verdad. Además, creo que está dormida admitió Stiles—. ¿Quieres dormir un rato? ¿O por qué los ojos cerrados?

¿Está Scott prestándonos atención? susurró Hannah en voz tan baja que Stiles tuvo que inclinarse para escucharla. Volteó de reojo pero vio que estaba demasiado entretenido con Kira.

No, ¿qué pasa?

Estaba totalmente normal, no sentía las piernas pero era algo, ¿no? La voz de Hannah se quebró—. Entonces comencé a parpadear y no podía ver nada, Stiles. Mi vista iba y venía cada pocos segundos pero me aterrorizó, así que decidí cerrar los ojos.

Mierda. Tenemos que decirle a Scott en este momento se apresuró a decir Stiles, haciendo ademán de pararse pero Hannah le detuvo, su mano aferrándose a su brazo.

Missing /teen wolf |running #6|¡Lee esta historia GRATIS!