capítulo 53

319 52 6


El menor suspiro por décima vez, aún se encontraba tumbado en el pequeño sillón, ya había pasado un mes entero desde que se marcharon de Corea.

Desde que llegaron, casi no salian, realmente sus salidas eran mínimas, siempre para buscar lo necesario, no más.
No tenían muchas formas de desaburrirse más que el televisor en la habitación, pero aún así no era la gran cosa. 

YoungJae suspiro a su lado por onceava vez, su vista viajaba de un punto a otro sin tener  mucho que decir, JaeBum se colocó de lado para poder ver su perfil y acarició sus mejillas, para llamar su atención.

-lo siento -susurro- Sé que te aburres aquí adentro, pero no puedo hacer mucho.

-¿porque no salimos un rato? -suplico girando para poder verlo también- dudo que sepa que estamos aquí. 

-Esta bien, si así lo quieres podemos salir un rato. Caminar un poco nos hará bien.

le dió una sonrisa apenada, antes de acercase y besar sus labios. Podría apostar que era lo único que los tenía cuerdos, es decir, pasaban demasiado tiempo ahí dentro, como una par de aves encerradas. Pero con la diferencia de que podían salir al menos dos o tres veces por semana.

La lengua de JaeBum se abrió paso entre los labios del menor, poco a poco el beso se volvía más lento, pero apasionado, necesitado.

El pelirojo recostó a su contrario, para luego colocar su cuerpo sobre éste.

Besarlo era la única cosa que lo traía de vuelta, lo único que lograba que siguiera aferrandose a ese amor por YoungJae. el beso se volvíaas intenso, con pocas ganas de separarse le miró a sus dulces y pequeños ojos cafés, esos que lo único que le provocaban era seguir viviendo para mirarlos cada amanecer, cada día de su vida. Una vida llena de tranquilidad es lo único que quería darle al menor.

Volvió a besarlo. YoungJae acaricio la mejilla de su pareja pudo sentir un poco áspera, el vello facial comenzaba a crecer por su mentón, sonrió un poco por la sensación al tocar, era áspera.

Alzó su cuello, desendiendo por su extención hasta ese lunar en la base del menor, esa zona que provocaba tantas cosas.  

Se sacó la sudadera y la camiseta que cubría su torso, YoungJae inevitablemente quedaba embobado al ver su blanco que estaba, no era la primera vez que estaban desnudos, sin embargo pareciado algo muy novedoso de ver. El mayor sonrió, adoraba tener toda la atención del dulce chico bajo él, ese siempre era su único propósito, que YoungJae solo le mirara a él, eso era todo.
También sacó la camisa del cuerpo de YoungJae dejándolo desnudo, el juego más justo, 1:1.
Recorrido con sus grandes manos la cintura del chico, se percató de lo muy caliente que se encontraba la piel desnuda.

Subió besando su mejilla, para luego bajar hasta el lunar al lado de su ombligo. Adoraba el lunar que adornaba traviesa mente el abdomen del menor. Le hizo recordar su primer encuentro y sonrió, increíble por qué fue una de las primeras cosas que lo volvieron loco.
Marcó esa zona con un chupetón, tal y como lo hizo en el pasado; YoungJae no evitó reír.
volvió cerca de su pecho y dejando un suave camino de besos hasta el oído del chico.

-Te amo, eres mi mas grande sueño.- tragó grueso- Lo único que necesito.

Una lágrima corrió en las mejillas del pequeño. Se aferro a su ancha espalda, besando su cuello y luego sus labios.

-Dejame hacerlo. -acaricio la línea que se formaba en la espalda baja de YoungJae y este asintió para luego volver a unir sus labios.

Poco a poco fueron desapareciendo las pocas ropas que aún usaban, sus pieles hicieron un contacto, el espamos que sentían con tan solo poder juntar sus pieles, ese choque, era lo suficiente como para poder correrse abrupta todo lo que le generaba el otro.

JaeBum se tomó el tiempo de acariciar el cuerpo del delgado chico. Se sentía pleno el poder satisfacer al menor, siempre se detenía a pensar que el estaría bien, si su menor lo estaba, definitivamente él mismo lo estaría. Tocó toda parte sensible, conocía bien las reacciones que este tendría, se había todamo el tiempo de estudiarlo, conocía perfectamente que es lo que le haría estremecer, temblar. Conocía cada parte, solo él tenía ese placer de conocer.

Paseo sus manos por los muslos, mientras las piernas de YoungJae se aferraban a su cintura, la fuerza suficiente para exitarlo más de lo que lo estaba.. No quería soltarlo nunca, ese fue el único pensamiento que se encontraba en su momento.

YoungJae colo un dedo en los labios del mayor, luego lo soltó y con esa mano recorrió el pecho desnudo del hombre al que amaba cada día con muchas intensidad.

Estaba por adentrarse en el cuerpo de Jae, dudoso un poco lo miro antes, pidiendo permiso, este le sonrió como la única respuesta para ambos.

-adelante.

Asintió y comenzó a adentrarse en el cálido interior. YoungJae gimió en respuesta, y se abrazo al cuello del pelirojo. 

No paso demasiado tiempo, cuando comenzó a moverse de manera lenta. Necesitaba disfrutar del contacto, ese donde el único que lo hacía, se lo brindaba su novio.

Mirándose a los ojos fue en aumento la rapidez de las estocadas, certeras y fuertes. Los llevaba al límite del placer. Todo era perfecto, gracias a las caricias y murmuros, palabras llenas de amor, que hacían de ese momento más especial, por qué era una unión de amor.

-Jamas voy a dejarte, siempre te llevaré conmigo, amor.

-Te amo, JaeBum.

Más rápidas y certeras eran los movimientos, el choque de sus pieles resonaba por todo el pequeño cuarto. Todo era acelerado, todo estaba siendo gravado por sus mentes. El placer, el tono de sus pieles se había vuelto rojizo. Los dedos de JaeBum marcados de en la piel contraria. YoungJae acariciando sus brazos, el agarre era fuerte, que incluso podrían sentirlo más tarde, incluso si pasaran cientos de años, podrian sentir las manos del otro.

Ambos se corrieron, YoungJae antes, pero solo basto sentir el fuerte presión de los espamos en su interior para que JaeBum también lo hiciera.

Sin salir, JaeBum recargo su frente sobre el pecho de YoungJae, regulando ambos sus respiraciones agitadas e irregulares.
Susurraron un Té amo al mismo tiempo, al grado de que sonrieron como par de idiotas al darse cuenta, que hasta en eso estaban sincronizados.

Salió del cuerpo contrario y ambos gimieron, al sentir un abandono repentinamente.

JaeBum se echó a un lado, abrazando al contrario, dejó un suave beso sobre su cabello y sien, paso sus manos una vez más y  con tranquilidad ambos cayeron dormidos, sin preocupación alguna.

***🌻***

La mujer se encontraba sentada detrás de su escritorio, escuchando con atención cada palabra que el hombre que trabajaba con él, decía. Sus labios se extendian poco a poco.

Rompió el lápiz que sujetaba, entre sus manos, su rostro inexpresivo se borró y finalmente sonrió de ladoaliciosamente.

-los encontré.

Love Me -2Jae-¡Lee esta historia GRATIS!