Veinticuatro

1.2K 205 55

Todo sucedió demasiado rápido, Yoongi hizo que Hoseok reaccionara. Cargó a Jimin, el rizado se abrazó a su cuello mientras lloraba. Yoongi se dio el tiempo de tomar ropa para Jimin.

Yoongi corrió por las escaleras y tomó las llaves del auto, abrió la puerta de la casa y después la del auto. Hoseok depositó a Jimin en el asiento trasero. El menor no dejaba de llorar.

—Yo manejo, Hoseok. Siéntate con Jimin—Yoongi habló mientras iba al asiento del conductor.

El viaje fue demasiado caótico, el chico iba demasiado rápido. Miraba por el espejo retrovisor, Hoseok abrazaba a Jimin y le susurraba algo al oído. Yoongi bajó unos segundos su mirada, siguió manejando.

Cuando llegaron al hospital Yoongi entró corriendo, fue a recepción y explicó lo sucedido. Hoseok llegó con Jimin en brazos, una enfermera le acercó una silla de ruedas y se lo llevó.

—Señorita—el esposo de Hoseok le habló a la mujer detrás del escritorio—¿tiene el número del doctor Jackson?... él es nuestro obstetra.

—Uh... espere—Yoongi rodó los ojos, la chica tecleó algo y después la miró —lo encontré, ¿le llama usted o lo hago yo?

—Yo, gracias.

La morena le dio el número y ella marcó.
Media hora después el hombre canoso entró con un pantalón de pijama.

—Señores Jung, ¿qué pasó?

—Jimin tuvo un sangrado —se apresuró a decir Hoseok—no había tenido problemas, todo iba muy bien.

—¿Seguros?

—Sí, me contó que usted le dijo que era un embarazo muy tranquilo.

—Así parecía —el anciano torció la boca y se despidió. Se acercó a la mujer del escritorio y después desapareció por donde se llevaron a Jimin.

Yoongi estaba sentado con su celular en las manos, Hoseok tenía la mirada en el piso.

Había algo en su pecho, una sensación extraña que llegaba a ser asfixiante. No lo había sentido jamás, quería llorar de impotencia. Odiaba no poder hacer nada.

¿Y si su bebé ya no estaba? ¿Qué iba a hacer?, él ya lo amaba más que a nada.

Fue un hora que sintieron como diez. El doctor Jackson regresó, tenía una bata.

—Acompáñenme por favor—el matrimonio asintió y lo siguió, entraron a un consultorio. Jimin estaba ahí con la típica ropa de hospital, su mirada de inmediato fue a Hoseok. Este quería ir y abrazarlo—tomen asiento—la pareja lo hizo—Primero, tener pérdidas de sangre es común al principio del embarazo. Una de cada cinco personas embarazadas sangra un poco en los tres primeros meses. Los médicos muchas veces nos referimos a los sangrados que ocurren al principio del embarazo como una "amenaza de aborto", aunque esto no significa que vayas a perder el embarazo. Normalmente, las señales de alerta de un aborto espontáneo son cólicos abdominales fuertes y una hemorragia intensa que hasta podría contener coágulos. Según me dijo Jimin, no ha experimentado nada de eso. Muchas veces son los altos niveles de estrés durante el embarazo o el estrés prolongado por la vivencia de un acontecimiento traumático, una fuerte presión laboral, el rechazo de la pareja o la falta de apoyo lo que se ha visto que puede afectar tanto a la madre o al padre como al futuro bebé—el doctor guardó silencio y miró a Jimin—Varios estudios han demostrado su influencia en la función del sistema inmunológico y en el inicio y evolución de los trastornos depresivos, por lo tanto si has estado bajo el estrés en este tiempo, recomiendo que te alejes de lo que sea que lo provoca. A veces quienes tuvieron sangrados en los primeros meses del embarazo están más propensos a tener problemas más adelante. Así que ya sabes, todo depende de lo bien que te cuides, Jimin—miró de nuevo a Yoongi y a Hoseok—ya le hicimos un ultrasonido para escuchar los latidos del feto y todo está en orden. No necesitan venir hasta finales del cuarto mes, es cuando las probabilidades de saber el sexo del bebé existen. Sin más que decir, me retiro. Señores Jung—les tendió la mano y luego se acercó a Jimin haciendo lo mismo—que pasen buena noche... o lo que queda.

¿Me prestas tu vientre? | Hopemin Yoonseok ~ M-preg¡Lee esta historia GRATIS!